CANTARES DE MUJER

 

SANTIAGO, DANNY, LUCHO, TERESA Y DEMÁS AMIGOS QUE PARTIERON EN LOS AÑOS 20 DEL SIGLO XXI

 

 

Presentación    Cantares de Mujer

 

Socorro Barrantes Zurita.

 

Fueron destacadas personalidades por la grandeza de su pensamiento o por la sencillez de su ternura.  Aquellos habían amasado las harinas imperecederas del tiempo, mezclando con las flores de la tarde, la amalgama de su pensamiento luminoso o el humilde pensamiento del hombre y la mujer que camina sin mirar atrás, embebidos en armar el día como sea para alimentar la vida.

  Los extrañamos, claro, cómo no los íbamos  a extrañar si nos habíamos hermanado en amistad rotunda, como los helechos que no mueren, adheridos al alma de la tierra, al corazón del batán, en donde se muelen los recuerdos mutuos en un  ir y venir de piedra, que no  acaba nunca de burilar  la locura de nuestros sueños, por hacer de la Patria chica un rincón, del cual reviente la tempestad revolucionaria y la dicha del combate cotidiano, para salirnos de esta pobreza  económica y moral que nos aprisiona en sus redes. 

 

 

Los amigos que se partieron eran de esa calaña,  luchadores desde el caudal de lo que hacían: los versos  de SANTIAGO atrincherados  en  un ronda de copas con los amigos del Tiznet Concert,  y en los caminos que andaba sin césar, y en los encuentros maravillosos que organizaba en soledad alegre, combatiente,  y en sus amores  de entraña esquiva que lo dejaron rumiando  las uñas de los huesos, y en el montón de libros que regaló al Perú a fuerza de empeño, trasnochadas madrugadas y salobre ausencia de una gratitud necesaria que no le dimos.  Santiago se refugia en el Parnaso. Su corazón de niño perdona nuestros olvidos.  Su madriguera difunta de sus pasos, arrumada con la vieja máquina de escribir, compañera total de su imaginación pasional e imparable, vencedora del silencio. Parafraseando a Rubén Darío ¡Ay Santiago, Santiago, ya te vas para no volver/ cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer”

 

 

 

Danny, aún te esperamos en adviento, en el silbido agudo del piel roja, aullando más de quinientos años después, para zafarte de las cadenas opresoras de los imperios financieros, comerciales o de cualquier poder.  Seguimos atados a la banca, a las casas de empeño, a los que elegimos, para que hagan todo lo contrario que necesita el bienestar común.  Tu canto es una bandera libertaria que no ha de apagarse nunca., como la de tu hermano Víctor Jara asesinado.

 

 

Teresa tu lucha fue por los derechos de las mujeres a través de la poesía.  Tu casa, la casa de la poesía liberteña, allí conspiraron contra la opresión cultural de la mujer.  Tomados de la mano con tu compañero, hicieron de la cultura un baluarte de la libertad.  Uniste a las mujeres del norte peruano para que tomadas de las falanges de la poesía hiciéramos notar, que existimos.

 

 

Lucho, como así te llamaban, revolucionaste la dinámica de los MUSEOS, ABRIENDO LAS PUERTAS para que entrará el pueblo y no sólo los de gusto exquisito.  Quedó la Madre coca huérfana de tus trajines para hacernos despertar, conociendo, amando y poniendo en valor lo nuestro.

  En este DIA DE LOS DIFUNTOS, no están muertos, los vientos han esparcido sus cenizas, junto a la de todos y todas los que partieron de repente, sin haberles pedido permiso la muerte, para entrar en sus ojos, ventanas de nuestras nacionalidades múltiples.  Les rendimos homenaje a vosotros, personajes a punto de cincel; a cada uno de los amigos y familiares que partieron, a cada uno y una de los humildes que también escribieron páginas indelebles de nuestra historia peruana.

Cajamarca, 06 de noviembre 2020.

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