EL PARARAICO EN LA REGIÓN CAJAMARCA
Presentación Comentarios y Reflexiones
Guillermo Bazán Becerra
Es muy importante conservar y reforzar nuestra identidad local, regional, social e histórica. Para ello necesitamos refrescar esas costumbres que reflejaban tan nítidamente el modo de ser de nuestros antepasados, entre las que están el LANDARUTO, el PEDICHE, la LAVA, el BOTA LUTO, la LIMPIA, la FAINA, la MINGA, la UNSHA, etc.
El PARARAICO es otra costumbre. Es la celebración de gratitud a Dios al construir una casa, principalmente, pero también al renovarla. Se realiza cuando se concluye con el techado. Participan con el dueño o los dueños, los trabajadores que hicieron la obra, los padrinos y aquellos invitados especiales del propietario.
Antiguamente, la ceremonia empezaba cuando el padrino cargaba el tercio de paja y lo subía al armazón del techo de la casa; luego, con dos manojos de paja hacía una cruz y la sujetaba a la armazón del techo. Después llamaba al maestro y sus ayudantes para que hagan la última parte del trabajo, mientras los asistentes decían algunas oraciones de gracias a Dios y cantaban.
Concluido el trabajo, los padrinos invitan la copa de licor para brindar y con el propietario chocan las copas y desde ese momento se convierten en compadres del dueño de casa. Todos acompañan el brindis. Cuando la casa era nueva y destinada a recién casados, éstos tenían que subir al techo o hasta donde pudieran sus manos tocar siquiera un borde y cuando bajaban todos hacían la broma de azotarlos al mismo tiempo que les recomendaban portarse bien como esposos, para dar buen ejemplo a todos los vecinos.
Durante el brindis, el maestro entrega la obra a los padrinos y éstos a los dueños de casa, después todos disfrutan de lo que se ha preparado para comer en la ocasión, normalmente cuy con papa y un caldo. Era parte de la costumbre ponerle un nombre a la casa (de la madre, la abuela, por ejemplo, o un nombre santo). Todos felicitaban entonces al dueño o dueños y empezaba la música.
Estas reuniones serán buenos y hermosos recuerdos.
PARARAICO EN DOÑA ELVITA
Doña Elvia ha de estar presente
en su casita de antaño,
recibiendo a esta gente
y al Pararaico de este año.
Su Guillermito adorado
hizo nuevo a todo el techo:
ya se había apolillado
y ya no estaba derecho.
Rosa María, la hermosa
madrina que está presente,
es artista talentosa,
admirable y buena gente.
De Cajamarca ha venido
Guillermo, que es hoy padrino:
se alegra que en este nido
se renueve su destino.
¡Provecho, con el cuycito!
Con Pisco “sauer”... ¡Salud...!
¡Disfruten este ratito
de la nueva juventud...!
