Escribe: Ricardo Cabanillas[1]
Cajamarca, 05 de abril de2011.
MITOMANÍAS: CIRCO DE PASIONES EN ABRIL
Quién
diría que este 09 de abril llegaría, lluvioso y sarcástico, alborotando el
colesterol y la taquicardia de los candidatos al sillón Presidencial. Los
resultados de las encuestas son cambiantes, sorpresivos y malvados. De la noche
a la mañana, desencajan o alegran los ánimos de los ojerosos candidatos en
pugna. En este risible escenario, según los exégetas de la política, existe ¡un
empate técnico! Sin embargo, sólo dos serán los que, a costa de mordiscones,
chavetazos y golpes bajos, pasen al segundo round…
En esta carrera circense de mitomanías y pasiones, todos se “marketean” con una mascarita sensualoide, una sonrisa democrática y un mesiánico discurso, repetido en plazas y calles durante décadas. Un extraño maleficio extraído del “eterno retorno” de M. Eliade, nos ha condenado a repetir luego de cada lustro, la misma escena, la misma carcajada y la misma frustración. ¡Memoria frágil la de nuestro pueblo!
Son actores de la fanfarria, muy ingeniosos en crear fantasías: bailan cumbia y “teteo”, tocan la flauta, se hacen la prueba del ADN y hasta se dejan coger algún testículo para llamar la atención. Aparecen agitando brazos y piernas, en sus naves bullangueras: Luchomóvil, Cholobus, Keikomóvil, PPKuymóvil, Ollantobus, etc. El más veterano, flaco, alto y aúreo, como el flautista de Hamelin, ya se siente un Outsider Presidencial. Cuando ríe y nos mira fijamente aparece en sus ojos el símbolo del dólar americano. Otro actor lleva impregnado el amarillo del Sol con un casco blanco para mimetizarse con los obreros de construcción civil. Jura y promete que hará con el Perú aquello que hizo con Lima. ¿El caso Comunicore? Otro, demostrando que es un militar “agilito”, ha utilizado en sus mítines, la estrategia de correr 200 metros planos para combatir el colesterol. Ha jurado que nada con el gorilón Hugo Chávez. Bueno, compadre, decídete ¿Chávez o no Chávez?
Por ahí, entre aplausos, aparece, el candidato cholo. “Cholo soy y no me compadezcas que el buen Whiskyafina la garganta, como la Chicha de jora de Pachacútec”, carajo. Oiga usted, no sea lesivo, no olvide que fue el único que duplicó el sueldo de los maestros. Al final, la candidata “Nisei”, rellenita y rosadita, pero bien parada; especialista en chifas. La Presidencia es cosa seria. No importa, pues su “misión imposible” es liberar a su padre prisionero, cuya torpeza política le costó una larga condena.
Se han revivido a los personajes de la Commediadell'arte (Italiana) del siglo XVI, grandes maestros del caos y de la improvisación: la astucia comodinesca de Arlequín, la seducción manipuladora de Colombina, la triste locura de Pierrot, la tacañería de un vetusto Pantaleone, un tozudo Polichinela que agredía vilmente a quienes no pensaban como él. El arte de mentirde Brighella, experto en confundir los mensajes con la doble moral. Y finalmente, el increíble Capitán Matamoros (militar fanfarrón y cobarde).
El desafío es ejercitar nuestra capacidad de comprensión lectora. Es decir, identificar qué personaje de la Commediadell'arte es representado por tal o cual candidato. ¿Qué busca? ¿Qué esconde? ¿Cuáles son sus verdaderas intenciones ocultas en las profundas oquedades de su mensaje?
En este escenario, además, hay que incluir –si no lo hacemos se incomodarán- a nuestros candidatos congresistas. Que se desesperan por tomarse una foto junto a los campesinos, pero ni siquiera conocen los índices de pobreza, desnutrición y analfabetismo de nuestra región. No han leído ningún libro sobre “Teoría Política y Desarrollo humano”. Nunca han revisado la “República” de Platón, menos han elaborado un proyecto de investigación o de desarrollo de impacto local o regional. Lo paradójico se acentúa al descubrir que un gran porcentaje, ni siquiera acabó la Educación Superior. Aun así, ávidos de poder, son más de 6,000 los que, en paranoica disputa, postulan con uñas y dientes, para ocupar alguno de los 120 escaños congresales, con un colofón de 05 puestos para el Parlamento Andino. Tamaño ejemplo de la dolce vita. ¡Gran negocio y fortuna, buen provecho!
¿Qué hay detrás de todo este circo? ¿Cuánto cuesta un cupo en alguna lista parlamentaria? ¿Cuánto dinero derrochan en propaganda publicitaria?¿Y los Medios de Comunicación? ¿No es verdad que tienen su propio candidato?
Este escenario retrata lo real maravillo de nuestra sociedad. Esto se debe -lo dice E. Morin-, porque culturalmente “somos presas de la ceguera del conocimiento”. Debemos afinar nuestra reflexión crítico-interpretativa, viendo las cosascon humor y serenidad, para evitar algún derrame biliar. Concluyo pensado en la filosofía de F. Savater para quien los malos gobernantes no son culpables de su fracaso, sino las grandes mayorías que los eligieron. ¡Bon Appétit, señores candidatos!
[1]RICARDO CABANILLAS AGUILAR, es Dr. en Ciencias de la Educación, poeta, narrador, dramaturgo y ensayista, laureado en diversos certámenes literarios regionales y nacionales. Ha publicado: “La Casita Teja Roja” (1991), “Fábulas del Arco Iris” (1993), “Canto rodado desde la cima del trueno” (1995), “Exhorto a la palabra ausente” (2000). Actualmente es docente de la Escuela de post Grado y de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional de Cajamarca.