LOS SALARIOS

 

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Por: Guillermo Silva

 

El salario o remuneración, pago, recompensa, viene a ser la cantidad de dinero que una persona recibe por un servicio o trabajo, en un tiempo determinado. También, lo denominamos sueldo. Así mismo, en cualesquier sociedad existe el salario mínimo, es decir, la cantidad mínima que la ley permite dar a todo trabajador. Aunque esto, no se cumple en su cabalidad, ya sea en las zonas urbanas o en las zonas rurales. Existen dos Convenios de la OIT, el 99 y el 131, que se refieren a la fijación de los salarios mínimos y la Recomendación 135, sobre este mismo tema.

En nuestro país, el salario mínimo actual es de S/850 soles, alrededor de 262 dólares americanos. En Ecuador, igual a $366, en Chile, $392, en Argentina, $456 dólares, entre otros. Es decir, si los salarios son miserables para las familias, entonces, se seguirá generando y aumentando la informalidad (trabajadores sin beneficios sociales) y la migración.

Una de las discusiones actuales y que siguen sin resolverse hasta el momento, es la desigualdad de sueldos entre hombres y mujeres. La OIT tiene el Convenio 100, sobre la igualdad de remuneración, el 183, sobre protección de la maternidad y el 111, sobre la discriminación (empleo y ocupación). Nos preguntamos, porque las mujeres son menos pagadas que los hombres, a veces, haciendo el mismo trabajo. Y son las cifras las que demuestran este problema. Si pero, como dicen algunos, ellas trabajan en los sectores mal remunerados. Otros estiman que, es debido a los paros en sus empleos, cuando tienen que dar a luz, entonces, pierden experiencia y tiempo. Además, creo que si hay discriminación al escoger un nuevo trabajador para un puesto determinado.

Para darnos un ejemplo y ver la realidad en nuestra región, sería bueno examinar las remuneraciones de los profesores y profesoras de las universidades, tomando en cuenta su edad, su tiempo de servicios y la calidad de sus trabajos. Es cierto que, hay más universidades privadas que públicas y la estimación de los salarios en este mercado crean desigualdades y no reflejarían sus valores y capacidades.

En las empresas, igualmente, se tendría que hacer lo mismo, aunque es un poco más difícil. Pero, si podrían darnos la información concerniente a  la edad, la función y los resultados de sus trabajadores.

En mi pueblo natal, como en cualesquier otro de la región, siempre observamos a las personas que trabajan en las farmacias o boticas, las lavanderías, los restaurantes, las Cajas, los hostales, etc. la mayoría es personal femenino. Muy mal remunerado y con largas horas diarias, semanales, mensuales y que seguramente no cubren sus necesidades básicas. Como las familias son numerosas, cada quien aporta lo que puede. Es así, como van a recurrir al crédito, el endeudamiento y el círculo vicioso sigue su curso.

Para finalizar, queremos agregar que hay temor en distribuir la riqueza, no se invierte lo necesario en la educación, ni en la salud. Por eso, la diferencia entre los salarios entre hombres y mujeres seguirá un buen tiempo todavía. Espero equivocarme y ver la felicidad en todos los trabajadores y trabajadoras, lo cual sería lo ideal.

Guillermo Silva

04/01/2018

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