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Erotikón (poesía) Antonio
Goicochea Cruzado Cajamarca-1996
ÍNDICE 1.
Heme aquí 2.
Te entrañé 3.
Antes que tu llegaras 4.
Cuando estoy a tu lado 5.
El reto 6.
Dame la mano 7.
Aunque no se diga su nombre 8.
De qué sirve 9.
Cuando camine quisiera 10.
Avecilla, 11.
Soneto a mis caretas 12.
Crepúsculo 13.
Crepuscular 14.
El trago 15.
Llegaste 16.
Amores infantiles 17.
¿Por qué? 18.
Quisiera 19.
He tenido dudas punzantes. 20.
No quiero recordar 21.
Recordando a Javier 22.
Una seña 23.
Vamos al tálamo 24.
Por los niños 25.
¡Quimera! 26.
Tu fotografía 27.
Crisálida 28.
Tus regalos 29.
Quiero amarte con delirio 30.
No olvidaré 31.
Urge vivir intensamente HEME AQUÍ Yo que he soñado, en deleites, beber de fuentes de deseo inflamadas, he venido dejando el fango a inundarme de tu amor en su
grandeza, a recoger de esta
vendimia los frutos mejores. Heme aquí mujer de mis sueños, heme aquí desnudo en cuerpo y
alma. Desnudo... que aunque lo quisiera nada podría ocultarte: una mirada furtiva, un suspiro quedo, un silencio, una frase encubridora, una mano firme o temblorosa son por ti con presteza leídos. ... Juntos ya tatuemos conciencias de experiencias candentes subamos, perseveremos... que abra el anhelo flores de exquisitos aromas y que se esparzan en la divinidad de un estertor ... gozosas afuera titilarán miríadas de luciérnagas. TE ENTRAÑÉ Te entrañé, desde el día que te vi te hice mía. Mujer de mi ensueño y mi delirio ven que en ascuas te espero, ven al recinto que te tengo preparado, ven a mi lado y a mi alcoba, ven apaga el fuego que a mi pecho inflama aplaca la sed de desierto que me agobia. Ven, vestida
como estés, te despojaré de sedas, brocados u organsas y piel a piel nos soldaremos, que tus manos estrujen mis deseos, que tus respiros sean torbellino, sean huracán a mis oídos y sean tus ojos capulí fuentes que me inunden en eternidades. Que tus latidos y los míos en consuno rompan el ritmo
y se desboquen, vendaval seremos sin linderos en los predios del deseo. ANTES QUE TU LLEGARAS Antes que tú llegaras, una noche como muchas soñé que soñaba: que irrumpías, soberbia, en mis oníricos predios y en un arranque de lascivia con las ascuas de tu cuerpo abrasabas al mío gélido, amén de sediento, y que si de sed moría tu lumbre apresuró mi agonía… Hoy muerto envuelto en tus brasas, vivo. CUANDO ESTOY A TU LADO Cuando estoy a tu lado la noción del tiempo pierdo, son tus sonrisas son tus caricias son tus suspiros los que me confortan. Es tu rítmico jadear es tu cálido aliento es tu dulce mirar es tu húmedo rincón son tus silencios los que me dan sosiego. Cuando a tu lado estoy solo hay alas de plumas sutiles que tocan mi corazón. Cuando a tu lado estoy no sé de edades no sé de tiempos ni sé de distancias. No hay penas que avasallen no hay lamentos que aquejen no hay resquemores que pesen no hay culpas que duelan que ninguno merece estar cuando a tu lado estoy. EL RETO Cuando hagamos el amor con la mayor entrega y regocijo… a que ningún músculo en movimiento reciba los orgásmicos estertores, fogonazos de candente esperma; a un arrumaco en silencio sin gemido, retozando; a traspasar el volcán de pasiones sin chamuscar orgullos jadeando, mudos, en silencio sideral en un hueco negro sin salida; te reto, a ver si puedes. DAME LA MANO Dame la mano y te guiaré por el sendero que lleva a la floresta donde se han escondido los que se entregaron plenos los que atrapar supieron esquivas delectaciones, los que saludaron la aurora de amor saciados, colmados, los que succionaron de jardines floridos suculentos néctares los que escucharon rítmicos jadeos gritos apagados … que nos arrulle la brisa complaciente, se agolpen las pasiones… Dame la mano y recogeremos juntos las mieles los sudores los jadeos las flamas, las crepitaciones, que palpiten que radien flujos alcanzados al unísono, que el aroma de
tierra mojada pregone a los cuatro vientos que en proficuo recipiente cayó la simiente que florecerá pródiga. Desmadejemos el imbricado mundo de los deseos, embriaguémonos. Que las yerbas amortigüen el crujir de osamentas desbocadas y en su marchites que atrapó nuestras formas las de unos cuerpos que exudaron la libido por los poros todos, la pregonen mañana. Que una entrega total redima dudas celos infidelidades hasta que yazgan a la vera del camino dos cuerpos complacidos. Dame la mano e iremos a buscar otras formas de saciar la sed de amar que nos consume. AUNQUE NO SE DIGA SU NOMBRE Aunque no se diga su nombre se pasea con tapujos trajina soslayado y de pronto a un impulso se presenta. Dormita, descansa, madura y se agolpa tumultuoso rompiendo intransigente censuras impertinentes, el
deseo. Sinuosos son los caminos que trajina el deseante por escabrosas sendas, por fangos, por caminos floridos por estancias mieladas, de flores y mariposas plenas. Se consuma en un toque sensual en un beso quedo o en otro ardiente, en un abrazo furtivo o en uno de quebranto, en una condescendiente entrega de clímax exultante o en un ermitaño placer inflamante. Así crepita el deseo que en alas luminosas se expande y en el mundo resplandece. DE QUE SIRVE Cuando no tienes quien te espere de qué sirve que
cuentes las estrellas y en busca de fugaces escudriñes nocturnales
cielos. Cuando no tienes quien te espere de que vale haberte metido en
charcos y que el agua
cristalina te haya bañado el
corazón. Cuando no tienes quien te espere de qué sirve que mil
veces miraras el reloj, de que te sirve
desandar los caminos de qué los adioses y hastaluegos. ¡Qué importan los largos caminares por estrechas cañadas! ¡Qué importan los zig zag trajinantes por abruptos despeñaderos! De qué, si no tienes nadie quien te espere. Cuando no tengas quien te espere y no encuentres mas que un lecho frío: de qué sirven todos los trajines. CUANDO CAMINE QUISIERA Cuando camine, quisiera tener el norte preciso y que al pisar los guijarros de caminos escabrosos llevar por báculo la conseja de la vida. Y si en mi trajinar nace una estrella, que tenga luz benévola que no ciegue mis pupilas, que sí, me alumbre, que no embruje mi conciencia que sí, resplandezcan luminiscentes las prístinas ideas. Si robas mi corazón hazlo con el sol en el cenit, no lo hagas por la noche que no veré tu mirar. AVECILLA, Avecilla, de suaves gorjeos, de alas nieve y gráciles formas. Traspasa el umbral sube a las lindes que Himeneo cultiva, barniza tu cuerpo de sensualidad. Juntémonos en uno. Si gimes, no pintes mejillas rubores
de vergüenza ni soslayes recatos, que te has atrevido al gozo sin par. SONETO A MIS CARETAS Cuando intenté quitarme la careta urgido por circunstancia especial, de las muchas que tengo en carpeta escogí ópima expresión facial. Presentándome así, los circunstantes tomaron con lisonjas mi cordura, valorando obsequiosos los instantes en que ocultaba realidad muy dura. Cuando empleo el mejor recurso histriónico y me adorno con lance pinturero ¿Habrá alguien de cabeza obtusa y dura, o alguien de mente inocente y pura que con todos no perciba certero que fui también sagaz camaleónico? CREPÚSCULO Celaje de vesperales horas, dorado, bermejo; naranja y púrpura; violeta y azulino; luminiscente crepúsculo. Reflejo de qué llamaradas telúricas, de qué corazones encendidos, de qué brasas atizadas por Cupido; crepúsculo moridero, postrer suspiro cotidiano, Fénix etéreo en qué oscuras oquedades. Hongo colorido, pétalo iridiscente gigantesca orquídea, quintaescencia del color. Pinceladas de pintor enamorado; crepúsculo, brochazo de oro; unión consensual, de vaporosa nube e inmaterial luz; placeres de fotónico himeneo, serenidad y placidez. Celaje crepuscular, placer de enamorados. Pureza mancillada, rasgada por mirages, sukoys, camberras y antonovs. ¿te harán añicos, aquí, los migs, los phantons, los exsocets, el napalm y la guerra bactereológica? CREPUSCULAR En el lejano horizonte de esta mi comarca
bella, han encendido hogueras que alcanzando el
cielo están Hay un rojo carmesí, hay un amarillo de oro y un violeta encarnado que robando espacio
van a los copos de algodón y al hermoso azul
turquí. Mas la noche llegará y con su manto de
sombra ha de cubrir este
encanto y serán las candilejas de titilantes
estrellas las que esta vez nos
regalen de natura otro
prodigio. EL TRAGO Cuando colma la
alegría, cuando la pena es
profunda, cuando Cupido ha
flechado, cuando invaden
saudades. Cuando destroza el
stress y el ánima no reposa es en torno a una
mesa, en que se unen los
amigos. En ese amical corrillo en cada frase palpita un fracaso, un deseo, una protesta de amor o una promesa contrita matizados con un
trago, que en sus entrañas
lleva mil efluvios que
nirvanan. Sí, son mágicos
olores, sí, son perlas
diluidas, sí, son néctares de
flores que en cada sorbo se
aspira. Sí, es líquido
ambarino, que pregona en
burbujas, las bondades de la
tierra que en espiga
amalgamó. O es líquido de grana que proclama en su
bouquet las cuitas del
viñatero en parrales y en
bodegas. O es líquido bermejo, súmun de cereal
glorioso fermentado en las
payancas con telúrico calor. Me preguntaron un día y del trago que decía caviloso contesté: Es en síntesis, el
trago, de los dioses,
ambrosía; y, del hombre
atribulado brisa que abanica
penas. LLEGASTE Llegaste a mi vida quieta como a endeble surco el agua, trastrocando paz y calma mías en mórbidas emociones -libidinosa, anegante- me inundaste en la
vorágine envolviéndome, perversa. II Los efluvios que exultante, en galas de vestales, veleidosa dimanas, crispan hambres
soslayadas, anhelos, pretensiones, mil afanes contenidos; deseos agazapados que a buscar se
precipitan predios donde eclosionar. III ¿Qué sabes tú de pasiones que subyacen
escondidas, asidas al subconsciente tan fuertes como con garfios que ante tu sola presencia despójanse de ataduras? AMORES INFANTILES Era un domingo de
abril, así el destino lo
quiso, ayudando en la venta, estaba con su mamá. Llevaba trenzas al hombro y su traje dominguero, un vestido con más flores que las laderas en mayo. Una negrita preciosa que pa' mí tenía un
garbo, una gracia y un
donaire que en otras no
encontraba. (¡Ay, morena! ¡mi morena! como atraparte pudiera entre lazos y entre redes y no soltarte jamás). Y el travieso de
Cupido con una clara
intención atravesó con su flecha a mi tierno corazón. Con miradas; con suspiros, con frasecitas de amor sacadas de serpentinas, mi querer le declare. Los besos que le robé a la salida del
pueblo, sí que supieron a
miel, miel de silvestre
panal. Por azares del destino de mi lado se alejó, dejando aquí en mi pecho sangrando mi corazón. Pero se iba, se iba, y sin quererlo, yo, se
fue. Angustia, tristeza y
pena a mi pecho invadió. Pobre de ti corazón que tan temprano aprendiste que algunas cosas de amor por demás ingratas son. Mas el tiempo y otra
niña esa herida restañaron; bien dicen que tales
penas se olvidan con otro
amor. ¿POR QUE? Si en las noches
mortecinas donde aún llega la
lumbre de los focos ambarinos conocimos el amor. Donde crecieron
anhelos, esperanzas y proyectos
y de un color nuevo y
fresco se pintaron nuestras
vidas. Y floresta confidente alzarse vio juramentos y pasiones sublimarse uniéndose en corazones. ¿Por qué colores y
anhelos, esperanzas y
proyectos, juramentos y pasiones presto se hicieron
añicos? QUISIERA Quisiera, hacer de ti la almohada en que descansen mis pasiones. Quisiera, con eterna monotonía de susurros, tus oídos acariciar. Quisiera, libidinoso, con fálica turgencia, dolorosa, tus húmedas entrañas hurgar. Quisiera, antropófago, en el súmun del
placer, boca a boca, tus felínicos gemidos ahogar. Quisiera, olvidándonos del
tiempo -virtual eternidad- en la cima de orgásmico estertor, jadeantes sublime paroxismo, al unísono alcanzar. Quisiera, galopa, galopando, galopar...; hasta que no subyasga en los dos infinitesimal partícula de deseo. ¿Cuándo juntos, en el fuego de nuestras pasiones arderemos? HE TENIDO DUDAS PUNZANTES Dudé del celeste turquí que por mí te pusiste al saberlo mi color preferido. He dudado de mí y de ti, de tus remilgos, de tus melindres, de mis lisonjas, de mis halagos, de tus besos y suspiros, y de los míos. He dudado sin razón aparente. Dudaba del fuego calcinante, de las cumbres merecidas, de la placidez compartida, de la brisa que acariciaba los deseos culminados. Han pasado lunas llenas, Brumas vespertinas, brisas matutinas, y la duda -carcoma impertinente- ¿acaso, sibilina, anunciaba el
final irremisible que como torrente devastó nuestras pasiones? NO QUIERO RECORDAR -No evoques mocedades, que no quiero recordar cómo empecé a soñar, que se me sale el
dolor a buscar en la
floresta los amores juveniles que en el camino
quedaron. Que el recordar es
vivir con intensidad de dos y no quiero que en el
pecho de nuevo y en
explosión salga una flor
purpurina derramando más dolor. No quiero, pues,
recordar como empecé a soñar. RECORDANDO A JAVIER ¿No es acaso lo más cuerdo, más sincero y más honesto plantearse la pregunta: Por qué no estar inconforme, resentido de un status que abusa y que expolia, que lacera y envilece? ¿No es acaso lo más cuerdo, más honesto y más sincero, que se use la palabra como saeta o como dardo, que aunque se cierren los ojos, el blanco será elegido por el verbo disparado por ontogénico impulso? ¿No es acaso lo más cuerdo, más honesto y más sincero lograr de un tiro certero derribar verdades eternas que el burgués siempre guardó en sus torres de marfil? ¿Será gratuito, entonces, que aquel satanice y al contestatario
ironice: iconoclasta, blasfemo, renegado, inconforme o resentido social? UNA SEÑA Si una seña me dieras, yo volviera y mis noches dejarían la soledad y el silencio de alma en orfandad, ya no vagaría mi mente por senderos
prohibidos ni estrujarían mis manos deseos contenidos, si me dieras una seña y yo volviera... a tus oídos, que de susurros no llenaría... y qué mullido tálamo albergaría nuestros
quereres; ... enraizado a ti en un tiempo sin omega ¡que pasiones escondidas en el atizaríamos ahogando gemidos en fogaradas en vaivenes en clímax a borbotones, en quietudes...! ¡ah! si una seña tu me
dieras... VAMOS AL TÁLAMO Sedante placer tu compañía... Pozo de sensualidad tus ojos... Saetas de Cupido tu mirada... Dulcísimas brisas tus suspiros... Efluvios salvajes tus olores de mujer... Suave terciopelo tus manos... Lenguas de fuego tus jadeos... Sedante placer tu compañía... Torrentes de lascivia en tus besos... Estertores de pasión tus abrazos... Vamos al tálamo, hazte mía toda entrégate entera. POR LOS NIÑOS Guarecido, en el nido recibe el pichón en picos lo que el palomo le trae. Y en el cubil el lobezno de sus padres, suculento yantar. Cuando echa alas el pichón con paternal protección y estímulo persistentes titubea primeros vuelos. Cuando ya la madriguera resulta a todos estrecha y en busca de horizontes se precipita el lobezno, los infantiles arrestos son puestos en rumbo recto por la experiencia lupina. Estas especies al cuidar a su progenie, tiempo y espacio trascienden. Ergo: La humanidad tiene supremo deber: su semilla proteger y dar calor y dar sustento al niño que va creciendo. ¡QUIMERA! Bajo la cúpula celeste-oscura de aquella noche de junio, tan bella en plenilunio, sobre mullida alfombra de húmedo quicuyo, (burdo tálamo), saciar tus deseos me plugo asesante. La libido goloso succioné; y, antropófagos besos, mordelones, preludiaron estertores de mórbido placer. Hoy, recuérdanme mis soledades, tu presencia; mis abstinencias, tu calor; mi quietud, tu voluptuosidad; mi silencio, tus gemidos. Te quiero y te deseo y es mi hambre tanta que materializar quisiera las etéreas formas que sueño...¡Quimera! TU FOTOGRAFÍA Te miro y tu boca entreabierta me regala una sonrisa que sensualidad
promete. Las profundas ojeras me recuerdan tus
desvelos por complacer mis
necesidades, tu sedosa y ondulada
cabellera, almohada de mis
arrebatos, me recuerdan las
caricias que con pasión te
diera. Tu busto ahora velado por filigranas
escarchadas me resuenan latidos que una vez mis oídos escucharon. Las alhajas que te
adornan, presentes de amor, recuerdan mis
gratitudes para una mujer que
sustrae inquietudes y me
turba. Me miras, como
siempre, reclamando atenciones, tus manos guardando
pudores detienen la falda
esquiva del vestido con el que tantas
veces nos amamos. Sentada como estás, Cruzando las piernas, en tu lecho de
encantos, morada de nuestros
desvaríos en que nos fundimos, me transportan a
tiempos idos. El sepia, saturado con
el tiempo, resalta tu figura y al
besarla imagino añejos aromas del perfume con el que
me la regalaste. No olvido que por ti
han nacido poemas de amores en
alucinación… que fuiste mi ser y mi
mundo. En cuanto silencio
nocturnal y en cuanta soledad siempre estás en mí. hoy estrecho la
fotografía queriéndote más. CRISÁLIDA Parsimoniosamente afanosa, en aparente reposo … larvaste en los recodos eróticos. Cobijada en sinfonía de silencios … te has guarecido en la pupa, pero pude oír tus suspiros, escuchar quedo tus melodías. Portento de amor prodigio de pasión sabes a propóleos y a deseo sabes. Con bonanza rompe opérculos, a jirones rasga velos baña tus alas de sol reverbera en arco iris, flor pregonera de primaveras, y
vuela que el tiempo fluye. TUS REGALOS Regálame de la fuente
inagotable de tus deseos el mayor que a recaudo de raptores lo tengas … Regálame un silencio que me inunde todo y que pensar me permita en los placeres que viví contigo y con mis labios tejeré el más sutil de tus atuendos y a tu cuerpo vestiré. QUIERO
AMARTE CON DELIRIO Quiero
amarte con delirio quemar
en tu cuerpo flama mis
deseos más perversos Revolcarme
en
tu lago de fuego, lava
de volcán, fundirme
en
gaseoso torbellino y expandirme eufórico en espacios sin límites Quiero amarte así amarte en perverso. NO OLVIDARÉ No olvidaré el clavel escarlata que una niña me diera y que sequé sus pétalos en mi cuaderno de cartografía -dejando su perfume- que cada vez que sus hojas abría …. mis fosas dilataba. No olvidaré el olor de naptalina de su vestido de fiesta, guardado a recaudo de polillas, que para la misa patronal su Elisita planchaba. Ni la mantilla de encajes, bañada de nubes y volutas de sahumerio en la procesión del Arcángel. No olvidaré Coreografías, sonajeros y pañuelos al aire en la danza de pastoras del diecisiete de enero. No olvidaré a la florista del teatro que regaló al canillita un rojo clavel. Agregada para esta segunda edición-2011 URGE VIVIR INTENSAMENTE A Consuelo, Charito y Haydee (Alumnas del ISP “AB., Tal como les prometiera en Jangalá) en un mayo de flores pleno del año 2010. Que las primeras de las rosas de sus rosales, las del polen al viento, las de los pétalos turgentes cortejadas por las brisas, las de las gotas de rocío temprano por el sol
disipadas, las de los pétalos turgentes que mimetizan colores, teñidos por deseos complacidos en las ondas de espléndidas corolas, las que alegran penumbras, las primeras tocadas, deshojadas en instantes voluptuosos, sean saudades
sempiternas, que vuelvan reconfortantes, Urge aticen los leños, que el tiempo pasa raudo y mañana puede que sea tarde. Urge aviven las flamas, que vuestras primaveras no se desilusionen y vayan
frustradas. Que la música las atrape en sus sones y ustedes a ellas con garfios de ensueños y deseos. Inventen mundos sin límites, sin linderos que constriñen, boceten universos inconmensurables y detengan el tiempo … sean anclas en sus mentes. Que el fuego nacido en las tulpas de sus vivencias no se apague y resista los vendavales de la vida, aprehendan en deleite el alfabeto del amor, grafemas y morfemas en entrega plena, a las
seducciones de la vida, al impulso genésico se desboquen las pasiones y en eclosión de aromas florezcan. Y cada día comiencen la vida. rían, canten, lloren, que risas y lágrimas hacen crecer, pero busquen paz interior correlato de una vida en armonía y reserven momentos para meditar que trae la vida luces, sombras y claroscuros. Empéñense en vivir intensamente sean arquitectas al ubicar el norte al que aspirar siempre, perspectiva de vida. Construyan sueños y breguen su realización que cuando el destino cobre ustedes salden, favorecidas. Derriben muros, salven obstáculos no tengan recelo de amar. |
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