CAJAMARCA Y LAS EXPECTATIVAS DEL NUEVO GOBIERNO DEL PAÍS

 

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José Luis MEDINA BUENO

 

«…Los sueños, sueños son», esbozó alguna vez Calderón de la Barca; y los sueños que tiene nuestro actual presidente de la república para nuestro país, Pedro Pablo Kuczynski Godard, no distan mucho también de ser sólo sueños. Pero «la posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante…, y sólo hay que tratar de ver las señales que conlleven a él», dijo P. Coelho.

Siendo sinceros, son pocos los que creen hoy en los discursos presidenciales, más aun cuando hay claras evidencias de una ruptura ideológica y partidaria, una fragmentación de la democracia a nivel nacional y de la falta de consecuencia de lo que uno dice y hace. Sin embargo, a diferencia de los anteriores discursos presidenciales, el discurso de PPK lo he percibido como uno de los más probos, un discurso innovador y, sobre todo, con mucha esperanza e ilusión; pues ha sido un discurso con muchas expectativas para la nación.

¿Será capaz de cumplir con todas las expectativas anunciadas? ¿Quiénes esperan más de este gobierno? Definitivamente el departamento de Cajamarca es uno de los más golpeados del país; es el niño más pobre y vulnerable de la familia y necesita mucha más atención.

 

Qué implica los compromisos de PPK para Cajamarca

Seis fueron los compromisos marcados por Kuczynski que serán el estandarte de sus cinco años de gestión y que pretende cumplirlos al llegar al bicentenario del Perú; ¿qué implica esto para Cajamarca? Veámoslo.

En agua y desagüe. Según cifras de la ENAHO (2015), en el 2011 el 30% de la población cajamarquina no contaba con acceso a agua potable y el 60% con acceso a red de alcantarillado. Al año 2015, estas cifras se han reducido en 14% y 2%, respectivamente. Reducir estos niveles, durante el 2011-2015, ha implicado entre los tres niveles de gobierno una inversión total de 1.422,3 millones de soles, según datos del MEF. Entonces, ¿cuánto se necesita en términos presupuestales para cerrar las brechas de agua potable y desagüe en la región? ¿Cumplirá el compromiso PPK de llegar al término de su gestión donde todos cuenten con acceso de estos servicios básicos?

 

En Educación. Al último año 2015, el 23,4% y 31,6% de los estudiantes del nivel básico han logrado obtener una evaluación satisfactoria en comprensión matemática y comprensión lectora, respectivamente; resultados que aún se muestran muy por debajo del promedio nacional (MINEDU, 2016). Si bien los avances en la mejora de estos indicadores han sido loables, la brecha es aún muy prolongada y se agrava al encausar el problema del nivel de analfabetismo (13% en comparación al 6% a nivel nacional), el problema de acceso de estudiantes al servicio de educación-sobre todo en el nivel secundario, donde cerca de 25 mil estudiantes no están matriculados-, así como las serias deficiencias en la calidad de infraestructura en los centros educativos –por ejemplo, más del 50% no cuentan con al menos dos servicios básicos-. Por supuesto, los niveles de inversión ejecutados durante el 2011-2015 para Cajamarca han sido importantes: 1.085,8 millones de soles entre los tres niveles de gobierno, pero se necesita mucho más que esto ¿Estará dispuesto PPK  a duplicar esta cifra al finalizar su gobierno?

En salud. La salud y la educación son las vías imprescindibles para aumentar la productividad, crecimiento económico y reducir la pobreza de todas las sociedades (Sachs, 2001). No hay duda que al incrementar el gasto en salud, los efectos en el capital humano son sorprendentes. Quizá de aquí el fehaciente interés de Kuczynski de eliminar la anemia y que todos tengan acceso al control de su salud al llegar al 2021. Hay que resaltar que a la fecha Cajamarca registra una tasa de 23,9% de desnutrición crónica en menores de 5 años, y una tasa de 37,3% de casos con prevalencia de anemia en niños entre 6 y 59 meses, según datos del Instituto Nacional de Salud (2015). ¿Qué se necesita de PPK para reducir al mínimo dichas cifras? Claro está: más money; al menos un nivel de inversión mayor en 50% al ejecutado durante los últimos cinco años, el cual ascendió a 291,4 millones de soles invertidos entre los gobiernos nacional, local y regional.

En infraestructura. Según el Plan Nacional de Infraestructura 2016-2025”, elaborado por la Universidad del Pacífico y la Asociación AFIN (2015), la brecha de infraestructura a nivel nacional a mediano plazo (2016-2020) es de 68 mil 815 millones de US$; y a largo plazo (2016-2025) es de 159 mil 549 millones de US$.  No hay cifras determinadas para Cajamarca en este estudio, empero, conociendo que es el cuarto departamento más poblado del país, que alberga los indicadores socioeconómicos más desmoralizados entre regiones…, la brecha de infraestructura sólo en el mediano plazo superaría los 7 mil millones de US$. ¿De dónde saldrán estos recursos, del turismo, agricultura, minería…?

En formalización. En los últimos 10 años la tasa promedio de ocupación ha estado representada en casi su totalidad por empresas de 1 a 10 trabajadores, es decir, alrededor del  92% de la población ha estado empleada en microempresas –caracterizadas por importantes restricciones de capital físico y humano-; sin embargo, la informalidad de estas es muy marcada. De acuerdo a un informe de Comex Perú (2011), Cajamarca registraba sólo el 4,2% de formalidad de las Mypes, y que a la fecha poco o nada se ha avanzado. La formalización que pretende emprender PPK no va por bajar impuestos, él lo sabe; es decir, la informalidad no se debe a problemas tributarios ni a problemas legales. Aquí hay una retahíla de acciones conjuntas a realizarse y que implica un largo recorrido; cinco años son insuficientes, pero son suficientes para sentar bases si tenemos en mano la brújula del desarrollo inclusivo.

En corrupción. La corrupción es una patología social de no acabar. Según cálculos de Proética (2016), al Perú los actos de corrupción le cuestan entre 3% y 5% del PIB nacional por año (34 mil millones de soles aprox.). Y Cajamarca no está exentada de esto; hemos visto casos serios de corrupción; además de las pugnas por entrar al poder con exorbitantes niveles de gastos en campañas (casos Bambamarca, Hualgayoc, Cajamarca, Baños del Inca, etc.) son claras evidencias para preocuparse de estos actos. Aquí es clara la necesidad de un Estado fuerte, donde las instituciones funcionen; no más reglas sino más claras y  firmes. Reestructuremos el Poder judicial, limpiemos la Fiscalía y veremos los cambios.

 

¿Favorecerán las actuales condiciones económicas al nuevo gobierno?

Con el actual panorama económico no llegaremos a mucho: nuestra economía crece a un ritmo de 4% y que no es sostenible, explicado en gran parte por inversiones mineras que se agotarán en el corto plazo; el déficit fiscal (gastos menos ingresos) está en 3% del PIB y; la deuda pública y privada externa ha llegado al 33% del PIB. Reitero la interrogante: ¿de dónde saldrán los recursos para satisfacer tales necesidades? Si PPK persiste en cumplir, o tratar de cumplir, con los compromisos asumidos, no le queda otro camino que (i) incrementar el déficit fiscal a por lo menos 5% del PIB, es decir, endeudarse más para cubrir los gastos que pretende realizar y/o; (ii) se autorice el uso de del Fondo de Estabilización Fiscal-FEF (fondo administrado por el MEF, BCR y PCM, que sirve como un colchón de reserva ante ciclos económicos adversos), que asciende a 26 mil 947 millones de soles (4.1% del PIB nominal en dólares), lo cual lo veo muy complicado por la existencia de candados legales.

Por otro lado, el aparato productivo actual es primario exportador; y creer que los mayores recursos sean generados por actividades poco transables, menos industrial y de baja diversificación productiva, es caer en error y seguir siendo vulnerables con una economía sin fuentes internas consistentes. Es necesario entonces, que esta gestión inicie también un nuevo estilo de crecimiento económico basado en la diversificación productiva donde prime los sectores de mayor generación de valor agregado.

 

Conclusión breve

El Perú necesita no sólo medidas para 5 años que permitan reducir las brechas y cumplir con los compromisos socioeconómicos, sino medidas en favor del largo plazo. Sólo así entraremos a una senda de mejoras sociales y económicas sostenibles que tanto Cajamarca y el país lo «sueñan»

 

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