El oro y el moro

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Por: Guillermo Silva

Esta expresión irónica se refiere a pretender más de lo razonable o de lo acordado inicialmente. Y moro, específicamente designa a los naturales del Magreb (Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez), países de los cuales Argelia y Libia están entre los 13 miembros que pertenecen a la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Nuestro país cuenta con el metal más codiciado del planeta, el oro (cuyo símbolo es Au y está ubicado en el grupo 11 de la tabla periódica) y con respecto al petróleo en menos escala, pero lo interesante es conocer cómo se maneja su precio.

Según los analistas financieros, sobre todo el del oro, manifiestan que existe un nexo entre el precio de la onza de oro y el del dólar estadounidense. Esta relación singular la han denominado correlación inversa (para mí, es la covarianza), la cual significa que el precio del oro, reacciona proporcionalmente al del dólar USA, pero en sentido contrario. Esto significa que, cuando el precio del oro aumenta, el precio del “verde” baja o a la inversa. Entonces esta información es primordial para los comerciantes que les gusta especular sobre el valor del oro, pues siguiendo con este indicador, es posible prever las alzas como las bajas del precio de este metal.

Para simplificar esta operación, al aumentar una de las variables la otra disminuye y esto se produce por dos factores: el crecimiento económico de los Estados Unidos de Norteamérica, que cuando está bien, algunas inversiones se hacen rentables, como las acciones y los bonos en el mercado de valores. Y el otro, es necesario recordar que el precio del oro esta cotizado en dólar estadounidense. Por esto, cuando el “verde” presenta una tasa de cambio baja, hay más demanda y es lo que provoca un alza del precio del oro.

Esta relación entre el dólar USA y el oro, es conocida para la mayoría de los comerciantes en este rubro. Por eso, para aprovechar mejor es preciso anticiparse al alza del oro. Pero, la mayoría de comerciantes obtienen la misma información en el mismo momento. Pocos ven, por ejemplo, el precio del petróleo que es el que va determinar el precio del dólar y no a la inversa. En consecuencia, si seguimos con esta lógica, solo tenemos que seguir el precio del petróleo y de reaccionar invirtiendo en el oro cada vez que aumenta de manera considerable.

La demanda del oro es para la joyería, la inversión, los bancos centrales de reservas, la medicina (rayos laser), la odontología (coronas artificiales y puentes dentales), la tecnología (como conductor de la electricidad, los chips de las computadoras) y en los aviones (los compresores que tienen la función de enfriar las turbinas). En nuestra región se hace la extracción y la utilidad va a otros lares en el mayor porcentaje. Si pudiéramos invertir en que gran parte se quede para crear empleos y dirigirnos a un mejor desarrollo, seria formidable. Esto no es pedir ni el oro ni el moro.

Guillermo Silva

16/03/2017

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