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Presentación Comentarios y Reflexiones
Diario La Republica. Captura
YUNGAY 56 AÑOS DE RECUERDO Y TRISTEZA 31 de mayo de 1970 – 31 de mayo de 2026 Juan C. Paredes Azañero Hace cincuenta y seis años, el Perú vivió la mayor tragedia natural de su historia. A las 15:23 horas del 31 de mayo de 1970, un terremoto de magnitud 7.9 sacudió violentamente la costa y sierra de Áncash. En apenas 45 segundos, ciudades como Chimbote y Huaraz quedaron devastadas. Pero la herida más profunda se abrió en Yungay, cuando el nevado Huascarán se desgajó y un aluvión de hielo, rocas y lodo descendió a más de 300 kilómetros por hora, sepultando la ciudad entera. Estábamos de regreso de Cajamarca a San Miguel en el carro de don Vitalicio Yeckle, que transportaba a los excursionista de las secciones de 4to Año del Colegio Nacional Mixto San Miguel de la provincia de San Miguel de Pallaques, el carro paró en medio carretera, el chofer decía que parecía que las llantas delanteras del camión no obedecían, se estacionó junto a una casa que se encontraba a la vera de la carretera y veíamos como el techo de la casa se balanceaba, parecía que vibraba y las tejas se deslizan, cunado llegamos a San Miguel, por todas las calles de la ciudad había restos de tejas rotas que se habían precipitado al suelo por efectos del sismo. Según los registros de los medios, las cifras estremecen: cerca de 70,000 muertos, 150,000 heridos y más de 800,000 personas sin hogar. Apenas unos 200 yungainos sobrevivieron, en su mayoría niños que asistían a un circo fuera del casco urbano. El Cristo del cementerio y cuatro palmeras que resistieron la avalancha se convirtieron en símbolos de memoria y resiliencia. El terremoto de Yungay no solo destruyó vidas y ciudades, sino que reveló la vulnerabilidad de nuestro país frente a los desastres naturales. De esa tragedia nació la institucionalidad de la defensa civil y la conciencia de que la prevención es un deber colectivo. Cada 31 de mayo, el Perú recuerda a las víctimas con simulacros nacionales de sismo, como un acto de memoria y compromiso con la vida. Hoy, al cumplirse 56 años, Yungay nos recuerda que la verdadera fortaleza de los pueblos no está en la ausencia de tragedias, sino en la capacidad de levantarse, aprender y construir una cultura de prevención. Recordar Yungay es honrar a quienes partieron y reafirmar que la solidaridad con los pueblos hermanos sumidos en tragedia. Debemos participar activamente en los simulacros de prevención de desastres que organiza a nivel nacional Defensa Civil para estar preparados ante cualquier riesgo que se presente. Fuentes. - Wikipedia. - Exitosa Perú. - Infobae. - La República. - Cuando bramaron los cerros. Por Walter Lingán. - Terremoto de 1970. El Perú poco a cambiado en 50 años. Testimonios. - Recordar es vivir. 2da. edic. Por: Melquíades Soto Peralta.
Fotografías para el recuerdo: Las siguientes fotografías han sido tomadas del libro Recordar es vivir del Prof. Melquiades Soto Peralta.
Cajamarca, 31 de mayo 2026. Presentación Comentarios y Reflexiones
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