GUARDANDO PAN PARA MAYO
José Luis SÁNCHEZ MILLA
PRESIDENTE REGIONAL DE ANCASH
Cajamarca, 27 de Junio del 2010.
De niño observaba a mi abuela cómo
envolvía unas monedas con un pañuelo y otro ajustándolo con duros nudos. Cuando
estudié en el Instituto Tecnológico Carlos Romero de Chimbote, comprendí a mi
mamacha por qué envolvía su dinero con tanto cuidado.
Un estudiante pobre no sabe de automóviles y rugientes motocicletas él se ve obligado a caminar, no tiene pasajes y menos propinas. Entendí que lo poco que se podía obtener hay que guardarlo, hay que saberlo administrar. No se puede despilfarrar en bagatelas. Sabia enseñanza, que mi abuela lo aprendió seguramente de mis antepasados lo apliqué en el momento que me toco desempeñar la presidencia de la Federación de Rondas Campesinas, la representación del Consejo Provincial de Sihuas y hoy sigo las lecciones en el Gobierno Regional.
Comprendo que cada céntimo pertenece al pueblo. Cada sol deberá ir directamente a beneficiarlos transformado en puentes; canales de irrigación; electrificación; construcción de postas médicas, carreteras, etc. No permitiré que lo logrado con tanto esfuerzo y lucha en las calles por los frentes de defensa, clubes de madres, agricultores, estudiantes un funcionario lo malgaste o lo robe para su beneficio. Lo que corresponde al pueblo ira al pueblo y bien administrado.
Aquella mujer con huellas de experiencia y sencillez, también me enseñó que lo que se conseguía era para todos y sobre toda las cosas debería guardarse “pan para mayo”. No debe gastarse todo en una sola vez. Muchos han dicho con ligereza: porque tiene Ancash tanta plata, por qué no lo gastan. A ellos les digo no vamos a gastar por gastar. Los pobres hemos aprendido a gobernar con firmeza y responsabilidad para que el pueblo no desconfíe sino se sienta que protegemos su trabajo.
Construimos carreteras, sembramos árboles pero siempre amarramos con un pañuelo el dinero del pueblo con un nudo y otro para momentos difíciles, para otras obras que favorezcan de inmediato a los que lo necesitan más. He aprendido a saber gastar lo que corresponde al pueblo ancashino, sin despilfarrar, guardando pan para mayo.
Un socialista, siempre piensa en el futuro y el bienestar de las grandes mayorías. Con la sabiduría de nuestro pueblo, saldremos de la miseria con equidad, verdadera solidaridad y verdadera lealtad que no se predica sino no se practica.
Ancash, junio del 2010.