NIP, CÓDIGO, CONTRASEÑA, CLAVE, DNI,…

 

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Por: Guillermo Silva

El origen etimológico de identificación proviene del latín: “identitas” que significa identidad y de “facere” que se traduce como, hacer. Entonces, es fácil deducir que la identificación se usa para establecer y reconocer la información básica sobre una persona o alguna cosa. También, es necesario recordar al psicoanalista austriaco Sigmund Freud (1856-1939), el cual explica que “la identificación es inconsciente, es decir, no depende de una decisión explicita e intencional de la persona, sino que se da, sin que nos demos cuenta del proceso”.

Con este preámbulo, veamos cómo nos desenvolvemos en nuestros días, donde cada persona de la zona urbana o rural, de la Costa, Sierra o Selva, tiene a veces dos o tres celulares (con smart phone incluido) y cada vez, habla más fuerte, para que lo entiendan y lo escuchen. Ahora, solo me enfocaré en el ámbito laboral, la mayoría de instituciones, entidades, organizaciones, exigen que sus trabajadores lleven todo el tiempo una identificación en un lugar visible, para que de este modo se puedan reconocer entre colegas de “chamba” y así mismo por los clientes o público que acuden por algún servicio. Ahí te dan tu “numerito” es decir tu código de empleado.

Como todo trabajador amerita su salario, el cual es depositado generalmente en un Banco, o en alguna Caja de Ahorros o tal vez en una Cooperativa, según las conexiones entre los dirigentes respectivos. Entonces, estamos obligados a la apertura de nuestra cuenta en donde ellos hayan hecho el contrato, ahí se recibirá otro “número” de acuerdo a la política de la entidad bancaria, a veces mezclada con letras, pero “sin ajos ni cebollas”. Para retirar tu dinero, ganado con “el sudor de tu rostro” (Génesis 3:19), aunque tengo dudas que todos lo hagamos así, sobre todo en el sector público, tenemos que identificarnos con el DNI el cual por suerte solo consta de 8 dígitos, el cual tienes que aprendértelo de memoria, porque sino “suenas” o “ya fuiste”.

En los momentos de descanso, los jóvenes trabajadores, pasan rápidamente al “face” (very important in their lives) para colgar fotos o chismosear las últimas novelas. Para esto, necesitas tu contraseña… Otras personas, pasan a revisar sus correos electrónicos, igualmente será necesario de utilizar su clave para poder ingresar. Y si quieres chatear, por ejemplo con Skype, obligatoriamente tienes que tener tu cuenta con tu respectivo NIP, el cual tiene que tener letras y por lo menos un dígito. Con tus ahorros, proyectas comprar tu carrito, pero para esto necesitas tu Permiso o Licencia de conducir, otro número que tienes que grabártelo,  porque sino “chocas” con los agentes del orden. Todo esto es por el control en el sentido estricto de la palabra.

Con mi amigo Raúl, el cual trabaja en Zambia, hicimos un recuento de sus claves, contraseñas, códigos,… él tiene 18, le gane por 3. Hasta la próxima clave! Seguimos inconscientes!

Guillermo Silva

04/01/2016

 

 

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