LA LIBERTAD Y LA POESÍA

A propósito de la antología Edición extraordinaria, antología general de la poesía en La Libertad (1918 – 2018) de Bethoven Medina

 

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Por: José Lalupú Valladolid *

Bethoven Medina se ha tomado bastante en serio la etimología de la palabra antología: de las voces griegas Anthos, flor y de Legein, escoger, y, por ello, ha coronado una empresa que a juzgar por sus resultados ha debido de ser ardua: escoger las mejores flores de la poesía liberteña en Edición extraordinaria, antología general de la poesía en La libertad, cuyo título es un homenaje evidente a ese gran poeta de versos como caballos desbocados que fue Alejandro Romualdo, a quien Bethoven Medina llama: “…una de las más altas voces de la poética liberteña, peruana e hispanoamericana” y lamenta  que “…su obra no tuvo las reseñas y críticas que merecía, a pesar de que su poesía era categóricamente superior a la de muchos de sus contemporáneos”.

La antología, bellamente editada por el Fondo Editorial de la Municipalidad de Trujillo, recoge un siglo de poesía en La Libertad, y, como nos recuerda José Antonio Mazzoti, es una prueba de lo que Antonio Cornejo Polar había sentenciado: que la construcción de la literatura nacional en el Perú pasa obligatoriamente por las literaturas regionales.

Se trata, en principio, de una antología vasta (tiene cuatrocientos cuarenta páginas) y generosa que va más allá de lo geográfico y, como veremos más adelante, incluye a autores no nacidos en La Libertad. De ahí tal vez que Bethoven no hable de poesía de La Libertad; sino de poesía en La Libertad, subtítulo que, además, tienen una resonancia semántica muy rica (que probaría que la poesía siempre libera al hombre).

Bethoven Medina apuesta por una antología no generacional, sino estructurada en décadas, de acuerdo a la fecha de aparición de los libros, por ello prefiere el término promoción al de generación, pues considera que la obra de los autores no tiene el mismo lenguaje, ni ellos han tenido una postura política y cultural homogénea.

La antología, como declara el autor, tiene un carácter estructuralista y la valoración de los textos se ha realizado según un criterio estético y antroposociológico. Es un estudio enjundioso que, además, de vasto y complejo incluye una suerte de panorama histórico que arranca en la etapa prehispánica, tiene su pico en una reseña del grupo Norte (Vallejo, José Eulogio Garrido…) y llega hasta nuestros días.

El estudio cuenta entre sus antecedentes más conspicuos a la antología “Poetas de La Libertad” (1958) de Marco Antonio Corcuera; los ensayos “Escritores de la región Libertad” (2006) y “Literatura regional de La Libertad” (2009) de Saniel Lozano Alvarado, y el estudio antológico “Poéticas regionales: proceso a la poesía de La Libertad” de Gonzalo Espino.

Gracias a esta publicación tenemos el placer de leer a Bethoven Medina, exquisito aeda, en su faceta de estudioso pulcro y solvente, que nos recuerda que hay en el antólogo algo de creador, y que se nos revela experimentado en este oficio, pues ya le debíamos: “Labios abiertos, poesía joven norperuana (1979)” y “Belleza de la rebeldía, antología de la poesía joven en Ayacucho” (1982).

Su valía como crítico y estudioso la podemos apreciar, por ejemplo, en la hermosa reseña que hace de Watanabe, de cuya poesía dice: “…está definida por trazos sucintos y coloquiales. Se destaca el empleo de la estructura de parábola, que plantea introducción, trama y desenlace del poema. Los poemas brotan a partir de la imagen de alguien o de algo y, por instantes, poseen una trama y generan la voluntad de extenderse a conocimientos y situaciones significativas propias de los enigmas confusos de la humanidad, sin dejar de lado la fina ironía e irradiar esperanza” (pag. 40); también, en su coincidencia con Ricardo González Vigil y Alberto Escobar para quienes José María Eguren, César Vallejo y Martín Adán son los fundadores de la tradición poética peruana.

Probablemente, el desafío mayor que ha debido afrontar Bethoven Medina ha sido la responsabilidad de antologar a César Vallejo, pues ¿cuántos poemas de Vallejo son antologables?, ¿qué poemas del gran vate peruano elegiríamos si tuviéramos que hacerlo? Al respecto, es inevitable comparar a Vallejo con otros grandes poetas como Neruda, Octavio Paz o Borges, quienes produjeron una obra poética más vasta; pero que, pensamos, no tienen tantos poemas antologables como el de Santiago de Chuco, a quien no se le puede atribuir esa frase que dice que el poeta escribe toda una obra, de la cual quedarán apenas unos versos para la posteridad.

Otro de los aportes de la antología es establecer que, junto con Vallejo, José Eulogio Garrido y Francisco Xandoval, a quienes Saniel Lozano considera: “indigenistas, telúricos y raigales”, son quienes fundan la tradición poética en La Libertad.

Un hecho curioso es que, pese a que como se ha dicho, Bethoven no agrupa a los autores temáticamente no puede evitar caer en la tentación de rotular a los autores de cada década. A los del treinta, por ejemplo, los agrupa como “Expresión desde el Ande”; a los del cuarenta, “Integración telúrica del mar y Ande”; a los del cincuenta, “Emoción social y altura humana”; a los del sesenta, “Canto variado y vigente”; a los del setenta, “Expresión socio - política del ser”…con lo que todos parecen desprenderse de Vallejo, formar parte de su estela, ser sus hijos, nietos y bisnietos; lo cual reafirma el carácter fundacional de la figura y obra de César Vallejo.

Otro hecho que no puede escapar a nuestra atención es la presencia de Piura en la tradición poética de La Libertad representada por nombres como Juan Félix Cortés, Alberto Alarcón, Rigoberto Meza Chunga y Luis Eduardo García.

Sobre las antologías suele decirse: “Que no siempre dejan contentos a todos” o “No están todos los que son, ni son todos los que están”. Queda a los lectores y críticos el hacer la evaluación de este trabajo que sin duda es un aporte cultural innegable por su contribución a los estudios literarios en nuestro país, y que a nosotros nos parece valioso y honesto; tanto que, en un abuso de la modestia, Bethoven Medina decide no incluirse en la antología, en un gesto que a otros podría parecer honesto, pero que a nosotros no deja de resultarnos una falta a la verdad, por el innegable valor de su poesía y por su presencia cultural en La Libertad, méritos que con justicia tendrían que inscribir su nombre en esta antología imprescindible por ser una porción neurálgica de la poesía peruana.

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·         Docente de la Universidad Nacional de Piura. Narrador y crítico literario.

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