¿Quiénes ganan, Quiénes pierden?

 

Presentación   Artículos de opinión

 

 Escribe  César Alfaro V

Ellos ganan, nosotros perdemos. Ellos, los grupos que han tenido y tienen el poder o que lo han ostentado entre bambalinas o entre las rejas. Nosotros, el pueblo, nunca, sólo nos bastó con ser honestos para ser ya ciudadanos decentes. Y ahora ellos, cuando no, están enfrentados. Y para colmo, la radio y la TV nos revienta con escenas cantinflescas y grotescas como las del cantante folklórico Richar Suin; y otras de índole domestico con Karen y Mirian (que felizmente ya se fueron).

Suya es la culpa por rodearse de esta gentuza Sr. Vizcarra. Usted le ha dado la soga para que Merino lo quiera ajusticiar.  Y que fatal es no poder defenderlo, pues desde hace ya buen tiempo que ha hecho unos méritos enormes para declararlo incapacitado moralmente.

 Pero por supuesto que los actores del primer poder del estado (al que nosotros hemos elegido democrática e irónicamente), no se iban a quedar atrás. Salieron al frente y con la pata en alto. Es que como nos representan, tendremos que aguantarles todo (así son los políticos que encarnan la democracia y son pilar fuerte de la vida nacional). ¿Desde el pasado congreso disuelto por Martin V. se portan así? Que va hombre. En esto, los hacedores de las leyes no son novatos. “Desde los comienzos de la vida republicana, ellos hicieron un papel tan denigrante y servil, que muchos diputados y senadores (cuando existían), merecieron figurar en la servidumbre de palacio. Uno que otro individuo de elevación moral, uno que otra minoría de sanas intenciones, no borran el estigma de la corporación”; así lo entendía un ya viejo pensador peruano. 

“¡Minorías, mayorías!, palabras de significación aleatoria cuando se piensa que nuestros legisladores (a los que les hemos encargado que hagan leyes en favor de las mayorías), suelen amanecer oposicionistas y anochecer ministeriales. Hasta en las minorías de apariencia mas homogéneas, conviene señalar a los hombres polea  de los que churrìan por no estar lubricados con el aceite de la caja fiscal “. Imaginen esa idea de hace más de cien años y en plena vigencia. ¿O cree usted, que algo ha cambiado en estos nuestros hermanos de sangre, o podemos decir, padres?

“La masa congresal procede con los presidentes como el rucio con Sancho: hace que entiende, agacha la oreja y trota. ¿Entonces de que nos sirven los congresos? ¿Por qué, en lugar de discutir la disminución de sus dietas, no ponen en tela de juicio la necesidad y conveniencia de suprimirse?  Pero ¡Qué lo van a hacer ¡” “Senadurías y diputaciones antes (hoy congresistas, agrego yo), dejan de ser cargos temporales y van concluyendo por constituir prebendas inamovibles, feudos hereditarios, bienes propios de ciertas familias. Hay hombres y mujeres que habiendo ejercido por treinta o cuarenta años las funciones de representantes, legan a hijos o nietos, puestos, oficinas y escritorios. “No han  encontrado la forma de llevar sus curules al otro mundo”.  “Comadrejas de bolsas insondables llevan consigo a toda su larga parentela de hambrones y desarrapados. En cada miembro del poder legislativo hay un enorme parásito con una enorme colonia de sub parásitos, que succionan los jugos vitales de la nación”. 

“Y cuanto bueno podría hacerse con el dinero malgastado en mantener el parlamento? La protección al ganado lanar y al vacuno daría, más beneficios. Y otra vez: ¿De qué nos sirven los congresos? Sirven de pruebas para manifestar la inexorable tontería de las muchedumbres, al dejarse dominar por una fracción de gentes maleables, a medio civilizar y hasta analfabetos”. “Los congresos sucederán a los congresos, pareciéndose los unos a os otros, legándose su elocuencia, como los camellos se trasmiten sus jorobas y los cerdos su gruñido”.

Los entrecomillados (por supuesto), son del maestro de generaciones, don Manuel Gonzales Parda; por lo tanto, no estoy diciendo nada nuevo.  

Un primer escenario con características muy resumidas aparece en el horizonte: 1)  Moción de censura (con argumentos tipo ripio o cascajo) y que ha permitido la presentación de una demanda competencial (para la decisión de un TC de por lo menos 3 meses);  recurso este que trae aparejada una medida cautelar(la misma que podría bloquear la tal moción de incapacidad moral permanente) 2)  Merino de Lama acusado de sedicioso por haberse comunicado con altos mandos militares (arguyendo un pueril pretexto) 3) Ministra de Economía no censurada (que le da confianza al mandatario), 4) Accionar refutable de un periodismo amarillo (vendido , comprado  o hipotecado) que favorece a la llamada “gran prensa” ahijada de los grupos de poder.

Un segundo escenario con temas más políticos es también muy claro. Allí están: a) Un congresista (Edgar Alarcón) presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso (con investigaciones que seguirán su curso) y que representa a la bancada del beligerante Antauro Humala b) Un denominado “básico poder” (adalid de la democracia) intentando desestabilizar al país con insinuaciones golpistas (las llamadas de Merino nos hacen pensar eso aunque lo nieguen) c) Una total desvinculación de las bancadas con sus lideres (tipo AP con su presidente Mesías Guevara quien afirma que Merino viene cometiendo errores y que éstos, los hace a titulo personal no nombre de los herederos de Belaunde) ; y d) Presencia de Partidos Políticos  que mas parecen clubes de amigos que a la cuenta de tres se esfuman del espectro electoral .

Muy complicada el panorama. Pero nosotros no queremos centrarnos en exacerbar ánimos ni en los unos ni en los otros (no podemos pelearnos entre peruanos). Y  al terminar con fuerza anotaremos: Que nadie pierda: Que todos ganemos, como sea, pero que nos levantemos como aquella ave fénix: “de nuestras cenizas”.

 

Cajamarca, 17 de setiembre de 2020.

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