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La celebración del centenario de su nacimiento, ocurrido hace más de una década, sirvió para que la figura de José Sabogal emergiera sobre la bruma de encendidos elogios y diatribas tejidos alrededor del artista que había pretendido abrir una brecha histórica en la orientación de la pintura en el Perú, acorde con las circunstancias socioculturales de nuestro país. Combatido por unos y exaltados por otros, esta pugna había generado expectativas que trascendían el espacio de los entendidos y los interesados en cosas del arte. Así, en un artículo publicado en una revista cultural de 1999, el crítico de arte Luis Lama dice: "Unos 15 años atrás, con el grupo Apoyo, hicimos una encuesta a nivel popular la cual tuviera como resultado que el artista más conocido del Perú era José Sabogal"[1]. [1] Revísta Bienvenida, Año Vil - N9 26 |
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De esta manera pues, la figura de Sabogal deja de ser una más dentro del panorama nacional y entra de lleno a destacarse como hito, que al decir de otro crítico, señala dos etapas "antes" y "después de..." en la historia del arte del Perú. Pero es indudable que aún persiste en determinado grupo la solapada intención de ignorar lo que significa la propuesta y la obra del maestro Sabogal. Con el fin de ofrecer una somera visión del personaje, intentamos aquí acercarnos a las circunstancias que conformaron la trayectoria vital del artista: sus ancestros, su nacimiento, el ambiente socio cultural en el que se desenvuelven su infancia y adolescencia -dentro del entorno geográfico de su tierra natal-; sus habilidades, sus tempranas inquietudes y anhelos de artista. Sus viajes a Trujillo, a Lima y a Europa, donde toma conciencia de su rol de artista, visitando y estudiando de primera mano todo cuanto puede abarcar del inmenso tesoro cultural del Viejo Mundo. Culminaremos la etapa de formación profesional acompañándolo en su estadía en Argentina y luego el decisivo viaje que desde allí emprendiera en búsqueda del Perú, cuyo 'redescubrimiento’ marcará y definirá su obra y su vida de artista. Seguidamente trataremos sobre su trayectoria en Lima y el impacto que en el medio intelectual y artístico provocó su primera exposición. Luego, su presencia en la Escuela Nacional de Bellas Artes, su separación de ella y sus años finales. |
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PRESENTACIÓN Entiendo que ser y estar no son lo mismo. Ser, es modo esencial de existir. Estar, hallarse en un determinado estado o permanecer con cierta estabilidad en un lugar, situación o condición. Por tanto, "estar" poeta y "ser" poeta son realidades obviamente desemejantes. Estar poeta es sólo sentir que el oficio es repentino, casual, bisiesto. Ser poeta es vivir por, con y para el oficio. Estar es ocasión. Ser es pasión. Así entiendo el compromiso de los poetas. Unos sólo escriben cuando el sol quema demasiado o cuando la lluvia moja todos los rincones (es un decir), otros viviendo poéticamente o poetizando todo, lo trascendente y lo efímero, lo propio y lo ajeno, lo burdo o lo insigne. ¿En qué opción ubicar a Rosa Zoila Silva Latorre que ahora publica "Albedrío"? Como mujer, no está poeta, ella es poeta. Eso lo diferencia de la mayoría de las poetisas chotanas. Pues, no sólo escribe para la ocasión pública sino por la vivencia social, personal y colectiva. Y aunque la cantidad no siempre es determinante en la calidad literaria, Rosa Zoila es prolija en su creación, versátil en su temática, intuitiva en su concepción. |
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"Albedrío"
no significa, como título de este nuevo poemario, voluntad no gobernada
por la razón, sino por el apetito, antojo o capricho (como podrá decir
el diccionario) sino libertad de temática, libertad de uso de recursos
expresivos (lima, métrica, estrofas), libertad de unir la realidad
inocultable con el sentimiento religioso de su autora, en fin, albedrío
de vivir con los suyos, de convivir solidariamente con los demás, de dar
y recibir, de aprender y enseñar, de gozar y sufrir. Por eso este poemario pareciera que no tiene unidad temática, pero a campo traviesa tiene su propia unidad de motivos, veamos: La preocupación social que atañe a la poeta la hace escribir poesía laudatoria para cantar a su pueblo de Conchán y Chetilla: Quiero cantarle a mi pueblo mis versos y mis amores, pueblito que en otro tiempo le llamaron Miraflores.
Cuando te digo pueblito me sale del corazón, no es por verte tan chiquito sino por la emoción .
* El 2002, no hace aún un año cronológico, publicó su primer poemario "No me quisiste" en Ediciones WAYRAK.
Esa misma preocupación la hace advertir que necesitamos conservar nuestro ecosistema y por eso dice: Ahora veo con tristeza que los malos pobladores te han convertido en ceniza sin importarles las flores.
No comprenden que los bosques son el alma de la tierra, le dan macicez, le dan lluvia le dan perfumes y flores.
Y no sólo eso, sus recuerdos juveniles también acuarelan su poesía y al recordar a su promoción escolar, expresa: Cuando vea una bandada que deja el nido y se va en busca de albergue fresco, recordaré este día que abandonamos el claustro en busca de un porvenir.
Pero la retrospección va más atrás, a la infancia y, también, escribe poesía para niños, escuchemos a la amiguera: Yo llego a la misma hora pego un silbo y te hago señas, tú finges que me desdeñas o con tus muecas respondes.
Después todos a apostar persiguiendo la cometa, tú vas en la bicicleta yo en el carro de madera.
Y como mujer asume su rol: Ya comienza en este siglo de la mujer su presencia, que mira con más certeza su presente y su futuro en su propia realización.
Entonces, toma posesión de parte: El hambre del corazón se traduce en ilusión de construir un mañana sin llanto ni explotación y en igualdad de expresión.
Es decir, también considera que es bueno dar opinión política: Así quiero verte siempre con tus alas extendidas, bella insignia de mi Patria, garantía inmaculada de mi Real Independencia.
Aunque luego se desencanta de actitudes políticas que se ha hecho costumbre ahora: Hija mal parida de la democracia es la que ahora crece en este país.
Todos se pelean por ser ganador para que al bolsillo le vaya mejor.
Y por eso, quizá, cree más en la labor cristiana como contribución al cambio social. Su sentimiento religioso es entonces profundamente sentido: Pero Jesús desde el cielo nos ofrece su perdón, para llenar de consuelo nuestro pobre corazón. El camino del Cristiano tiene espinas que estremecen de dolor cuando las pisas pero también tiene flores que te inundan con su aroma.
¿Verdad que este "Albedrío" tiene coherencia? Rosa Zoila, como dijimos, es poeta, no está poeta. Su pasión por la poesía, al leerla, crearla y publicarla lo certifica. Y este nuevo poemario, que debió publicarse acaso antes de "No me quisiste", es sólo breve muestra de su quehacer creativo, porque su arboleda frutece ya otros títulos que esperamos recoger ansiosos, como también el paisaje de sus narraciones que la poeta promete publicar próximamente. José López Coronado |
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PRÓLOGO PRELIMINAR NO NECESARIO El tiempo que transcurre en esta vida contemporánea parece muy hundido en un realismo prosaico, rastrero, infernal y lo creemos poco dado a especulaciones y menos a ensoñaciones. Por eso es grata y sorprendente novedad que haya alguien capaz de sortear ese destino y hasta se atreva a publicar poemas cuyo tema central sea el del amor. Quizás los escriba alguien y luego los oculte o los niegue; pero, darlos a conocer y lanzarse a la aventura de los juicios ajenos, que es el coro de las opiniones extrañas, ya es empresa de audacia generosa. En verdad, son pocas esas intrépidas y casi siempre se adornan con la modestia o aparecen desafiantes, cargadas por el escándalo en el concepto y por el reto de la belleza ruin, aireada en la vulgaridad de las palabras. De las que no frenan sus sentimientos con las riendas de la modernidad es la poeta Juana Aracelly Camacho de Russac. |
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Ella ha reunido sus composiciones en un libro que lo ha denominado: "Acercándome al Amor" y me ha deferido un injustificado honor, donde se mezcla su simpatía con un exceso de confianza en mi capacidad, honor que consiste en escribir algunas líneas que servirían de prólogo a la referida publicación. Tarea ésta que me place, pero que demanda una explicación porque es hartamente sabido que mis tratos con la poesía se reducen a los de un corriente gustador y estoy muy distante de esos comentaristas tan agudos que saben extraer jugos hasta de la última pepa, rio soy de ellos y necesito morder la carne de la fruta para sorber el zumo hasta la saciedad. Ho obstante, mi antedicha confesión, Aracelly me ha demandado el empeño, evocando mi calidad de testigo. Testigo de su vida discurrida en ejercicios de amor conyugal, familiar, profesional e intelectual. He sido su profesor en las inolvidables aulas de la Escuela nacional de Enfermeras: Arzobispo Loayza y animador, para la publicación de su libro consistente en un homenaje a Bolívar; pero más que cualquier otra justificación, ha recurrido al hecho concreto de que siempre me he reconocido un admirador del talento que ha mostrado en sus diversas actividades, notable maestra y abnegada enfermera, sensible a cuanto significa educación y progreso. Este salvoconducto me permite expresar algunas consideraciones sobre el libro. Así, efectivamente, es raro que una mujer escriba sobre el amor y diga en este sentimiento frases tan bellas como las que asienta Aracelly. Dice.
Siento un oleaje de mi
sangre, Aracelly se reparte en los meandros de la literatura para decirnos su voz que es su pensamiento y no un juego cacofónico de palabras. Un ejemplo: En el soneto MUJER AMANTE, el último terceto dice: Triste mujer aquella / que busca la querella / siempre será oropéndola escondida, / Avestruz, con la cabeza hundida". Aquí su verso se viste de clásico; pero renueva su libertad en otro poema NUEVO AMOR y manifiesta: - “ya no tengo / tu dulzura esperanzada" / ¿Sabes? Nuevamente / estoy enamorada - Soy un tallo esbelto / con sus espigas - EN FLOR - Mis labios ya besaron otra boca, / mi perfume de violeta / otra mano toca - ¡Qué ventura Señor!. Un amor nos deja / Otro y otro se deja - NACE UN NUEVO AMOR - Tal vez sea el mejor». / Las palabras son usadas para contar matices del amor y no para jugar con ellas. Esta es, a mi corriente juicio, el auténtico valor de un poema. De todos modos su periplo en el amor no puede abandonar el recuerdo y expresa en el poema TE AMO TODAVÍA: Te dejaría tranquilo, / en fin te dejaría, - hasta podría, / dilatarme en este frío / y acabarme / en un suspiro. - Pero ¡Te amo todavía! - viajas por mi cuerpo, / vibrándome, / con címbales de sol, / y los colores / con la canturía / de pájaros cantores, / de música y de flores». La poeta lo afronta todo con valentía, el recuerdo del pasado y no trepida en confesarse. Aracelly es una estudiosa del amor y hace una exégesis de la palabra conviniendo en la dificultad de una definición. Lo acepta como "fluencia del alma que mana con continuidad como de una fuente". No requiere reciprocidad y en esto coincide con los místicos y los grandes eróticos de las iglesias. Reconoce el dogma cristiano católico según el cual Dios es amor y describe el amor a Jesús, el amor místico, el romántico, el sexual, el conyugal, el amor a sí mismo apuntalándose con eruditas, referencias, el amor al hogar, el maternal, el paternal, el filial, fraternal, al prójimo, al trabajo, a la patria, al enfermo, a la vida, a la lectura y el desamor, toda una enciclopedia de ese principio que nos hace humanos. Y recorre los clásicos compases que forman la sinfonía del amor y que marchan desde el enamoramiento hasta los celos, el olvido y la gesta del nuevo amor con lo que algunos hombres reconocemos como lo típicamente femenino de tan intenso sentimiento. Fío lo ajeno a ese sexo, aparecido como una copia servil de lo masculino, confundiendo la riqueza de su género en un barato amasejo con lo otro. Feminista que no muda de género, feminista fiel a lo suyo y no tránsfuga traidora. El contorno vital de nuestra poeta es objeto de su amor poético. La familia es el norte que orienta los poemas que leerá el acucioso indagador y luego en el soneto: TE QUIERO dice: “Como te quiere aquella mujer encanecida / que el paso del tiempo/ marchitó su rosa, / ayer no más / en el andar de la vida / caminaba entre jardines / como flor hermosa". Y añade: “Soy el ruido de las hojas en la noche, / la peregrina / que viaja sin reproche / y enquistada en tu amor / quemó sus ropas". Pero no hagamos más lento el paso que ha de acercarnos a las creaciones poéticas de Aracelly Camacho. Con el criterio más elemental y simple de quién no es crítico literario, y pidiendo excusas por mi osadía, me permito afirmar que me agrada la poesía de esta autora. No presumirá de revolucionaria y tampoco de original. No le es necesaria tal carta de presentación. Le basta mostrarnos su sensibilidad de mujer que ha convertido el amor, propio de un género, en motivo de inspiración sin necesidad de recurrir a Safo. El amor de un ser natural a lo natural. Leámosla. Para saborear lo dulce de sus escritos no se requiere matricularse en seminarios de pedantes o ufanarse de barroquismos exóticos. Es suficiente incorporarse al evangelio del amor y escuchar el contrapunto de una exquisita sensibilidad femenina. ANIBAL ISMODES CAIRO Inicio |
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PRESENTACIÓN Un autor ha dicho que, “si los versos no se lee con los ojos del alma, muy pocos versos habrá que sobrevivan”. Pero, este no es el caso de los versos del poemario “REMENDANDO LA TARDE”, que inician su recorrido por el sendero peregrino de lector en lector. Estos versos salidos del alma y alimentados de espacio, de naturaleza, de humanidad y tiempo espontáneamente hilvanados por el ya conocido, en el mundo de las letras, profesor Guillermo Torres Ruiz, no morirán. Y no morirán porque en ellos los caros lectores encontrarán la voz sedienta y combativa del maestro inmortal, el palpitar celeste de los niños que en las calles de su barrio, juegan, lloran, cantan o tejen ilusiones, los “portavoces de la historia” que salen de las escuelas “goteando de alegría por sus narices”, los niños lustrabotas que “con sus manos o pétalos de flor”, por precisar la metáfora de |
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Guillermo, en la que hace gala de su talento como versador, miran pasar los días y específicamente las tardes rosadas en el “brillo de un par de zapatos de los transeúntes”. En estos versos, los asiduos lectores encontrarán al hombre que, en quejidos monosilábicos nos dice: “así es la vida”; sin dejar de mirar la esperanza forjadora de sueños que llegará “a lo mejor un día de marzo cuando en el horizonte crezca el sol”; mientras que el “botecito” seguirá olvidado en la arena; “la casa vieja que se quebró para quedarse sin nada”; el aullido lastimero y amical de un viejo can que rompe ronquera de la noche. Para los niños estos versos han de ser como aquellos limoncitos agridulces que no dejan de llevárselos a la boca, porque algo de misterio hay en ellos; o como aquel almíbar a cuyo sabor no se resiste ni un adulto; los picaflores “patas en cientos / con cientos de picos / trozando la brisa”; el zum - zum de las abejas, “cual unos avioncitos de primavera... quiebran el silencio de la tarde”; las perlas salidas del alma (mariposas) para hacer “la ronda de la amistad”; el huanchaco, “cometa que deshoja la mañana / en cantos de primor", en fin la humanidad y las aves que buscan ver desde la ventana el pueblo que "mañana crecerá”. En este racimo de versos, dulce poemario infantil, Guillermo Torres; integrante del Círculo Literario G'ravilla, cristaliza su más ferviente deseo de conquistar, con sus imágenes creadas y recreadas, el alma de la niñez. Su mensaje es un aliento de esperanza que contiene una ingente riqueza espiritual, su canto es una melodía del alma en la que el autor volca sus personales emociones. Su poesía constituye una expresión eminente y evidente del mundo estético reflejado a través de la palabra vital; ya que el arte literario es el pan espiritual que sensibiliza al corazón más duro e indolente. En REMENDANDO LA TARDE fluye la poesía infantil que sensibiliza y ennoblece el alma, sus versos están llenos de dulzura, imaginación, amor, creatividad y congoja que cautivan; cuyo gestor hace renacer el lenguaje literario por excelencia como un rayo de luz y que hoy, bajo el altar de la amistad, me complace presentar convencida de que estos versos permanecerán incólumes en el corazón de la niñez cajamarquina. Cleopatra O. Lescano Tiznado. Magíster en Educación. |
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Prólogo Fue un amanecer tardío en que la población cajmarquina se enteraba que la empresa norteamericana Newmont, accionista mayoritaria de Minera Yanacocha, empezaba a extraer el oro que se encontraba en nuestras jalcas. ¿A quién le informaron de tan transcendental mega proyecto que marca el paso del futuro de Cajamarca? ¿A quién le consultaron? ¿En qué condiciones ambientales, laborales y de inversión social operaría la empresa minera? ¿En qué términos se firmó el contrato con el Estado Peruano? Eran las épocas del oscurantismo promovido por la mafia Fujimori-Montesinos. En este primer tomo, Reinhard Seifert resuelve estas interrogantes. El despojo de tierras a los campesinos con míseros pagos (100 y 120 soles por hectárea), actitudes complacientes y sumisas de autoridades locales y nacionales, severos problemas de contaminación del agua, corrupción. Reinhard sistematiza el comportamiento de organizaciones, instituciones, autoridades frente al dominio arrogante de Minera Yanacocha. La relación mina-sociedad civil es el hilo conductor en todo el libro. Sociólogo Iván Salas Rodríguez. Agosto 2003. |
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Poseedor de un talento rico en recursos expresivos, dotado para fusionar lo lírico y narrativo, Bethoven Medina ha alcanzado la madurez poética con este notable poemario-himno Y antes niegue sus luces el sol. Con eficacia artística recrea la letra del Himno Nacional del Perú y diversos sucesos históricos de relevancia patriótica, a la vez acoge -diríamos, coralmente- frases de héroes, próceres y rebeldes, junto con poemas de reconocidos poetas peruanos. Digno heredero de los himnos de José María Arguedas, Alejandro Romualdo, el Antonio Cisneros de Comentarios Reales y el Tulio Mora de Cementerio General, se enlaza con los cantos líricos-narrativos de Marcial Molina Richter. Ricardo González Vigil. (2003). |
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INTRODUCCIÓN A través de la lectura ingresamos al tesoro de la humanidad, nos acercamos al inmenso legado del hombre y recibimos la información sobre el mundo físico y espiritual de los pueblos. Mediante ella como alguien ha dicho podemos remontarnos a cualquier tiempo y lugar. Por otro lado, la lectura nos permite hacer frente a la agresiva invasión de las imágenes que nos traen los modernos medios de comunicación masiva. Ante ello no dudamos en sentenciar: Para que no muera el libro hay que seguir leyendo. Es necesario convencer a los lectores, niños, jóvenes y adultos de la riqueza que encierra el amor por la palabra escrita, y las mil posibilidades de crecer espiritualmente en su compañía. Pero luego surge la interrogante: ¿Qué leer? Indudablemente, hay mucho material de lectura, y dentro de esa enorme y variada gama de palabras escritas nos interesó de manera especial el tema de la identidad cajamarquina a través de la lectura en torno a su rico patrimonio histórico, social y cultural. |
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En Cajamarca existen diversos e interesantes temas escondidos en la fronda de los libros, muchos de ellos tediosos o farragosos por su extensión o el propósito del tratado, y que no se ponen al alcance de los lectores. Dichas páginas atractivas e interesantes no han tenido un tratamiento didáctico y selectivo que, además de incrementar el conocimiento, permiten promover la identidad cultural de los cajamarquinos, en el entendido de que la identidad es conciencia, estimación y amor en torno a valores de la realidad y las realizaciones humanas. Es una adhesión afectiva al patrimonio cultural distintivo y privativo de un país o región. Tener identidad es poseer riqueza espiritual cimentada en el valioso legado de los hombres. Para forjar este sentimiento se necesita previamente el conocimiento del escenario físico y cultural donde se desenvuelven los seres humanos; es imprescindible para ello el descubrimiento y la lectura del derrotero histórico y cultural de un pueblo, acervo que ha sido perennizado por la palabra escrita. En tal sentido, la presente obra, bajo el título de Lecturas selectas sobre Cajamarca, pretende mostrar, luego de una paciente y rigurosa búsqueda, los temas escritos más interesantes en torno a Cajamarca, a fin de promover la lectura y estimular la identidad cajamarquina. Como alguna vez hemos escrito, una antología nunca satisface todos los gustos y todos los criterios, mucho más cuando en ella no figura la totalidad de los autores o temas que deberían integrar el grupo selecto, y aunque para algunos críticos las antologías recortan la visión de conjunto de la creación humana, estamos seguros de que su ventaja cuando es debidamente estructurada, radica en su agilidad, variedad, excelencia y riqueza de contenido. Tales son las cualidades de la presente selección. Este trabajo comprende los siguientes capítulos o temas centrales: En el primero se desarrollan temas vinculados estrechamente con la historia de Cajamarca, no sólo referidos a los acontecimientos importantes, sino también a la arquitectura y la arqueología de Cajamarca. El segundo capítulo, con el título de Biografías, informa sobre la vida y personalidad de algunos ilustres cajamarquinos, como los patricios, el héroe José Gálvez y otros. El capítulo 111 enfoca la vida y obra de los más famosos pintores de Cajamarca. El capítulo IV se refiere a la vida y obra de los más destacados poetas y escritores de Cajamarca. El capítulo V da a conocer la vida y obra de los insignes historiadores, educadores y políticos de Cajamarca. En el capítulo VI se brinda información acerca de la creación de las principales instituciones públicas de la ciudad de Cajamarca. El capítulo VII presenta una selección de composiciones literarias de diverso género: poesía, prosa poética, cuentos, leyendas y folklore alusivos a Cajamarca. Y el capítulo VIII, bajo el sugestivo título de Primeros en Cajamarca, ilustra ágilmente acerca de simpáticos y amenos hechos, anécdotas, instituciones y personajes que marcaron hitos importantes en la vida de Cajamarca, para terminar con una breve selección de proverbios, refranes, frases hechas y coplas de uso común, y cerrar con una sucinta miscelánea histórica de Cajamarca.
Consideramos que este esfuerzo de búsqueda y selección constituye un valioso aporte para la educación y la cultura de Cajamarca, pone en valor a la tierra del Cumbe y abre el camino por donde debemos ir al encuentro de la anhelada identidad cajamarquina.
El autor. |
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