No habrá más Nobel de Literatura

FERNANDO IRINEO@Teotihuachango

vie 20 abr 2018 12:21

 

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 Seguramente habrá Premio Nobel de Literatura para las futuras generaciones

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El nombramiento del próximo premio Nobel de Literatura está riesgo. Esto lo dicen los medios de comunicación, en un extremo olvidado en la sección cultural. Tenemos dos problemas en cuanto a los premios de la Academia Sueca: uno ético, el otro jurídico. El primero corresponde a la influencia de ciertos personajes en decisiones clave y en filtrar información a la prensa para obtener ganancias con casas de apuestas. Es decir, la pureza ideal del reconocimiento tuvo presiones tanto íntimas como económicas y eso nos dice que ya no se elige al mejor sino al más valioso y quienes toman la decisión, no lo hacen en aras de garantizar que lo mejor de las letras universales tengan digno reconocimiento sino por un asunto bajo y vil de obtención de recursos. En síntesis, la crisis moral del Nobel de Literatura se debe a la prostitución intelectual que han realizado quienes debían elegir la belleza y prefirieron el oro.

El segundo gran dilema es jurídico: Existen 18 asientos o integrantes del Comité de la Academia Sueca de Literatura, entre ellos se elige al ganador o ganadora del Premio Nobel de Literatura. Debido a la crisis ética, 7 miembros han decidido renunciar. Ya sea por culpabilidad (indirecta) en asuntos de corrupción, por molestia frente al encubrimiento de este tipo de actos o por mera congruencia con un deber que trasciende los euros y esculpe (ahora escupe) el acervo de las letras de la humanidad. Para llegar a un consenso para la elección se siguen reglas bastante estrictas. Se reciben más de 500 candidaturas de diferentes organizaciones y expertos a nivel mundial. Finalmente se seleccionan 5 candidatos/as y de esta cifra se llega al feliz ganador; el problema es que se requiere de la mitad más uno para el triunfo. Si hay “sedes vacantes” como es el caso actual, la cifra para alcanzar la mayoría queda en riesgo de no alcanzarse y entonces no se tendría Premio Nobel de Literatura.

Evidentemente tendrán que reformar las normas que rigen al comité (llevan operando casi con las mismas desde 1786). Seguramente habrá Premio Nobel de Literatura para las futuras generaciones, para que sigan preguntándose quién es el ganador porque “nunca lo leyeron” o, como es posible ahora: “nunca lo escucharon”.  Lo que deberíamos preguntarnos es si podemos confiar en un grupo de académicos que han demostrado ser incapaces para a) Contrarrestar la capacidad de ser corruptos y b) Alejarse del mundo y no caer en las tentaciones económicas o presiones sociales para nombrar a un candidato sobre otro. Definitivamente no queremos una corte celestial, solamente personas con la determinación de hacer un trabajo con la conciencia de su relevancia histórica.

Durante muchos años he apoyado la campaña para que le sea otorgado al keniano Ngũgĩ wa Thiong'o, gran escritor y comprometido activista en el rescate de su lengua nativa, el Kikuyu; la Academia le ha ignorado y ha privilegiado a blancos e incluso a personas políticamente incapaces de expresar opiniones serias (inteligentes) como Vargas. Después de leer sobre los escándalos y las repercusiones directas en el mundo de las letras, no se puede seguir confiando en esta añeja y podrida institución. Por tanto, pueden entregárselo a quien consideren. La humanidad no debería confiar en estos premios cuando son, claramente, entregados a personas seleccionadas en procesos turbios. No sorprendería que le entregaran el premio a Trump.

El premio Nobel de Literatura dejará de entregarse porque, aunque se ofrezca un certificado y una medalla (acompañados de una cuantiosa suma), su valor ya no radica en su privilegio sino en ser una mancha para cualquier trayectoria literaria. A veces la humanidad es deplorable, sobre todo cuando ensucia la belleza y no le permite ser libre. 

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Fuente: SDPnoticias



 

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