LA DANZA DE DIABLOS DE CAJABAMBA

 

Presentación     Mitos, cuentos...

 

Por: Manuel Antonio CASANOVA RIOS

Cajabamba se hace conocida gracias al historiador español, Pedro Cieza de León (1518-1560), al indicar en su Crónica de la Conquista del Perú, que el oro y la plata que no llegué a tiempo a Cajamarca para pagar el rescate del Inca Atahualpa, fuese enterrado en Cajabamba. Esto dio lugar para que en 1669 viniera a radicar Diego Benavides y de la Cueva – Conde de Santisteban Virrey del Perú entre los años 1661 a 1666) con su edecán el general Juan Medrano de Mecía Gallegos; quienes de inmediato se dedicaron a edificar la nueva ciudad, con su Plaza Mayor y calles rectas a semejanza de un tablero de ajedrez.

La Iglesia Matriz se construyo en el lugar donde la niña pastora Marcelina había visto en una flor de nopal (tuna) a la Virgen del Rosario, motivando con ello el traslado de la ciudad que había sido fundada por los Frailes Agustinos al frente de Fray Juan Cagiga, el 10 de Septiembre de 1570 en lo que es ahora el Cementerio santa Ana. Así mismo, como caballero español tenía una ferviente devoción a la Virgen del Rosario, que le venía por herencia: pues un antepasado suyo había participado en la Batalla de Lepanto (Golfo de Grecia) el 7 de Octubre de 1571, junto al Príncipe de Austria y que gracias a la intervención de la Virgen del Rosario las tropas cristianas derrotaron a las Turcas, por lo que decidió poner a Cajabamba bajo la protección de tan venerable Madre.

La Iglesia se termino de construir el año 1671, como celebración del centenario de la Batalla de Lepanto; fijándose la Fiesta Patronal el primer domingo del mes de Octubre de cada año, fundándose la Archicofradía del Rosario encargada de propagar el rezo del Santo Rosario, celebrar la fiesta patronal, cuidar sus alhajas y a la vez estableció una danza de su tierra natal Toledo (España) que lo denominamos Danza de Diablos de Cajabamba.  Esta danza es una alegoría del Ángel Luzbel, quien reconociendo su error pide la intersección de la Virgen para su salvación. La máscara y vestimenta son muy bellas y lujosas, espuelas y espada de oro y plata, como prueba de la abundancia de dichos minerales en Algamarca. Dicha danza es bailada al son de la zamacueca, la cual tuvo su origen en Marruecos, al norte de África), que después Abelardo Gamarra Galarreta “El Tunante” en 1880 lo bautizará con el nombre de Marinera, en honor a las hazañas del caballero de los mares, Miguel Grau Seminario.

Actualmente, para preservar la Danza de Diablos, se ha constituido como Asociación, debidamente inscrita en los Registros Públicos y en el 2008 se le ha declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación por el Instituto Nacional de la Cultura, para orgullo de la Región Norte del Perú.

Juan Medrano de Mecía Gallegos, al efectuar su Testamento en 1697, dona sus propiedades a las diferentes Cofradías que había fundado y su Hacienda San Ambrosio de Otuto (Cauday) a la Universidad mayor de San Marcos de Lima, quien lo administró hasta 1972, pues por DL 17716 – Ley de la Reforma Agraria, paso a las manos de los campesinos sin tierra. Es bueno señalar que la Universidad Mayor de San Marcos, dio en arriendo la Hacienda a varios personajes, uno de ellos fue el padre del Prócer de la Independencia, José Faustino Sánchez Carrión. Cajabamba aún se encuentra en deuda con los mecenas, Diego Benavides y de la Cueva y Juan Medrano de Mecía Gallegos, quienes le dieron brillo, prestancia y señorío a nuestra tierra, que al ser visitada por el Libertador Simón Bolívar Palacios en 1823, no pudo contener su júbilo y lo llamo Gloriabamba.

Manuel Casanova

02/Mayo/2014

Inicio


Presentación     Mitos, cuentos...