Ir a Presentación Textos alusivos al Día de la Madre
CANTARES DE MUJER
LAS MADRES CAMINAMOS HACIA LA EQUIDAD
Socorro Barrantes Zurita
Algo le duele a la Madre, algo le duele que se arrastra entre los campos y su llanto lastimero se desborda en la quebrada. ¡Ayer mataron al hijo que defendía sus bosques! lo mataron los caínes, traficantes de maldad. Envenenan el mar, el aire, el corazón de la humanidad, corrompiendo la sangre del corazón.
Qué bonita te ponían Madre nuestros ancestros, los abuelos, con cintas de agua tus trenzas, con rubor de auroras tu rostro, tus piececitos de crepúsculo azul. Te encendían los ojos con puquiales de agua dulce; de tu cintura bajaba el agua para los surcos de tus entrañas, pariendo mil variedades de frutos para la vida. Qué canales tan bien hechos, aprovechando lo máximo los recursos naturales. Cómo te miraban Madre para descubrir tus gustos, tus sabores, tus sentires.
De tanto mirarte Madre, fueron descubriendo nuevas sendas pa´ la chacra; curaron el amargo de las semillas, la enfermedad de las plantas, sacaron tintes de toda laya, para teñir y luego tejer la bayeta, el pullo que abrigue el alma. Conocieron las mil razas de la papa, del maíz, de los granos del Señor. Para defenderte de la helada, de los malos comuneros, del agua desparramada, sembraron los cercos vivos, las pircas, la penca azul. Hermosas, magníficas prendas hilaron de lana de los animales, de las pencas, del algodón, prendas que no sucumben a los siglos, ni al olvido de la autoridá. Qué maravillas hicieron amándote Madre, ofrendándote en los cerros su bondad y pidiendo tu perdón por lo malo que hicieron. Los dioses de las montañas y valles, germinaron en hermandad. ¡Todos los seres éramos hermanos! Con tanto respeto te amaron, no explotando los bienes de tus entrañas con angurria, con maldad; sino en armonía con el cielo, con el viento, con el fuego, con el agua. El bosque tenía alma, lo mismo que el cerro, el río, la noche, el día., las estrellitas del cielo.

CARLOS CEDÁN MORENO
Algo te duele Madre que no nos quieres decir, seguro te duelen los huesos, los brazos, de manos y pies atada, ya no das frutos como antes. Tienen que echarte remedios cada vez más dañinos, porque no entienden de tu conciencia. No saben de tus sentires, de tus silencios, de tus penas; menos conocen tus alegrías, lo que te pone contenta, lo que te hace sonreír. Todos se van dizque aprender al otro lado del mar, al primer mundo, de donde salto la maldad para que hoy sientas dolor. Casi nadie regresa a entender tu sabiduría de Ande puro y sincero. Si vieran con ojos buenos, con ganas de aprender, mejorarían lo hecho. Cuánto bien de nuevo brotaría de tu fuerza, de tu simiente, Madrecita, MADRE TIERRA, YO TE CELEBRO POR SER MADRE DE ESTE PERÚ, LLENECITO DE RECURSOS Y SIN EMBARGO LA POBREZA HUMANA TE CARCOME.

En tu nombre Madre mía, las saludo a las mamás. Las mamás no somos seres de otro planeta, ni santas, ni sacrificadas, ni idiotas, somos seres humanos que de tus entrañas salimos, igual que los papás, también vos les diste aliento. Las madres de hoy, buscamos la equidad entre hombres y mujeres, entre ser Padre y ser Madre, con mayúsculas los dos. Que la madre de a luz al niño y su padre lo reciba, para criarlos los dos. LA Madre y el Padre son fuerzas de tu vientre, luchamos para que estén dispuestos a pensar, sentir, hacer, una Tierra bien bonita, justa, solidaria, hermanados todos, desayunando en una mesa comunitaria, como lo quería César Vallejo.
¡¡A LA MEMORIA BENDITA DE MI MADRE!!
Cajamarca, 27 de mayo 2023