Presentación Mitos, cuentos...
Por: Manuel Antonio CASANOVA RIOS
Según el historiador, Juan José Vega Ballón, en 1531 en Cajabamba se desarrolló la batalla entre los hermanos: Huáscar y Atahualpa, con el triunfo de este último. El cronista español Pedro Cieza de León, señala que el oro y la plata que no llego oportunamente a Cajamarca para pagar el rescate del Inca Atahualpa fue enterrado en Cajabamba (Algamarca), hecho que marco al lugar como provincia minera y ser visitada por muchos europeos en busca de dicho tesoro, los cuales dejaron descendientes.

Plaza de Armas de Cajabamba
En 1687, siendo Rey de España, Carlos II y Virrey del Perú, Melchor de Navarra y Rocafull – duque de la Pálala, el minero español, Juan Medrano de Mecía gallegos, diseña la actual ciudad de Cajabamba, siguiendo el modelo de las ciudades españolas, con su Plaza Mayor, donde se ubica la Iglesia Matriz, el Cabildo, las casonas de las familias más adineradas y sus calles rectas a semejanza de un tablero de ajedrez.
En 1823, visita Cajabamba el Libertador Simón Bolívar Palacios, con el objeto de hacer un juramento por la libertad del Perú, ante los restos del Inca Atahualpa, pues por tradición oral se decía que después de ser ejecutado en la Plaza de Cajamarca, sus súbditos los Cañarís, habían conseguido sustraer sus restos mortales, los cuales fueron enterrados en Chichir (Condebamba).
Durante los años, 1900 a 1930, fue Diputado por Cajabamba, el Ingeniero de Minas, Fermín Málaga de Santolalla, quien consiguió que la propiedad de la mina de Algamarca pasará de la familia Escalante – Velezmoro ) dueños por más de 150 años) a la familia Orbegoso, quienes se retiran en 1993, para luego desde el año 2000 a la fecha ingresar los mineros informales a explotar artesanalmente el oro.
Antes de 1963, los Alcaldes eran Nombrados “a dedo”, entre las personas ricas vinculadas a la minería. Con la Ley de Elecciones Municipales promulgada por el Arquitecto Fernando Belaunde Terry, es el pueblo el que elige sus Autoridades. Para el caso de Cajabamba hasta 1995 eran los militantes de Partido Aprista Peruano, para luego ingresar personas sin ideología, llamados independientes.
En resumen, la política en Cajabamba ha estado muy vinculada al sector minero, al principio formal luego informal, con el añadido de la actividad del narcotráfico, quienes no impulsan otros sectores productivos como es el caso de la agricultura, ganadería (tenemos el rico Valle de Condebamba sin explotar racionalmente), industria, construcción y el turismo. El desarrollo de estos sectores permitirá revertir la situación de pobreza de la población cajabambina (el 75% está en pobreza). El presente análisis es válido para todo nuestro país y el cambio de la matriz productiva permitirá salir de nuestro estancamiento, del subdesarrollo.
Manuel Antonio Casanova Ríos 22/02/2014