NOSOTROS   LOS  CONTAMINADORES

 

 

Presentación      Coronavirus

Escribe  César Alfaro V

 

En el año 2 008 teníamos 41 mil  541 vehículos: automóviles eran el  19.7 %, las  moto taxis 19.4 y, las  camionetas pick up 16.3; a continuación  las combis, y luego otro tipo de carros. Y ese año el parque automotor de la ciudad de Cajamarca arrojó a la atmósfera  la cantidad de  47 mil  812 toneladas métricas de emisiones contaminantes.  Mil  689 ( Dióxido de Azufre),  17 mil  828 (  Óxido de Nitrógeno) , 20 mil  125 ( Monóxido de Carbono) ; y  0.5  de Plomo, 

Estos fueron parte de los resultados de la investigación que realizaron los docentes universitarios de la UNC  Walter  Núñez, Manuel Oyarce, J. Tirado, Luisa Zarpán, así como  Julio  Urbiola (Jefe SENAMHI) y Salvador   Valera (profesor del SENATI) ; relacionado con el “Inventario de Emisiones de Fuentes Móviles en la Cuenca Atmosférica de la ciudad de Cajamarca 2008” (delimitada por SENAMHI). La  idea era elaborar la línea de base del Plan de Acción para Limpiar el Aire según la Metodología propuesta por la  Organización Mundial de la Salud  OMS.  

Para tener estos resultados se localizaron puntos estratégicos de muestreo, 36 encuestadores alumnos de Economía de la UNC y 27 del SENATI, aplicaron 483 encuestas y se formaron 6 brigadas supervisados por un profesional del gobierno local. Se incluía a las fuentes fijas,   El 30.6 % de vehículos  eran del  año 2006 – 2007 y el 8.6 % tenía una antigüedad mayor de los 20 años de fabricación.  

Al finalizar 2013 teníamos (según los citados autores)  82 mil 255 unidades (o sea el doble del 2008), data de la  MPC actualizada por  SATCAJ.  La proyección estadística es fácil de obtenerla: Son 82 mil TM de emisiones contaminantes, o sea 82 millones de Kg.  

 

Disculpen este laberinto de números. Lo que quiero decir es que las cantidades  del  2 008 se pueden TRIPLICAR (para obtener dígitos estimados hacia fines del año 18), y esta data será muy confiable tal vez con un rango de error del cinco de repente del diez por ciento. Entonces diré, para sintetizar sin muchas cifras, que a esta cantidad ya triplicada, lo multiplico por lo que vale cada tonelada métrica y esa seria, la millonada de emisiones  que han subido y se han colocado en  la atmosfera de esta urbe  en el referido año. Después, lo divido entre los días que tiene  ese calendario y paso seguido, ejecuto la misma operación  entre el número aproximado de habitantes que actualmente vivimos en nuestra ciudad.

¿Esa cantidad ha ingresado a nuestros pulmones? Tal vez menos pues las emisiones no se han quedado estáticas, han seguido elevándose a la estratósfera. Y desde luego, también serán menos en tanto campos, árboles y praderas del valle, han producido su propia cantidad de oxigeno. A su turno los aires han desplazado de un lado a otras dichas emisiones. Al finalizar, creo que hemos respirado un par de cientos de  gramos diariamente,  que vuelta, multiplicadas por los días de un  año, nos sale que durante el citado periodo (2 018)  SI hemos respirado 78 kilogramos, entre azufre, nitrógeno, carbono y  plomo.  

Se imaginan por un momento el tremendo daño que nos hemos ocasionado (en el uso pleno de todas las facultades que el Hacedor nos ha dado?). Como contaminadores le ganamos a cualquier actividad extractiva. Al final de cuentas la declaratoria de emergencia por la pandemia, nos ha hecho u ocasionado un bien, en el sentido que han dejado de circular el noventa por ciento de las unidades móviles (al menos estos dos últimos meses, su atmosfera, que es la de todos, ha tenido un gran respiro). La información consignada  la  tiene el  Grupo Técnico Local de la Gestión de la Calidad del Aire de esta Municipalidad  Provincial, en el seno de la Comisión Ambiental que lo integran representantes de 20 instituciones públicas y privadas del medio (o creo que más, que muy poco se reúnen, o si lo hacen, allí van “representantes  de los representantes”; con muy poca capacidad de decisión (igualito que hace una década atrás).

 

Tenemos en consecuencia, hoy en día, serios problemas con las vías respiratorias, pero sobre todo tremendas complicaciones con los pulmones (caldo de cultivo para el tremendo virus que mostrará su mejor cara ahora que se vienen los fríos, las heladas y las lluvias). Un tipo de cáncer olfatea la vivienda de mis paisanos. Punto no tocado es el de las áreas verdes que según la OMS (otra vez) y la OPS  a la sazón Mundial y Panamericana de la Salud, cuando recomiendan  tener mínimo 5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante y su consecuente área libre en sus domicilios. Haber. Que alguien  levante la mano para saber si se cumple este vital requisito de mejorar o de limpiar el aire.  No lo cumplimos. Seamos honestos. Pero el gobierno local, está muy al  día para que se pague lo del impuesto sobre parques y jardines. De cuáles ah?

Finalizo recordando esta cruel e irónica fortaleza que a la letra dice: La ciudad de Cajamarca, comparada con otras urbes mayores (ahora ciudades en alto riesgo a saber: Trujillo, Chiclayo, Piura. Iquitos y desde liego Lima la capital); resulta siendo algo así como un paraíso en tanto que aquellos parques automotores cuentan con mayor número de unidades. Definitivamente, no podemos tener nuestro propio balón de oxigeno como si lo tienen los pacientes de las  UCIs por el coronavirus (muchas veces ya para nada). Juzguen estas cifras y condénenlas si acaso lo merecen. Pero hagan este ejercicio, no hay necesidad de ser un especialista de las ciencias matemáticas.

Cajamarca, 03 de junio de 2020.

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