Presentación Comentarios literarios

CARBAJAL, HOMBRE DE TIEMPOS VIEJOS EN HUAMACHUCO
Por: Bethoven Medina
Enrique Carbajal, nació en Chugay (Huamachuco) el 13.07. 1985. Desde joven sintió atracción por la literatura. César Vallejo es su poeta signo, por esta motivación publicó su primer libro de poemas titulado “Días de Ausencia” (2008). En paralelo y con mayores atributos, al leer a José María Arguedas, Ciro Alegría y Juan Rulfo; hereda la influencia ancestral y rural en el desarrollo de su escritura y temática.
Narrativa
Ha publicado “Las cuestas andadas” (2014), “El hombre de los relámpagos” (2017) y “Cuentos de Tiempo viejo” (2018). Está incluido en "Antología del cuento huamachuquino". En su narrativa existe la constante de recuperar y valorar nuestra identidad, específicamente la cultura andina desde Huamachuco. Sus tres libros, abarcan periodos diferentes sin desprenderse del carácter oral y, a veces, desde la lengua “culle” conservando mitos, leyendas, fábulas y cuentos.
Las cuestas andadas

En el 2014 presenté este libro, y expuse que su forma narrativa tiene escenarios andinos, con lenguaje de oraciones y párrafos cortos. Cuenta hechos de personajes que interactúan en los caminos como arrieros o aventureros, léase “Justino Sánchez”. Denotan historias amorosas, huidas que intrigan y dan ritmo hasta cuando caldea la tierra. Por temática y localización, cito a “El muerto” y “La sequía”, cuentos que encajan con lo que Paul Vera cataloga como “nativismo literario" -rara avis in extremis en el mundo de hoy. En efecto, dista de la narrativa urbana que se escribe en la costa norte y Lima. Por ello, calza la denominación de "narrativa rural psicológica" precisada por el escritor Hugo Velazco. Este libro sostiene lenguaje costumbrista. Trae a la memoria a Eleodoro Vargas Vicuña en su libro “Taita Cristo”. Se da el infronismo entre el hombre y su época, -además- intercala otras épocas, de años próximos dispersos en el tiempo y en el espacio.
Hombre de relámpagos

Enrique Carbajal, asciende como narrador con su libro “El hombre de los relámpagos” (2017). En estos textos muestra sus destrezas en el manejo del tiempo y variedad temática. Las historias o argumentos se desarrollan con más sugerencias. Hay cuentos que tienen personajes vinculados como “cuñados” y, obviamente, los episodios entretienen y nos ubican en el mundo andino liberteño. En “El Pago”, aparece el curanderismo y, en el cuento que da título al libro se enuncia a los “aparecidos” como se sugiere en el desenlace real de la trama. En el “El párroco” se narran historias de malos curas que se aprovechan de las mujeres creyentes y que se dejan usar.
Entre otros cuentos, “El Guitarrero” tiene como personaje a quien primero fue “sombrerero”, luego “guitarrero” (por necesidad) y al final vuelve a fabricar sombreros (a la vejez y por amor). Concordamos con lo anotado por Ricardo González Vigil quien considera a este libro como “Un notable conjunto, de alta calidad literaria sumamente pareja en todos sus textos, que confirman la maestría narrativa mostrada por Enrique Carbajal desde su primer libro de cuentos, “Las cuestas andadas” (2014), situándolo entre los mejores cuentistas peruanos de su generación”.
Cuentos de tiempo viejo

En esta obra con ilustraciones de Renato Chávez, Carbajal vuelve a la oralidad de nuestros pueblos andinos, la cual se transmite entre generaciones y se resiste a perder en la memoria y la oficialidad. El mismo título lo anuncia “cuentos” de “tiempo viejo”. Sin duda que estas historias las ha venido acopiando durante años y desde la voz de los ancianos familiares o vecinos. En la literatura oral los hechos inverosímiles conllevan filosofía andina y, es evidente que, autores como él anuncien la resistencia de la literatura telúrica.
En el relato “Iname” se expone la idiosincrasia de los campesinos y la explicación de fenómenos paranormales, como el hecho de quedar embarazada la pastora tan solo cuando fue a recoger agua. (págs.16, 17). En el relato “La historia de la yuca y el camote”, el fondo es un parangón a la parábola: Dios distribuye semillas para que se multipliquen y compartan (pág.34). El hombre, a veces, es mal agradecido con el apoyo de los animales como se describe en “Juan Platanar”, quien traicionó a su “zorro” (pág.58-60). En “La cabeza de toro”, ocurre que el hombre se fue al “catipador”, quien le previene que su toro lo matará. El personaje se adelantó y mató al toro; luego, colgó la cabeza en el dintel como trofeo. Cierto día, la cabeza cayó y su asesino, tropezó; y los cuernos se incrustaron en su estómago.
Por invitación del gestor cultural Guillermo Rebaza, presenté este libro el 2019, y destaqué que en los 52 relatos resaltan personajes humanos interactuando con animales (El perro junto al hombre, La mujer se convirtió en víbora, Las almas del perro y del hombre); asimismo, la convivencia y lecciones de los animales (El zorro y el conejo, El sapo y el cóndor, El caballito sabio). Los hombres y sus oficios (El llamador, El seguidor, El pajarero). Rescata a personajes del pueblo (El haragán que salvó a su pueblo de una sequía, El haragán que llegó a tener hacienda y El cholo con dos chinas; entre otros). Enhorabuena la narrativa de Carbajal porque nos peruaniza aún más en el año del Bicentenario.
Cajamarca, 09 de abril 2023.