HUÉRFANOS DE IDENTIDAD
Ir a Presentación Años anteriores
Por Guido Di liberto
Cajamarca, 31
de octubre de 2012
Desde hace algunos años atrás, es muy común ver a la gente en la calle, vistiendo camisetas de la selección argentina, de clubs internacionales como: Barsa, Master United, Chelsi, Milan, etc. Ello, se debe, entre otros aspectos, principalmente, a que la hinchada no puede vanagloriarse de tener clubes nacionales competitivos y exitosos o una selección que los represente, con una participación decente, en un mundial de fútbol.
Y para empeorar las cosas, contamos con el último experimento, de entre la
diversidad de directores técnicos extranjeros que, simplemente, a pesar de
contar con estrellas del fútbol peruano en el exterior, no pueden concretar el
sueño de llevarnos a un mundial, después de treinta largos años. Nos referimos a
Sergio Markarián, un hombre que contagia su desánimo, a través de sus típicas
declaraciones, con esa frivolidad tan característica en él, como cuando dice:
-“Bueno, estamos todos con el ánimo en alto para lograr imponernos esta tarde
ante un rival difícil; y de no llegar a concretarse, nos queda la satisfacción
que hemos trabajado duro…” y, que simplemente, se corregirá, lo que tenga que
corregir, en los próximos encuentros.
Los jugadores, por su parte, han optado por la misma actitud de frivolidad; es
decir, el conformismo, propia de su director técnico, al contestar las
preguntas de la prensa, con sonrisa irónica y desvergonzada, que denota un
total desinterés y amor por la camiseta nacional. Es por eso que la hinchada,
prefiere disfrutar del buen fútbol volviéndose "fans" de otros equipos con
mayor calidad futbolística del extranjero, tan difundidos a través de la
televisión e internet.
Ante este panorama desalentador, considero que el Gobierno Nacional, debería tomar una posición seria y contundente, para determinar sí es positiva la permanencia del presidente de la Federación Peruana de Fútbol, el señor Burga, enquistado en su puesto por tanto años, en una gestión totalmente negativa. En imprescindible evaluar, asimismo, sobre la conveniencia o no, la contratación de un verdadero técnico de renombre internacional, que finalmente, y, de una vez por todas, nos conduzca en la clasificación a un mundial, anhelo tan largo esperado por la hinchada, luego de cerca de treinta largos años, y así sentirnos plenamente orgullosos e identificados de lucir la camiseta nacional.