SAN PABLO Y EL 13 DE JULIO: ¿CONMEMORACIÓN O DEGENERACIÓN?

 

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Escribe: Consuelo Lezcano R

 

En Cajamarca es común encontrar alcaldes para quienes  la vida es un carnaval todo el tiempo de su  gestión. Como sucede con el casual burgomaestre  de la provincia de San Pablo, un tal  Leonardo  Merlo, viajero limeño impenitente, a quien la  vida le sonríe sin saber leer ni escribir la realidad, quien también firma documentos con el grado de doctor y nunca realiza sesiones ordinarias de a deveras y a quien sus regidores no lo fiscalizan porque dichos  sujetos son familiares entre sí  y  no son naturales del pueblo, algunos  y los que lo son  se conforman con las suculentas dietas.

 

En el colmo de  la ignorancia y   del respeto por los héroes del 13 de julio de i882, el referido alcalde y   sus inopinados regidores, han obviado o pasado por alto la obligada y tradicional Sesión Solemne del Concejo  Provincial, que  para la fecha patriótica se realiza, y  saco en mano, corbata colgante y falda sin planchar, confundiendo  celebración por conmemoración, alcaldes, regidores, jueces y fiscales, acezantes de sed y con los estómagos  deseantes, asistieron al otrora campo de batalla, convertido en chinganas, viviendas y basural, para beber  y nalguear al  ritmo del totó, pichilala y coplas  del Rey Momo, que un equipo musical contratado sazonó con su música para sibaritas.

Delegaciones patrióticas de  Cajamarca y de otras circunscripciones quedaron burladas frente a estos actos de  satisfacción intestinal.   Así se  conmemora un acto cívico donde la sangre derramada de la región merece un homenaje digno, protocolar y acorde con lo que aconteció.

 

Una cosa es celebración de  una  fiesta patronal o por ejemplo del Inti Raymi, y otra un  acto de unción patriótica. Nuestros  émulos  de Baco  no lo entienden así, confunden conmemoración por degeneración  y han sentado plaza en la ciudad de San Pablo sin que nadie les  exija cabildo abierto, nadie los fiscalice i menos que proteste.

 

¡Ah! , y  para  que la torta no quede sin cereza, los  Filadelfios, Pompas, Infantes, Merlos, el bachiller Castrejón   (quien  llenó de casas el escenario  de la batalla y quien   nunca  dialogó  con la población) y otros  gallinazos  sin plumas, desfilaron copa en mano,  ofreciendo tragos, preparando sus candidaturas para el asalto a la alcaldía  provincial del año 2018.

 

Qué le ha pasado a este  buen pueblo heredero de tradiciones de lucha y de buenos alcaldes, para que cada aventurero campestre  vea  como un botín a  las arcas  de la  provincia.

 

¿Y  la  educación, el arte, la literatura. Qué  eventos culturales  realiza la alcaldía provincial? Cero  eventos.  Neófitos en todo, estos hombrecitos han llegado para quedarse y degenerar la política, la democracia  y el civismo sampablinos.

 

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