Ir a Presentación Saludos y comentarios
Cajamarca, 16 de junio del 2013
Sra. Amparo Rojas
Promotora del Jardín D´KARITO
Urb. Horacio Zeballos
Presente
Estimada Profesora:
La presente tiene la finalidad de decirle mis impresiones de la festividad de salutación al día del padre que su jardín promovió.
La invitación era para las nueve de la mañana, llegué con la antelación necesaria, por lo que pude verme inmerso desde el inicio en los ajetreos propios de un trabajo con infantes. En la grata y expectante espera una miss muy atenta me hizo entrega de una tarjeta de saludo a los Papis, su texto, que expresaba la apreciación que de los padres tienen, con respecto de su relación con los hijos pequeños, me cautivó:
¡Gracias papá
por encogerte
hasta mi tamaño
cuando jugamos…
… y crecer hasta
ser un gigante
cuando necesito
que me protejas.
Luego en la actuación pude ver que sólo en un escenario del tipo presentado se puede ver a un pollito de pico amarillo y luminoso plumaje de color azul-celeste, a unos payasitos que no finjan el llanto sino que lloren en realidad y que habiéndose quedado estáticos rompan el pánico escénico y guiados por cariñosas misses y expertas manos culminen la coreografía preparada, a niños bailando un festejo al compás de mini-cajones peruanos, sólo allí hemos podido ver a un Chato Grados, con aires angelicales, cortejando a una huancainita con no menos candorosos melindres. La excelente actuación de las mamis merece otra felicitación especial, al igual que el riquísimo almuerzo que sobrepasaron nuestras expectativas.
Al ver todo esto volví a ver la tarjeta de saludo. Me pareció que también podría aplicarse a las profesoras de Jardín que todos los días tienen que hacerse niñas para hacer factible la vida de los niños que tienen a su cargo, porque solo quien se hace niño puede estimular exitosamente las funciones básicas, la socialización y desarrollo de los infantes, que son las tareas fundamentales de las docentes de educación inicial e hice un parangón con la poesía:
Agranda
la puerta, Padre,
porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños,
yo he crecido, a mi pesar.
Si no me agrandas la
puerta,
achícame, por piedad;
vuélveme a la edad aquella
en que vivir es soñar.
… de don Miguel de Unamuno, y es que las docentes cotidianamente se “achican” para que nuestros niños jueguen, socialicen, sueñen y desarrollen humanamente de óptima manera.
Veía rostros de papis embobados al ver a sus retoños haciendo sus primeros derroches artísticos, a mamis complacidas disparando flashes a discreción y a abuelos cavilando en lo que ha sido la vida y pensando en un futuro promisorio para los nietos.
Señora Promotora, la impronta de los primeros docentes es imborrable. Lo digo con conocimiento de causa, le cuento que el último de mis libros: MI LORITO PARLANCHÍN Y OTROS CUENTOS, lo dedico a mi profesor de Transición y a mi Profesor de Cuarto Año, a los cuales admiré, admiró y admiraré, tanto que he tratado de imitarlos en mi quehacer educativo. En aquellos tiempos en San Miguel de Pallaques, no había jardín de niños, pensando en ucronías, si hubiese iniciado mis estudios en un Jardín, de seguro que ese libro lo estuviese dedicando a mi maestra de educación inicial.
Era la primera vez que asistía a una actividad de D´Karito y no me sentía con la autoridad suficiente de arrogarme el derecho de decir estas palabras en nombre de todos, pero no aguanto el guardármelas y ahora las estoy diciendo a usted y pido que las haga extensivas a la Directora y a las Misses que forman a mis nietos Rubén Nicolás e Ivanna Micaela.
Con mis agradecimientos y los saludos afectuosos de un abuelo querendón, muy atentamente:

Antonio Goicochea Cruzado