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Presentación Comentarios y Reflexiones
TREINTA Y NUEVE AÑOS DESPUÉS Carlos Cerdán Moreno. Hace treinta y nueve años que egresé del colegio Cristo Rey de Cajamarca ilusionado porque el director, el Hno. Barsen García Alonso me había brindado unas palabras decisivas para mi vida. Cuando estábamos cursando el cuarto año de secundaria nos tomaron un test vocacional a toda la promoción y los resultados nos fueron comunicados individualmente por el director y, si no para todos, tal vez sí para muchos, esto fue como la clásica bendición que, en Latinoamérica, le da un padre a su hijo cuando deja la casa y va a conquistar el mundo, o por lo menos eso significó para mi lo que me dijo el Hno. Barsen al comentar los resultados de mi test vocacional. Mi puntaje era uno de los más altos y sentenció: —Eres apto para cualquier carrera que decidas. Este mensaje caló en mí y me dio mucha confianza para la siguiente fase de mi vida fuera del colegio: ¡podía lograrlo todo! Pero hay un detalle curioso: hasta donde recuerdo, a ningún alumno le entregaron sus resultados, solamente nos los comunicaron de manera verbal e individual. Entonces, si se ponen a pensar en ello, no faltaría quien se pregunte: «¿Y si lo que dijo el Hno. Barsen no hubiese sido del todo cierto?». No importa; igual habría tenido la confianza de la que me dotaron sus palabras. En el jardín de niños, en la escuela, el colegio, incluso en los estudios superiores, los profesores tienen un gran poder sobre sus alumnos: con unas palabras pueden darle la bendición para que vayan a conquistar el mundo, o pueden arruinarle o hacer difícil el camino por la vida por la innecesaria carga que coloquen sobre sus inmaduros hombros. Han pasado treinta y nueve años entre una fotografía y otra y viéndolas me emociono mucho por haber tenido el privilegio de haber tenido un director como aquel, siempre activo, atento con los padres de familia y con los alumnos, atento no solamente a nuestra formación académica, sino también a la formación espiritual, vocacional. Muchas gracias, Hno. Barsen, es todo un honor ser exalumno del colegio que dirigió en Cajamarca, todo un honor haber vuelto a estrechar su mano y compartir un cordial abrazo —¡No haz cambiado! —, me dijo esta última vez. Claro que no, aunque las canas y arrugas ya están aquí, ¡no he cambiado! Sigo con esa confianza que usted inculcó en mí. Muchas gracias. --------------------- Fuente: (20+) Facebook
Cajamarca, 14 de junio 2026. Presentación Comentarios y Reflexiones
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