El AGUA: el “oro azul” del siglo XXI

Ir a Presentación   Artículos de opinión

Por: Guillermo SILVA RODRÍGUEZ*

Cajamarca, 29 de octubre de 2012

 

Todos necesitamos del agua para subsistir, tanto los seres humanos así como los animales, pero todavía no encontramos la fórmula ideal para conservarla y también para consumirla.

La distribución del agua potable es un servicio de los gobiernos locales, es decir de las municipalidades. Pero, mucha gente se abastece del agua embotellada porque no le gusta el sabor del agua del caño (grifo), ya que tienen desconfianza o dudas de su potabilidad. Otras personas tienden a hervir el agua antes de consumirla.

Sin embargo, la mayoría de la población que consume el agua en botellas no se imagina del costo ecológico y económico que representa. Incluso, mucha gente prefiere el agua importada, sin conocer la cantidad de energía que se necesita para transportarla. Pagan un precio excesivo, pero piensan que, es por su salud.

La demanda del agua embotellada sigue en aumento y así mismo se está produciendo una basura innecesaria. Las botellas que se utilizan para envasar el agua se fabrican principalmente de plástico, un derivado del petróleo crudo. Además, la mayoría no sabe que el plástico no es biodegradable y que necesita muchísimos años para degradarse, descomponerse.

El agua en botella contiene varios contaminantes, pues se ha encontrado residuos de pesticidas, arsénico y otros. Pero, la imagen de pureza y de la calidad asociada al agua embotellada ha permitido a esta industria un crecimiento financiero impresionante. Nestlé, Danone, Coca-Cola, Pepsi-Cola, otras, con sus diferentes marcas, son las beneficiadas.

Se trata de privatizar el agua y son las multinacionales o grandes empresas que se están aprovechando. El agua se está convirtiendo en el “oro azul”  porque, ha entrado a ser uno de los bienes más apreciados e indispensables de nuestro planeta.

Tenemos que, proponer y exigir a nuestros gobiernos locales un mejor abastecimiento y distribución del agua potable, que sea eficiente y segura para todas las personas. Que no falte en ninguna época del año, porque de este vital elemento depende también, nuestra salud.

Tarde o temprano, igualmente será necesario cambiar las costumbres de consumo de agua y no desperdiciarla. Tratar de reciclar el agua sin gastar mucha energía. Según experiencias, parece que la mitad del agua que utilizamos en la casa puede ser reciclada sin tratamiento. Hagamos un esfuerzo y encontremos la solución para vivir mejor.

Mi hija Adriana viajó a Cajabamba, provincia de Cajamarca, para visitar en el caserío de Callash, las bateas líticas de Fray Sebastián de la Cruz. Quedó muy impresionada de la enorme cantidad de botellas de agua vacías tiradas en el campo, que dejan los feligreses y también turistas que visitan este lugar. Caserío pobre y lo hacemos más pobre.

Por último, hay que tener en cuenta que la incineración de las botellas vacías genera gas clorado y la ceniza es similar a las que contienen los metales pesados (el mercurio, el cadmio, el plomo y el talio), los cuales causan demasiados problemas a la salud humana y animal. Recordemos que, el agua embotellada es simplemente agua potable que viene del caño, entonces lo que necesitamos  en nuestros hogares es, agua potable.

---------------------------

Guillermo Silva Rodríguez. Economista, escritor, periodista y educador peruano, natural de la provincia de Cajabamba, Cajamarca, Perú. Defensor de los grupos de población vulnerables, apoyando para mejorar sus condiciones de vida. Trabajó en varios países: Bélgica, Polonia, Suiza, Perú, Honduras, Guatemala, Mozambique y Canadá. En América Central, trabajó para la Organización Internacional del Trabajo y para la Misión de Naciones Unidas por los Derechos Humanos. Escribe artículos de opinión sobre cuestiones sociales, económicas y políticas para diversos periódicos, revistas y sitios Internet, en idiomas como: el francés, el polaco, el portugués y el español. Trabaja actualmente para la Comisión Escolar de Montreal

Inicio


Ir a Presentación   Artículos de opinión