El cambiado de techo

 

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Por: Gamaniel Guillermo Silva Rodríguez

En la sierra del Perú, la mayoría de viviendas son de adobe y después de un período de tiempo, hay que cambiar los techos, en donde se incluye las tejas  y la madera que sostiene a las mismas. Todo esto, es un trabajo arduo y difícil, desde cualesquier ángulo que lo quiera calificar.

En Cajabamba manta, está la casa de mi madre Elvia, en donde los techos tienen aproximadamente medio siglo y ha sido necesario cambiar en la mitad de la casa que corresponde a la parte frontal de la calle La Torre  y una “media agua” que la utilizamos como cocina.

Primero, se necesita el permiso de la Municipalidad con un pago de S/42 soles. Luego, se busca al maestro de obra, quien a su vez conforma su equipo de cuatro “chulis” (obreros). Estos trabajan, en principio de 8 am hasta las 5.30 pm, con una hora para el almuerzo y dos descansos. Pero, la puntualidad no es su fuerte, porque siempre empiezan con 15 ó 20 minutos de atraso.

Segundo, el maestro nos dicta la lista de materiales con sus respectivas cantidades: cumbrera, costaneras, tambos, tijeras, canes, cintillos, cinta, pilares, monos, varetas, mandayes, clavos, yeso, adobes,… Para nosotros fue como lanzarse a una piscina sin saber nadar. No sabíamos lo que era los canes, los monos,…personalmente me cuestionaba, perros, chimpancés (de donde los sacamos) para el techo de la casa. No queríamos preguntar para no pasar por ingenuos, porque una característica de nosotros los peruanos, es la burla con mala intención.

Tercero, empieza la obra y estos “tigres”, sinceramente se sacan “la mugre”, un trabajo que demanda mucha energía, con peligros que te hacen encomendarte al cielo. Principalmente por el peso de la madera, los adobes, la cumbrera, los pilares, etc. Después el maestro empieza a pedirte cosas suplementarias, faltan 4 fierros de 40 centímetros para los pilares, faltan 2 latas de tierra arenosa, falta… Me dije, ojala que no pida, faltan caracoles, porque acá solamente conozco a uno.

El  cambiado de techo, toda una aventura, una experiencia  y muchas cosas para arreglar en el ámbito laboral, social y económico.

 

Guillermo Silva

10/07/2017

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