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¿ENCUENTRO ENTRE ATAHUALPA Y PIZARRO? ¡!CRASO ERROR!
Consuelo LEZCANO RUIZ
Con pena y hasta con indignación vi hoy JUEVES 18 del presente mes de julio, el bullicioso pasacalle denominado: “ENCUENTRO ENTRE ATAHUALPA Y PIZARRO”. ¿Se pusieron de acuerdo Atahualpa y Francisco Pizarro para encontrarse aquí en Cajamarca? ¿Hubo un entendimiento entre ellos para encontrarse ese aciago 16 de noviembre de 1532 que culminó con la captura de Atahualpa?. Eso de “ENCUENTRO DE DOS MUNDOS lo dicen los hispanos, para tratar de justificar el asalto, el genocidio, pues fue una cruel matanza de más de 5 000 nativos entre mujeres, niños, hombres y ancianos, seguida de una cruenta persecución a otros indefensos e infelices seres humanos que despavoridos huían derribando con sus cuerpos los muros circundantes del tambo de Cajamarca, para escapar del fuego de a artillería de los invasores. A este cruel genocidio le podemos llamar: ¿ENCUENTRO ENTRE ATAHUALPA Y PIZARRO? ¡De ninguna manera! Al respecto, el historiador Juan José Vega afirma: “El ataque español resultó una espantosa carnicería”. Desde nuestro punto de vista este error grave constituye un acto de desnaturalización de los acontecimientos históricos que se generaron como producto de los actos violentos y masacre de los indígenas por parte del invasor español, reconocido como una descomunal matanza, aprovechando la superioridad tecnológica bélica de los europeos, que originó un acontecimiento sumamente sangriento reconocido por la Historia Universal; que consideramos, no contribuirá, en nada, a revalorar nuestra alicaída identidad cultural como cajamarquinos. Es inconcebible que este tipo de espectáculos se repita, pese a la oposición de destacados historiadores, intelectuales y un gran sector de la población cajamarquina, supuestamente, con la intención de reactivar el turismo en la región. Definitivamente, no constituye un mecanismo o palanca para promocionar e incentivar el turismo hacia nuestra ciudad al no basarse en una motivación de especial trascendencia que incentive el arribo de turistas nacionales; peor aún del turismo receptivo, en tanto no existir una real motivación y expectativas para la presencia de flujos turísticos. No existen argumentos de revalorar nuestras tradiciones y costumbres como si lo es el Inti Raymi en el Cusco, festividad nacida del profundo sentimiento ancestral de la civilización inca, sobre la base de su identidad cultural en torno a su Dios Sol y la gratitud a la mama pacha, por proporcionales su sustento. Tenemos entendido que dentro de las tradiciones y costumbres de los pueblos, existen peculiares manifestaciones culturales, traducidas en expresiones como: música y danzas, gastronomía, arqueología, arquitectura u otros aspectos culturales que sí son necesarios rescatar y poner en valor, para afianzar nuestra identidad cultural y sentirnos orgullosos de haber nacido en esta parte del territorio patrio, baluarte de los gritos y acciones independentistas, frente al yugo español.
Creemos que tanto el Gobierno Regional, como el local, deben contar entre sus asesores a personas entendidas en asuntos históricos del Perú y de nuestra Cajamarca en particular, para evitar ocurran este tipo de actividades erróneas que aparte de desnaturalizar nuestra propia identidad, derrochan tiempo y valiosos recursos que muy bien pueden emplearse en resolver la infinidad de necesidades básicas de nuestra Cajamarca; empezando por recuperar la imagen de nuestra ciudad, para poder celebrar con orgullo en algún momento el galardón que el año 1986 nos otorgó la OEA: “Cajamarca Patrimonio Histórico y cultural de las Américas.”
Finalmente, somos conscientes que el desarrollo de nuestros pueblos requieren de una participación activa y conjunta de todos los actores sociales, en el marco de una óptica de desarrollo común y estratégica, sobre la base de las genuinas aspiraciones de su población, y la correcta interpretación y conducción de parte de sus autoridades en este cometido; caso contrario se corre el riesgo de inoperancia e ineficiencia, de autoritarismo y elusión de promesas y compromisos; así como de la razón fundamental para lo cual fueron elegidos.
¡DEJÉMONOS DE VANALDADES Y PROTAGONISMOS FRÍVOLOS E INÚTILES!
Cajamarca, 20 de julio 2024.
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