Libros  virtuales de autores cajamarquinos

 

Ir a Presentación      Ir a Libros virtuales de autores cajamarquinos    Ir a Página Literaria

 

 

 

 

 

 

Erotikón

  (poesía) 

 

Antonio Goicochea Cruzado

Cajamarca-1996


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE

 

 

1.   Heme aquí

2.   Te entrañé

3.   Antes que tu llegaras

4.   Cuando estoy a tu lado

5.   El reto

6.   Dame la mano

7.   Aunque no se diga su nombre

8.   De qué sirve

9.   Cuando camine quisiera

10.       Avecilla,

11.       Soneto a mis caretas

12.       Crepúsculo

13.       Crepuscular

14.       El trago

15.       Llegaste

16.       Amores infantiles

17.       ¿Por qué?

18.       Quisiera

19.       He tenido dudas punzantes.

20.       No quiero recordar

21.       Recordando a Javier

22.       Una seña

23.       Vamos al tálamo

24.       Por los niños

25.       ¡Quimera!

26.       Tu fotografía

27.       Crisálida

28.       Tus regalos

29.       Quiero amarte con delirio

30.       No olvidaré

31.       Urge vivir intensamente

 

 

 

HEME AQUÍ

 

 

Yo que he soñado,

en deleites,

beber de fuentes

de deseo inflamadas,

he venido

dejando el fango

a inundarme

de tu amor en su grandeza,

a recoger de esta vendimia

los frutos mejores.

 

Heme aquí

mujer de mis sue­ños,

heme aquí

desnudo en cuerpo y alma.

 

Desnudo...

que aunque lo quisiera

nada podría ocultarte:

una mirada furtiva,

un suspiro quedo,

un silencio,

una frase encubridora,

una mano firme o temblorosa

son por ti con

presteza

leídos.

 

...

Juntos ya

tatuemos con­ciencias

de experiencias

candentes

 

subamos,

perseveremos...

que abra el anhelo

flores de exquisitos

aromas

y que se esparzan

en la divinidad

de un estertor

...

gozosas afuera

titilarán

miríadas de luciér­nagas.


 

 

 

TE ENTRAÑÉ

 

Te entrañé,

desde el día que te vi te hice mía.

 

Mujer de mi ensueño y mi delirio

ven que en ascuas te espero,

ven al recinto que te tengo preparado,

ven a mi lado y a mi alcoba,

ven apaga el fuego que a mi pecho inflama

aplaca la sed de desierto que me agobia.

 

Ven,  vestida como estés,

te despojaré de sedas, brocados u organsas

y piel a piel nos soldaremos,

que tus manos estrujen mis deseos,

que tus respiros sean torbellino,

sean huracán a mis oídos

y sean tus ojos capulí

fuentes que me inunden en eternidades.

 

Que tus latidos y los míos en consuno

rompan el ritmo  y se desboquen,

vendaval seremos sin linderos

en los predios del deseo.


 

 

 

ANTES QUE TU LLEGARAS

 

Antes que tú llegaras,

una noche como muchas

soñé que soñaba:

que irrumpías, 

soberbia,

en mis oníricos predios

y en un arranque de lascivia

con las ascuas de tu cuerpo

abrasabas al mío gélido,

amén de sediento,

y que si de sed moría

tu lumbre apresuró mi agonía…

 

Hoy muerto

envuelto en tus brasas, vivo. 


 

 

 

CUANDO ESTOY A TU LADO

 

Cuando estoy a tu lado

la noción del tiempo pierdo,

son tus sonrisas

son tus caricias

son tus suspiros

los que me confortan.

 

Es tu rítmico jadear

es tu cálido aliento

es tu dulce mirar

es tu húmedo rincón

son tus silencios

los que me dan sosiego.

 

Cuando a tu lado estoy

solo hay alas de plumas sutiles

que tocan mi corazón.

 

Cuando a tu lado estoy

no sé de edades

no sé de tiempos

ni sé de distancias.

 

No hay penas que avasallen

no hay lamentos que aquejen

no hay resquemores que pesen

no hay culpas que duelan

que ninguno merece estar

cuando a tu lado estoy.

 

 


 

EL RETO

 

Cuando hagamos el amor

con la mayor entrega y regocijo…

 

a que ningún músculo en movimiento

reciba los orgásmicos estertores,

fogonazos de candente esperma;

 

a un arrumaco en silencio

sin gemido, retozando;

 

a traspasar

el volcán de pasiones

sin chamuscar orgullos

jadeando,

mudos,

en silencio sideral

en un hueco negro sin salida;

 

te reto, a ver si puedes.

 

 

DAME LA MANO

 

Dame la mano

y te guiaré por el sendero

que lleva a la floresta

donde se han escondido

los que se entregaron plenos

los que atrapar supieron

esquivas delectaciones,

los que saludaron la aurora

de amor saciados,

colmados,

los que succionaron

de jardines floridos

suculentos néctares

los que escucharon rítmicos jadeos

gritos apagados …

que nos arrulle

la brisa complaciente,

se agolpen las pasiones…

 

Dame la mano y

recogeremos juntos las mieles

los sudores

los jadeos

las flamas,

las crepitaciones,

que palpiten

que radien flujos alcanzados al unísono,

que el  aroma de tierra mojada

pregone a los cuatro vientos

que en proficuo recipiente

cayó la simiente

que florecerá pródiga.

 

Desmadejemos el imbricado

mundo de los deseos,

embriaguémonos.

 

Que las yerbas

amortigüen el crujir

de osamentas desbocadas

y en su marchites

que atrapó nuestras formas

las de unos cuerpos que exudaron

la libido por los poros todos,

la pregonen mañana.

 

Que una entrega total redima

dudas

celos

infidelidades

hasta que yazgan a la vera del camino

dos cuerpos complacidos.

 

Dame la mano e iremos a buscar

otras formas de saciar la sed de amar

que nos consume.

 

 

AUNQUE NO SE DIGA SU NOMBRE

 

Aunque no se diga su nombre

se pasea con tapujos

trajina soslayado

y de pronto a un impulso se presenta.

 

Dormita, descansa, madura

y se agolpa tumultuoso

rompiendo intransigente censuras impertinentes, el deseo.

 

Sinuosos son los caminos

que trajina el deseante

por escabrosas sendas,

por fangos,

por caminos floridos

por estancias mieladas,

de flores y mariposas plenas.

 

Se consuma en un toque sensual

en un beso quedo o en otro ardiente,

en un abrazo furtivo o en uno de quebranto,

en una condescendiente entrega

de clímax exultante

o en un ermitaño placer inflamante.

 

Así crepita el deseo

que en alas luminosas se expande

y en el mundo resplandece.

 

 

 

DE QUE SIRVE

 

Cuando no tienes

quien te espere

de qué sirve que cuentes

las estrellas

y en busca de fugaces

escudriñes nocturnales cielos.

 

Cuando no tienes

quien te espere

de que vale

haberte metido en charcos

y que el agua cristalina

te haya bañado el corazón.

 

Cuando no tienes

quien te espere

de qué sirve que mil veces

miraras el reloj,

de que te sirve desandar

los caminos

de qué los adioses

y hastaluegos.

 

¡Qué importan

los largos caminares

por estrechas cañadas!

 

¡Qué importan

los zig zag

trajinantes

por abruptos

despeñaderos!

 

De qué,

si no tienes nadie

quien te espere.

 

Cuando no tengas

quien te espere

y no encuentres

mas que un lecho frío:

de qué sirven

todos los trajines.

 


 

CUANDO CAMINE QUISIERA

 

Cuando camine, quisiera

tener el norte preciso

y que al pisar los guijarros

de caminos escabrosos

llevar por báculo

la conseja de la vida.

 

Y si en mi trajinar

nace una estrella,

que tenga luz benévola

que no ciegue mis pupilas,

que sí, me alumbre,

que no embruje mi conciencia

que sí, resplandezcan luminiscentes

las prístinas ideas.

 

Si robas mi corazón

hazlo con el sol en el cenit,

no lo hagas por la noche

que no veré tu mirar.

 

 

AVECILLA,

 

Avecilla,

de suaves gorjeos,

de alas nieve

y gráciles formas.

 

Traspasa el umbral

sube a las lindes

que Himeneo cultiva,

barniza tu cuerpo

de sensualidad.

 

Juntémonos en uno.

 

Si gimes,

no pintes mejillas

rubores de vergüenza

ni soslayes

recatos,

que te has atrevido

al gozo sin par.

 

 

SONETO A MIS CARETAS

 

Cuando intenté quitarme la careta

urgido por circunstancia especial,

de las muchas que tengo en carpeta

escogí ópima expresión facial.

 

Presentándome así, los circunstantes

tomaron con lisonjas mi cordura,

valorando obsequiosos los instantes

en que ocultaba realidad muy dura.

 

Cuando empleo el mejor recurso histriónico

y me adorno con lance pinturero

¿Habrá alguien de cabeza obtusa y dura,

 

o alguien de mente inocente y pura

que con todos no perciba certero

que fui también sagaz camaleónico?

 

 

CREPÚSCULO

 

Celaje de vesperales horas,

dorado, bermejo;

naranja y púrpura;

violeta y azulino;

luminiscente crepúsculo.

 

Reflejo de qué

llamaradas telúricas,

de qué corazones encendidos,

de qué brasas atizadas por

Cupido;

crepúsculo moridero,

postrer suspiro cotidiano,

Fénix etéreo

en qué oscuras oquedades.

 

Hongo colorido,

pétalo iridiscente

gigantesca orquídea,

quintaescencia del color.

 

Pinceladas

de pintor enamorado;

crepúsculo,

brochazo de oro;

unión consensual,

de vaporosa nube e inmaterial luz;

placeres de fotónico himeneo,

serenidad y placidez.

 

Celaje crepuscular,

placer de enamorados.

 

Pureza mancillada,

rasgada por mirages,

sukoys, camberras y

antonovs.

¿te harán añicos,

aquí,

los migs, los phantons,

los exsocets, el napalm

y la guerra bactereológica?

 

 

CREPUSCULAR

 

En el lejano horizonte

de esta mi comarca bella,

han encendido hogueras

que alcanzando el cielo están

 

Hay un rojo carmesí,

hay un amarillo de oro

y un violeta encarnado

que robando espacio van

a los copos de algodón

y al hermoso azul turquí.

 

Mas la noche llegará

y con su manto de sombra

ha de cubrir este encanto

y serán las candilejas

de titilantes estrellas

las que esta vez nos regalen

de natura otro prodigio.

 

 

EL TRAGO

 

Cuando colma la alegría,

cuando la pena es profunda,

cuando Cupido ha flechado,

cuando invaden saudades.

 

Cuando destroza el stress

y el ánima no reposa

es en torno a una mesa,

en que se unen los amigos.

 

En ese amical corrillo

en cada frase palpita

un fracaso, un deseo,

una protesta de amor

 

o una promesa contrita

matizados con un trago,

que en sus entrañas lleva

mil efluvios que nirvanan.

 

Sí, son mágicos olores,

sí, son perlas diluidas,

sí, son néctares de flores

que en cada sorbo se aspira.

 

Sí, es líquido ambarino,

que pregona en burbujas,

las bondades de la tierra

que en espiga amalgamó.

 

O es líquido de grana

que proclama en su bouquet

las cuitas del viñatero

en parrales y en bodegas.

 

O es líquido bermejo,

súmun de cereal glorioso

fermentado en las payancas

con telúrico calor.

 

Me preguntaron un día

y del trago que decía

caviloso contesté:

 

Es en síntesis, el trago,

de los dioses, ambrosía;

y, del hombre atribulado

brisa que abanica penas.

 

 

LLEGASTE

 

Llegaste

a mi vida quieta

como a endeble surco

el agua,

trastrocando

paz

y calma mías

en mórbidas emociones

-libidinosa, anegante-

me inundaste en la vorágine

envolviéndome,

perversa.

 

 

II

 

Los efluvios

que exultante,

en galas de vestales,

veleidosa dimanas,

crispan hambres soslayadas,

anhelos, pretensiones,

mil afanes contenidos;

deseos agazapados

que a buscar se precipitan

predios

donde eclosionar.

 

 

III      

 

¿Qué sabes tú

de pasiones

que subyacen escondidas,

asidas

al subconsciente

tan fuertes

como con garfios

que ante tu sola

presencia

despójanse

de ataduras?


 

AMORES INFANTILES

 

Era un domingo de abril,

así el destino lo quiso,

ayudando en la venta,

estaba con su mamá.

 

Llevaba trenzas al hombro

y su traje dominguero,

un vestido con más flores

que las laderas en mayo.

 

Una negrita preciosa

que pa' mí tenía un garbo,

una gracia y un donaire

que en otras no encontraba.

 

(¡Ay, morena! ¡mi morena!

como atraparte pudiera

entre lazos y entre redes

y no soltarte jamás).

 

Y el travieso de Cupido

con una clara intención

atravesó con su flecha

a mi tierno corazón.

 

Con miradas; con suspiros,

con frasecitas de amor

sacadas de serpentinas,

mi querer le declare.

 

Los besos que le robé

a la salida del pueblo,

sí que supieron a miel,

miel de silvestre panal.

 

Por azares del destino

de mi lado se alejó,

dejando aquí en mi pecho

sangrando mi corazón.

 

Pero se iba, se iba, y

sin quererlo, yo, se fue.

Angustia, tristeza y pena

a mi pecho invadió.

 

Pobre de ti corazón

que tan temprano aprendiste

que algunas cosas de amor

por demás ingratas son.

 

Mas el tiempo y otra niña

esa herida restañaron;

bien dicen que tales penas

se olvidan con otro amor.

 


 

¿POR QUE?

 

Si en las noches mortecinas

donde aún llega la lumbre

de los focos ambarinos

conocimos el amor.

 

Donde crecieron anhelos,

esperanzas y proyectos

y de un color nuevo y fresco

se pintaron nuestras vidas.

 

Y floresta confidente

alzarse vio juramentos

y pasiones sublimarse

uniéndose en corazones.

 

¿Por qué colores y anhelos,

esperanzas y proyectos,

juramentos y pasiones

presto se hicieron añicos?

 

 

QUISIERA

 

Quisiera,

hacer de ti

la almohada

en que descansen

mis pasiones.

 

Quisiera,

con eterna monotonía

de susurros,

tus oídos acariciar.

 

Quisiera,

libidinoso,

con fálica turgencia,

dolorosa,

tus húmedas entrañas

hurgar.

 

Quisiera,

antropófago,

en el súmun del placer,

boca a boca,

tus felínicos gemidos

ahogar.

 

Quisiera,

olvidándonos del tiempo

-virtual eternidad-

en la cima

de orgásmico estertor,

jadeantes

sublime paroxismo,

al unísono alcanzar.

 

Quisiera,

galopa, galopando,

galopar...;

hasta que

no subyasga en los dos

infinitesimal

partícula de deseo.

 

¿Cuándo juntos,

en el fuego

de nuestras pasiones

arderemos?

 

 

HE TENIDO DUDAS PUNZANTES

 

Dudé del celeste turquí

que por mí te pusiste

al saberlo mi color preferido.

 

He dudado de mí y de ti,

de tus remilgos,

de tus melindres,

de mis lisonjas,

de mis halagos,

de tus besos y suspiros,

y de los míos.

 

He dudado sin razón aparente.

 

Dudaba

del fuego calcinante,

de las cumbres merecidas,

de la placidez compartida,

de la brisa que acariciaba

los deseos culminados.

 

Han pasado lunas llenas,

Brumas vespertinas,

brisas matutinas,

y la duda

-carcoma impertinente-

¿acaso, sibilina,

 anunciaba el final irremisible

que como torrente

devastó nuestras pasiones?


 

NO QUIERO RECORDAR

 

-No evoques mocedades,

que no quiero recordar

cómo empecé a soñar,

que se me sale el dolor

a buscar en la floresta

los amores juveniles

que en el camino quedaron.

 

Que el recordar es vivir

con intensidad de dos

y no quiero que en el pecho

de nuevo y en explosión

salga una flor purpurina

derramando más dolor.

 

No quiero, pues, recordar

como empecé a soñar.

 

 

RECORDANDO A JAVIER

 

¿No es acaso lo más cuerdo,

más sincero y más honesto

plantearse la pregunta:

Por qué no estar inconforme,

resentido de un status

que abusa y que expolia,

que lacera y envilece?

 

¿No es acaso lo más cuerdo,

más honesto y más sincero,

que se use la palabra

como saeta o como dardo,

que aunque se cierren los ojos,

el blanco será elegido

por el verbo disparado

por ontogénico impulso?

 

¿No es acaso lo más cuerdo,

más honesto y más sincero

lograr de un tiro certero

derribar verdades eternas

que el burgués siempre guardó

en sus torres de marfil?

 

¿Será gratuito, entonces,

que aquel satanice

y al contestatario ironice:

iconoclasta, blasfemo,

renegado, inconforme

o resentido social?


 

 

 

UNA SEÑA

 

Si una seña

me dieras,

yo volviera

 

y mis noches dejarían

la soledad

y el silencio

de alma en orfandad,

 

ya no vagaría

mi mente

por senderos prohibidos

ni estrujarían

mis manos

deseos contenidos,

 

si me dieras una seña

y yo volviera...

a tus oídos,

que de susurros

no llenaría...

y qué mullido

tálamo

albergaría nuestros quereres;

 

...

 

enraizado a ti

en un tiempo

sin omega

¡que pasiones

escondidas

en el atizaríamos

ahogando gemidos

en fogaradas

en vaivenes

en clímax a borbotones,

en quietudes...!

 

¡ah! si una seña tu me dieras...

 


         

 

VAMOS AL TÁLAMO

 

Sedante placer

tu compañía...

 

Pozo de sensualidad

tus ojos...

 

Saetas de Cupido

tu mirada...

 

Dulcísimas brisas

tus suspiros...

 

Efluvios salvajes

tus olores de mujer...

 

Suave terciopelo

tus manos...

 

Lenguas de fuego

tus jadeos...

 

Sedante placer

          tu compañía...

 

Torrentes de lascivia

en tus besos...

 

Estertores de pasión

tus abrazos...

 

Vamos al tálamo,

hazte mía toda

entrégate entera.


 

 

POR LOS NIÑOS

 

Guarecido, en el nido

recibe el pichón en picos

lo que el palomo le trae.

 

Y en el cubil el lobezno

de sus padres,

suculento yantar.

 

Cuando echa alas el pichón

con paternal protección

y estímulo persistentes

titubea primeros vuelos.

 

Cuando ya la madriguera

resulta a todos estrecha

y en busca de horizontes

se precipita el lobezno,

los infantiles arrestos

son puestos en rumbo recto

por la experiencia lupina.

 

Estas especies

al cuidar a su progenie,

tiempo y espacio trascienden.

Ergo:

La humanidad tiene

supremo deber:

su semilla proteger

y dar calor y dar sustento

al niño que va creciendo.


 

 

¡QUIMERA!

 

Bajo la cúpula celeste-oscura

de aquella

noche de junio,

tan bella en plenilunio,

sobre mullida alfombra

de húmedo quicuyo,

(burdo tálamo),

saciar tus deseos

me plugo asesante.

 

La libido goloso succioné;

y,

antropófagos besos,

mordelones,

preludiaron estertores

de mórbido placer.

 

Hoy, recuérdanme

mis soledades, tu presencia;

mis abstinencias,

tu calor;

mi quietud,

tu voluptuosidad;

mi silencio,

tus gemidos.

Te quiero y te deseo

y es mi hambre tanta

que materializar quisiera

las etéreas formas que

sueño...¡Quimera!


 

 

 

TU FOTOGRAFÍA

 

Te miro

y tu boca entreabierta

me regala una sonrisa

que sensualidad promete.

 

Las profundas ojeras

me recuerdan tus desvelos

por complacer mis necesidades,

tu sedosa y ondulada cabellera,

almohada de mis arrebatos,

me recuerdan las caricias

que con pasión te diera.

 

Tu busto ahora velado

por filigranas escarchadas

me resuenan latidos

que una vez

mis oídos escucharon.

 

Las alhajas que te adornan,

presentes de amor,

recuerdan mis gratitudes

para una mujer que sustrae

inquietudes y me turba.

 

Me miras, como siempre,

reclamando atenciones,

tus manos guardando pudores

detienen la falda esquiva del vestido

con el que tantas veces

nos amamos.

 

Sentada como estás,

Cruzando las piernas,

en tu lecho de encantos,

morada de nuestros desvaríos

en que nos fundimos,

me transportan a tiempos idos.

 

El sepia, saturado con el tiempo,

resalta tu figura y al besarla

imagino añejos aromas

del perfume con el que me la regalaste.

 

No olvido que por ti han nacido

poemas de amores en alucinación…

que fuiste mi ser y mi mundo.

 

En cuanto silencio nocturnal

y en cuanta soledad

siempre estás en mí.

 

hoy estrecho la fotografía

queriéndote más.


 

 

CRISÁLIDA

Parsimoniosamente afanosa,

en aparente reposo …

larvaste en los recodos eróticos.

 

Cobijada en sinfonía de silencios …

te has guarecido en la pupa,

pero pude oír tus suspiros,

escuchar quedo

tus melodías.

 

Portento de amor

prodigio de pasión

sabes a propóleos

y a deseo sabes.

 

Con bonanza

rompe opérculos,

a jirones rasga velos

baña tus alas de sol

reverbera en arco iris,

flor pregonera de primaveras,

 y vuela

que el tiempo fluye.


 

 

TUS REGALOS

 

Regálame

de la  fuente inagotable

de tus deseos

el mayor que a recaudo

de raptores lo tengas

 

Regálame un silencio

que me inunde todo

y que pensar me permita

en los placeres que viví contigo

y con mis labios tejeré

el más sutil de tus atuendos

y a tu cuerpo vestiré.


 

 

 

QUIERO AMARTE CON DELIRIO

 

 

Quiero amarte con delirio

quemar en tu cuerpo flama

mis deseos más perversos

 

Revolcarme

en tu lago de fuego,

lava de volcán,

fundirme

en gaseoso torbellino

y expandirme eufórico

en espacios sin límites

 

Quiero amarte así

amarte en perverso.

 


 

 

NO OLVIDARÉ

 

No olvidaré

el clavel escarlata

que una niña me diera

y que sequé sus pétalos

en mi cuaderno de cartografía

-dejando su perfume-

que cada vez que sus hojas abría ….

mis fosas dilataba.

 

No olvidaré el olor de naptalina

de su vestido de fiesta,

guardado a recaudo de polillas,

que para la misa patronal

su Elisita planchaba.

 

Ni la mantilla de encajes,

bañada de nubes

y volutas de sahumerio

en la procesión del Arcángel.

 

No olvidaré

Coreografías, sonajeros

y pañuelos al aire

en la danza de pastoras

del diecisiete de enero.

 

No olvidaré

a la florista del teatro

que regaló al canillita

un rojo clavel.

 

 

 


 

Agregada para esta

segunda edición-2011

 

 

URGE VIVIR INTENSAMENTE

 

A Consuelo, Charito y Haydee

(Alumnas del ISP “AB.,

Tal como les prometiera en Jangalá)

en un mayo de flores pleno del año 2010.

 

Que las  primeras

de las rosas de sus rosales,

las del polen al viento,

las de los pétalos turgentes cortejadas por las brisas,

las de las gotas de rocío temprano por el sol disipadas,

las de los pétalos turgentes que mimetizan colores,

teñidos por deseos complacidos

en las ondas de espléndidas corolas,

las que alegran penumbras,

las primeras tocadas,

deshojadas en instantes voluptuosos,

sean saudades sempiternas,

que

vuelvan

reconfortantes,

 

Urge aticen los leños,

que el tiempo pasa raudo

y mañana puede que sea tarde.

 

Urge aviven las flamas,

que vuestras primaveras no se desilusionen

y  vayan frustradas.

 

Que la música las atrape en sus sones

y ustedes a ellas con garfios de ensueños y deseos.

 

Inventen mundos sin límites,

sin linderos que constriñen,

boceten universos inconmensurables

y detengan el tiempo …

sean anclas en sus mentes.

 

Que el fuego nacido

en las tulpas de sus vivencias no se apague

y resista los vendavales de la vida,

aprehendan en deleite el alfabeto del amor,

grafemas y morfemas en entrega plena,

a  las seducciones de la vida, al impulso genésico

se desboquen las pasiones

y en eclosión de aromas florezcan.

 

Y cada día comiencen la vida.

rían, canten, lloren,

que risas y lágrimas hacen crecer,

pero busquen paz interior

correlato de una vida en armonía

y reserven momentos para meditar

que trae la vida luces, sombras y claroscuros.

 

Empéñense en vivir intensamente

sean arquitectas al ubicar el norte

al que aspirar siempre, perspectiva de vida.

 

Construyan sueños y breguen su realización

que cuando el destino cobre

ustedes salden, favorecidas.

 

Derriben muros, salven obstáculos

no tengan recelo de amar.

 

 

 

Ir al inicio


Ir a Presentación      Ir a Libros virtuales de autores cajamarquinos    Ir a Página Literaria