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MEJORAMIENTO Y AMPLIACIÓN DEL TEATRO CAJAMARCA Carlos Reyes Álvarez. Con el mejoramiento y ampliación del Teatro Cajamarca, por parte del GORECAJ, se produciría un hecho casi inédito en la historia de Cajamarca. Fue la élite comercial, de principios del siglo XX, quien la construyó. Se suma a esta posible obra, la nueva infraestructura del Archivo Regional, en el Cápac Ñan. El Archivo fue fundado en 1976, en el contexto del último auge cultural, ligado al Velascato. Aunque la organización de los documentos y los servicios dentro son todavía del siglo XX. El Archivo conserva la memoria de más de 400 años de historia de la región. Nuestras bibliotecas son las que están en abandono, todavía. Tienen infraestructura, equipos y servicios del siglo XX. La de la DDC, ha mejorado un poco, en lo más básico. La de la Municipalidad, sigue igual. Ambas deberían tener infraestructura, equipos y servicios modernizados por bibliotecólogos. Además, la Casona Espinach, el Complejo Belén y la Recoleta, deberían funcionar para espacios culturales como éstos, no para oficinas burocráticas. La FELICAJ es otro de estos acontecimientos, “medio extraños”, que se organizan. Este año, en particular, ha estado mejor, por la pluralidad de eventos, por la presencia de “influencers” de la cultura, por los eventos artísticos paralelos, entre otras novedades. Aunque con limitaciones todavía, es un gran logro. Cajamarca, es de las ciudades capitales que no reluce por sus bienes y servicios culturales. Tiene infraestructura caduca y por hacer. Tiene un centro histórico que más parece centro burocrático, comercial y playa de estacionamiento. No hay teatro ni museo de alto nivel. Las parroquias están deterioradas. No hay buenas carreteras hacia algunos lugares turísticos. Los centros y servicios turísticos, además, no son de calidad. Las editoriales de la Municipalidad y GORECAJ están cerradas. No hay políticas de investigación, vinculadas a la gestión y políticas públicas. No hay planificación y ejecución de eventos culturales ligados a la economía local. Y finalmente, los actores culturales, promueven iniciativas autogestionadas, esperanzados de que algún día las cosas cambien. Cajamarca, 5 de setiembre 2024.
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