Presentación Comentarios y Reflexiones
PARA INICIAR EL 2023
Carlos Cerdán Moreno
El año 2022 fue como una de esas series de un servicio de streaming (Netflix, HBO u otro) que nos tuvieron expectantes por los acontecimientos que mantuvieron enfrentados al poder ejecutivo y legislativo, en donde hubo de todo en el juego del poder central: revelaciones, alianzas, traiciones, detenciones, intento de autogolpe, etc.
Por supuesto que todo ello afecta a nuestra sociedad, a las reglas de juego con las que convivimos, las políticas que guían el desarrollo del Perú, quiénes pueden tener posibilidades de mejorar su situación económica, quiénes se hacen más ricos, etc; pero eso no ha sido lo que más me ha preocupado, pues, a mi modesto parecer, pese a todos los casos de corrupción descubiertos y en investigación, estamos en una democracia vapuleada pero fortalecida, a tal punto que, el descubrimiento de los casos de corrupción en los altos niveles de gobierno, son la muestra de que nuestra sociedad tiene el poder de pedir cuentas a sus gobernantes y por ello estamos mejor que antes. Para mejor referencia ver en Youtube la charla TED de Steven Pinker “El mundo ¿está empeorando o mejorando?”.
Decía: los grandes problemas del Perú no han sido precisamente mi preocupación durante el 2022, sino cómo es que esos problemas afectan a las relaciones interpersonales, entre amigos e incluso entre familiares: han habido temporadas en las que he quedado bloqueado por los exabruptos, en las redes sociales, de algún amigo o amiga, a quienes tenía en buena consideración, pero que, de pronto, mostraban una parte no agradable de ellos/as con algún comentario supremacista, denigrante, intolerante, homofóbico, etc. de los cuales nadie estamos libres en algún momento de nuestra vida, pues alguna vez todos tenemos nuestros “cinco minutos de estupidez” que, eventualmente superamos, cuando conocemos otras personas, otras costumbres, otras realidades, otras percepciones, otras esperanzas, etc.
Me asombra mucho lo rápido que la gente “normal” (léase neurotípicos) clasifica a otras personas, por algún comentario, por su apariencia, por algún gesto, etc. ¡Incluso llegan a clasificar a otros por su fisonomía o por su signo zodiacal! y se quedan con la primera impresión que les causó la persona así clasificada, así etiquetada.
Frente a otros, todos tenemos una etiqueta… y esas posibles “etiquetas” fueron las que a veces me bloquearon en el 2022 pues resultó que, para algunos, yo soy “rojo”, para otros soy un “burgués”, un “creído”, un “sobrado”, etc. La gente es generosa cuando se trata de etiquetarnos.
Y entonces ¡Zas! El día sábado 31, el último día del año 2022, en Tv Perú, hubo un especial de Chabuca Granda, que vi de casualidad, justo en el momento que citaban una frase con la que respondió una de las preguntas que le hizo César Hildebrandt en 1982, y que suscribo para empezar el año 2023 y esta vez no bloquearme y seguir con lo que me gusta, escribir:
“Mis amigos comunistas creen que soy oligarca y mis amigos ricos creen que soy comunista… yo soy una conservadora de las buenas costumbres. Eso es lo único que quiero conservar” – Chabuca Granda.
