Una causa perdida: La puntualidad

 

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Por: G. Guillermo Silva R.

La puntualidad y su valor varían de acuerdo a cada cultura. En las culturas occidentales (países industrializados) la puntualidad es básica y primordial, donde se considera un signo de consideración y respeto hacia el resto de personas. En las culturas orientales, no ser puntual significa una falta de respeto. ¿Y en el Perú? Usted mismo tiene la respuesta.

A la puntualidad se lo define como al cuidado y la diligencia en hacer las cosas a su debido tiempo, porque el tiempo no es renovable. La puntualidad es educación, respeto y cortesía. Entonces, la impuntualidad es una muestra de falta de cultura, es no apreciar el tiempo de las personas que nos rodean, ni el suyo mismo.

En algunas culturas, retrasarse es lo mismo que demostrar desprecio por el tiempo de otra persona y a veces se le considera como un insulto. Se practica también la tolerancia entre las mismas, por ejemplo de 10 a 15 minutos en las culturas occidentales. En otras, una hora y más es de lo más normal.

La puntualidad, es un reflejo de respeto al tiempo de los demás y para esto se requiere de la disciplina para cumplir con nuestras obligaciones. Por ejemplo, en nuestro trabajo habitual, con una cita en el Hospital, alguna cosa que tenemos que entregar, etc. Me parece que, la educación y las familias juegan un rol importante en todo esto, aunque nos falta mucho que hacer en nuestro país.

En consecuencia, la puntualidad es necesaria para dar a nuestra personalidad un carácter estimable  y una manera de organización y de planificación. Si cumplimos con lo previsto, podremos realizar otras actividades y de este modo ganarnos la confianza del entorno en que vivimos.

Por último, si no cambiamos nuestra actitud y la de nuestra familia, sobre la impuntualidad, seguiremos como una causa perdida. Recordemos que la puntualidad es un reflejo de respeto al tiempo. Además, si deseamos tener éxito en nuestras vidas, algo fundamental es ser puntuales.

En el Club TEMAIF (Tenis de Mesa, Ajedrez, Ingles y Francés) de Cajabamba, se inculca la puntualidad haciéndoles leer cotidianamente a los niños, niñas y jóvenes, el Decálogo del Deportista, siendo el primero: Soy puntual en todos mis actos.

 

Guillermo Silva

30/04/2014

 

Foto: Cortesía de Isabelle Fonteneau.

 

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