¿La Ley de la Selva?

 

Ir a Presentación   Artículos de opinión

 

Por: Guillermo SILVA RODRIGUEZ*

La concepción de la Ley de la Selva es similar al dicho: “El hombre es lobo del hombre”, es decir cada ser humano se defiende solo en esta Tierra, que no hay reglas o que todo vale por la supervivencia. La competición desleal entre si es para obtener una mayor porción, “una tajada más grande” y así poder aumentar las posibilidades de sobrevivir.

Decimos que se vive bajo la Ley de la Selva, cuando hay incumplimiento de las reglas de una sociedad, la falta de autoridad, la indisciplina y la inexistencia de sanciones. Esta “ley” formó parte para construir la estructura de la sociedad que conocemos hoy en día, tanto en lo económico, social, político, etc. En nuestro país, nos hemos acostumbrado a esta situación de querellas y pugnas, que a veces nos parece de lo más normal. Pero es, ilógico.

Particularmente, conozco un caso en el cual es sorprendente ver las acciones de manipulación, intimidación, desprestigio, amenazas que realizan algunas personas para obtener algo. Parecería que lo hicieran por sobrevivir, pero más creo que es la maldad, avaricia, miseria humana. Es repugnante.

Nos damos cuenta que lo hacen como un modo de vida, de ganar fácil, porque sin duda alguna no son felices y hacen malabares para cambiar el sistema. Hay leyes, pero estas no se cumplen en su cabalidad. Se hacen ayudar de gente sin escrúpulos que al final de cuentas son gente que sufren, celosos, envidiosos de la felicidad de otras personas. Tratan y hacen lo imposible para llegar a su meta soñada.

Por ejemplo, una mujer de edad que vive en Lima y desde allá ha hecho lo que ha querido en el servicio de rentas de la Municipalidad de Cajabamba, cambiando nombres en la declaración de predios. Igualmente, mando sacar una partida de nacimiento de su madre ya fallecida pero que le cambien uno de sus apellidos, ya que es compuesto. Afortunadamente la empleada municipal le contesto a su emisaria que “estaba loca”. Ridículos trámites para apropiarse de algo que no le corresponde.

Esta mujerzuela de la tercera edad se apoya de un abogadillo del mismo nivel, el cual solamente ve dinero en sus retinas y que le llegue de la forma que sea. En la ciudad se comentan sus canalladas pero, hay mucha pasividad de la gente, porque temen comprometerse, no tienen recursos y este sigue estafando, robando, burlándose de la vulnerabilidad de mis paisanos cajabambinos. A las manzanas podridas hay que meterlas al compostaje.

Estas personas, son gente sin valores morales, no tienen respeto alguno y de sus fechorías se alimentan y también sus familias. ¡Qué sinvergüenzas!.  Son  ejemplos negativos para los adolescentes y jóvenes de mi ciudad natal. Es esto también la pobreza, la penuria humana. Sin duda, los líderes políticos que gobiernan tienen la obligación de rectificar esta situación,  tienen que tener la voluntad política, porque sino seguimos sin conocer el verdadero desarrollo, el cual va costar que sea sostenible ¿Cuándo la alcanzaremos?

Esta es la realidad en mi Cajabamba tradicional. En otras ciudades en los países industrializados, por más pequeñas que estas sean, estos energúmenos no podrían jugar a los “criollitos de barrio”. La justicia está más cerca a la justicia, por estos lares no podrían acostumbrarse estos “vivísimos” los cuales piensan que son “tigres”  y que ya pasaron de ser “moscas”, un grado superior en la corrupción, pero en fin de cuentas son simplemente: conchudos.

Sin meditar, ni reflexionar, es la pobreza, la miseria humana: la ley de la selva. Pero, ya es el tiempo de parar a estos facinerosos y facinerosas, disculpen a estos conchudos, quienes son los culpables de que esto continúe. Tenemos que ser más solidarios, apoyarnos, unirnos para ver el progreso de nuestra ciudad y nuestra gente.

Guillermo SILVA RODRIGUEZ

03/03/2013

---------------------------

Guillermo Silva Rodríguez. Economista, escritor, periodista y educador peruano, natural de la provincia de Cajabamba, Cajamarca, Perú. Defensor de los grupos de población vulnerables, apoyando para mejorar sus condiciones de vida. Trabajó en varios países: Bélgica, Polonia, Suiza, Perú, Honduras, Guatemala, Mozambique y Canadá. En América Central, trabajó para la Organización Internacional del Trabajo y para la Misión de Naciones Unidas por los Derechos Humanos. Escribe artículos de opinión sobre cuestiones sociales, económicas y políticas para diversos periódicos, revistas y sitios Internet, en idiomas como: el francés, el polaco, el portugués y el español. Trabaja actualmente para la Comisión Escolar de Montreal

 

Inicio

Ir a Presentación   Artículos de opinión