CANTARES DE MUJER

 

Presentación    Cantares de Mujer

 

                               VICHITO, A UN AÑO DEL VIAJE AL CELESTE UNIVERSO

                Caminaste tanto buscando  la luz y la sombra, para captar  con precisión, el enfoque de tu corazón hacia la flor de mayo, las cruces bajando los cerros de Porcón, los habitantes pétreos de Cumbe Mayo, la travesía del agua en los canales construidos por culturas milenarias, la equidistancia de los faroles en la Plaza de Armas, las casas solariegas perdidas hoy en el cemento, las casitas de adobe y teja, las de pircas y paja, el negro capulí de la hermosa chinita de Huambocancha o de Chetilla,  la sonrisa de los niños del Ande, entumecidos de frío, pero radiantes con sus caras coloradas; los geranios rojos,  las dalias emperifolladas de pétalos de seda; las cumbres y los valles; la pampa y los bosques, la risa y el llanto de tus gentes, de nuestras gentes humildes del campo, más que las gentes de la  ciudad;  entre tantas y tantas otras imágenes que fueron dando forma para poner en valor a Cajamarca.  ¡Ah y los cientos de fotos del carnaval, que vos promoviste, con tus amigos infaltables: Manuel Ibáñez, Juvenal Abanto, Juan Jave, Alois Echenlaub, el Che Gálvez, los de la Triple A, quienes secundaban tus sueños de ver tu tierra florecida “cada día más mejor” como dicen en la tierra.  Soñabas, si, con una Cajamarca espléndida, mostrando sus riquezas sin par, sus paisajes rotundos, sus ríos,  sus quebrachos y hondonadas.  No pocas de tus ensoñaciones se fueron dando en el río de tu nombre… Y un día te fuiste entre coplas de carnaval, globos de ilusión, patrullas,  comparsas.  Todos festejaban la fiesta más dichosa que creaste con afán sin par.  El aroma de las floridas Cruces de Porcón  acompañaron  la travesía hasta el espacio donde descansaría tu cuerpo.  Por esas controversias de la vida, nadie tomó una foto al despedirte.  Ni  una foto al  fotógrafo infatigable.  Te despediste sin el flash, sin banda de música, sin discursos.  Calladito, como fue tu alma silenciosa, sentiste la tierra, tu tierra caer en tu final sueño.

                En este mes que marca  un año de tu partida, pareciera que los tuyos, tus paisanos no recordaran tu partida.  Sabes, te extraño mucho al pasar por tu centro de emprendimientos, no poder saludarte a la pasada.  VICTOR CAMPOS RIOS, sigues siendo el fotógrafo de nuestros sueños, el hombre sencillo, humilde a pesar de su grandeza, del enorme patrimonio documental que heredaste a los cajamarquinos.  Fotos, audiovisuales, audioprogramas, encandilaron a  miles de ojos propios y extraños.  Sigues andando, infatigable en tu silencio de dicha, de sufrires callados y agonías intensas, cuando tu Cajamarca no avanza como debe ser.  Huele el pan calientito para redimir nuestros olvidos, nuestras manos cruzadas ante la pobreza y la injusticia.  Los panes de tu alma nos alimentan de esperanza, que vuelva otro Vichito y otro y otro, que como tú, diste lo mejor, lo más bonito, lo más tierno a la tierra que parió tu existencia, sin olvido.

Cajamarca, 10 de febrero de 2020.

 

Inicio


Presentación    Cantares de Mujer