Carátulas de libros de Cajamarca - 2018

 

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Para 2018 se vislumbra un gran año en publicaciones de libros en

la Región Cajamarca, la creación del Fondo Editorial en el Gobierno Regional,

el Fondo Editorial de las Municipalidades Provinciales y Distritales, de las Universidades

y de algunas Compañías mineras que apuestan por la cultura cajamarquina,

es una garantía que debe ser aprovechada por nuestros Poetas y Escritores.

 

Empezamos el 2018 publicando la carátula del libro ganador en el

I Concurso Regional “Vanguardia Literaria Cajamarquina 2017”, categoría Ensayo:

“Esos libros que lees y otros ensayos” del Ing. Carlos Alberto Cerdán Moreno, no sin antes,

reiterarle mi agradecimiento público y sincero por haberme dedicado.

 

Reiteramos nuestra cordial invitación a los poetas y escritores  de nuestra Región

se sirvan alcanzarnos las carátulas y prólogos de sus libros publicados

 -de cualquier año- para difundirlos en esta sección.

 

Juan C. Paredes Azañero.

 Cajamarca, 13 de enero de 2018.

 

 

 

SANTOLALLA FERNÁNDEZ, Carlos. Un viaje a la China. Primera edición, noviembre 2018. Diagramación y pre prensa: KN Editores. Impreso en Representaciones e Impresiones Don Bosco EIRL.

Presentación

Un viaje a la China, es un relato como las aguas de un gran río: no conoce pausa; fluye, avanza, no se detiene sino hasta llegar al mar que es una invitación a seguir viajando. Su autor, Carlos Santolalla Fernández, se consolida a como un narrador que se integra, por méritos propios, a los escritores cajamarquinos del siglo XXI.

Al igual que Perdido en las nubes, esta obra se desplaza libre; sin embargo, a diferencia de la obra mencionada −como piloto en circunstancia muy especial−, el autor se arriesga a volar sin mayor brújula que una secuencia de tiempo y memoria. El autor prescinde de títulos y subtítulos, pues sabe conducirnos, en un relato de un solo aliento, por senderos novedosos y paisajes nuevos.

Los libros se parecen a sus autores. Y esta, y todas las que ha escrito Carlos Santolalla, tienen humor, ironía, nostalgia y vitalidad: esencias que dan solidez al conjunto de la obra.

Aquí el creador nos muestra lo valioso de la experiencia para consolidar una escritura que atrapa. Quien no ha vivido las experiencias de Carlos, difícilmente podría haber escrito algo tan esencial. Y, quizá sin proponerse, le da la razón al fundador de la República Popular China, Mao Tse Tung, cuando escribió en 1941: Quien no ha investigado no tiene derecho a opinar. Santolalla, nos demuestra, una vezs, que escribe porque ha vivido lo que narra con acierto.

El autor se lamenta no haber llevado una cámara de mejor resolución para registrar los momentos inolvidables que vivió. Sin embargo, eso se suple con maestría en el texto, pues Carlos sabe llevarnos a la China con palabras y artificios de buen narrador.

Un viaje a la China es, en buena cuenta, un espacio abierto de lo que su autor vio y sintió, de lo que comprendió y asimiló, de lo que guar para compartir.

Los años siempre llevarán a Carlos a recordar su viaje a China, a reconocer el valor de una nación con s de mil trecientos millones de habitantes, asentada en una geografía variada e impresionante distribuida en 9,597 millones de kilómetros cuadrados. Un país, ades, que ha influido, e influye, sustancialmente en el mundo; siendo, en la actualidad, una de las potencias del orbe de las que Santolalla pudo testificar su gran salto a la conquista del mundo.

Sea, finalmente, esta obra un buen viaje a la República Popular China, siempre de la mano de su autor, a quien debemos reconocerle, reitero, un sitial en la nueva narrativa cajamarquina.

William Guillén Padilla

Quenqo, Perú, 2018.

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SANTOLALLA FERNÁNDEZ, Carlos. Perdido en las nubes. Primera edición, noviembre 2018. Diagramación y pre prensa: KN Editores. Impreso en Representaciones e Impresiones Don Bosco EIRL.

Presentación 

El avión es solamente una quina, pero qué invento tan maravilloso, qué magnífico instrumento de análisis: nos descubre la verdadera faz de la Tierra.

Antoine de Saint-Exupéry

 

 Como pocos, Carlos Santolalla Fernández, ha escrito con acierto su libro primigenio: Perdido en las nubes. Algo s que un libro; un espacio que nos permite acompañarlo a re- memorar su s grande pasión: surcar los cielos piloteando aviones y sueños.

Una obra ágil narrada con lenguaje sencillo y claro, sustentado con igenes que complementan un corpus adecuadamente organizado. Un logro, sin

lugar a dudas, de uno de los pilotos peruanos que ha sabido, con maestría, invitarnos a volar junto a él, y dejar a el suelo para ver y sentir el mundo desde arriba, como las aves viajeras.

El nombre del libro no es casual, obedece a dos experiencias del autor: una referida al conocimiento de un instructor de vuelo que rescata a un piloto estudiante de entre las nubes, y otra a la experiencia personal de Carlos.

El hecho de perderse en las nubes es una figura esencial. Va s allá de lo usual, invita a reflexionar acerca de la vida: el renacer.

El perderse implica desafíos; el salir, inteligencia y destreza. Es, sin embargo, la visión personal que da universalidad a la experiencia; enseñanza s allá del campo gico de la aeronáutica.

Todo esto se integra en un conjunto de relatos secuenciales que reflejan un alma libre, un espíritu constante, un piloto dispuesto a la aventura y a no olvidar la autenticidad de su cacter. Poseedor de un espíritu forjado con pasión y responsabilidad, el autor cumple su sueños de volar la existencia plena.

Carlos tiene el don de la escritura, no cabe duda; sin embargo, similar al proceso de entrar a las nubes, ha debido sortear dificultades para escribirlo, diseñarlo y guardarlo para un a mostrarlo al público.

Y el momento  ha llegado. Ha dejado, nuestro dilecto autor, con talento y decisión, aquellas nubes.

Ha salido victorioso para ofrecernos un libro que va s allá de lo anecdótico; es, como puede sentirse en sus páginas, una muestra palpable de lo que debe ser y hacer un ser humano auténtico: escribir sus vivencias y llevarlas, liberadas, a los ojos de los lectores que sabrán, como Carlos, abordar los aviones personales; y así, en vuelo rasante o de altura, recorrer el mundo exterior e interior con impulso y conocimiento.

Todos estamos invitados a sobrevolar el mundo desde la escritura de Carlos, a conocer lo que vivió, a compartir sus sentimientos, a ser parte de ese vuelo sin fin que es la vida y sus circunstancias.

Aplaudamos a Carlos Santolalla Fernández, porque desde su libertad, nos ha puesto alas para volar junto a él y ser un ave, un avión, o una nube viajera.

 

William Guillén Padilla

Cusco, Perú, 2018.

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N.R.: Estos libros están impreso en formato "cara y cruz", es decir, son dos libros en uno solo.

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LEZAMA ABANTO, David. Chancay destino Turístico Cerámica y Pongo de Pomarongo. Primera edición, agosto 2018. Pardys Imprenta & Servicios. Cajamarca, Perú. Pág. 132. Tamaño 26 x 16.1 cm.

PRESENTACIÓN

¿Es el turismo rural y el de aventura una alternativa eficaz para combatir la pobreza de nuestros pueblos? ¿Cuáles son los tipos de empleos y las condiciones de

trabajo que produce esta actividad? Estas son algunas de las interrogantes que se abordan en este libro titulado “CHANCAY DESTINO TURÍSTICO, CERÁMICA y PONGO DE POMARONGO”.

Cuando en Chancay se conversa sobre el turismo, parece una palabra flotante que no se asimila en su contexto integral, Acaso ¿El turismo es cosa de pobres? Es difícil comprender que desde el siglo pasado se tiene un gran avance del turismo rural sostenible como herramienta para luchar contra la pobreza y promover el desarrollo. El objetivo de este libro es comprender las transformaciones socioculturales, políticas y económicas que se pueden producir en nuestro circuito turístico, si sabemos sacar beneficios de lo que tenemos y hacemos, como la cerámica, por ejemplo.

Poco hemos escuchado y conocemos sobre el Turismo Sostenible y Responsable, Ecoturismo, Turismo de Aventura y Protección del Medio Ambiente cuando se realizan actividades de Turismo al aire libre. Entendamos que el verdadero éxito del desarrollo turístico está en la política a largo plazo que proteja nuestra diversidad biológica, paisajística, monumental, arqueológica, cultural y nuestra historia. Esto es el objetivo de este libro, dar a conocer la belleza escon­dida que tenemos.

Es decir que no solo ofrecemos aventura extrema, sino todas las tendencias del mercado turístico, los beneficios para las comunidades, economía local y medio ambiente. Chancay tiene lo que desea ver y hacer el turista del futuro, en una palabra: les ofrecemos vivencias, cultura, aventura, Ecoturismo, y mucho más.

Tenemos el producto turístico, y sabemos que existe un mercado para este producto, en el sentido de que en algún lugar hay consumidores del mismo, es indispensable darlo a conocer. Nadie puede consumir lo que no se conoce, por eso será necesario dar a conocer los atractivos y servicios turísticos al mayor número de personas que estén en posibilidades de adquirirlos, utilizando los medios más adecuados para hacer llegar la información eficaz, de tal manera que despierte el interés de los posibles turistas, para transformarlo en deseo y éste en una verdadera necesi­dad.

Es evidente que el turismo es uno de los hechos sociales más importantes desde el siglo XX y en el presente, un fenómeno que puede transformar la calidad de vida de los Chancayanos o de cualquier poblador de un lugar equis.

Tomemos esta publicación como una guía, pensada tanto para leer antes de emprender el viaje como para ser utilizada in situ, con toda la información necesaria para recorrer cada atractivo.

En lo que se relaciona al nuestra cerámica, tenemos ya, una nueva historia que se conoce a través de este libro. Tenemos nuevas acciones que realizar con nuestros ceramistas. Ya somos Patrimonio Cultural de la Nación, un reto que nos llena de orgullo y un sueño hecho realidad. Sólo trabajando con visión de futuro, sacaremos a nuestros pobladores de la pobreza y para nuestros pueblos se abre una puerta de desarrollo e integración.

“Cuando un hombre crece, hace grande a su pueblo”

PNP(r) Abel Meléndez Mendoza.

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GAITÁN PAJARES, Evelio. Cajamarca siglo XX auge y crisis 1900-1993. Primera edición, diciembre 2018. Diseño y carátula: Martínez Compañón Editores. Cajamarca, Perú. Pág. 250. Tamaño 16.9 x 26.6 cm.

INTRODUCCIÓN

El presente libro es una investigación sobre la historia económica del departamento de Cajamarca en el siglo XX, definido por dos grandes procesos económicos diametralmente opuestos. El primero determinado por el auge económico que se inicia en 1920, aproximadamente, y concluye a mediados de los años 1940. El segundo proceso fue una prolongada crisis que se inició a mediados de la década de los años de 1940 y concluye en 1993 con el inicio de las grandes operaciones mineras auríferas de minera Yanacocha a 40 km al norte de la ciudad San Antonio de Cajamarca, originando un enorme impacto socioeconómico en el departamento y otro proceso en la historia económica cajamarquina que merece otro estudio.

El auge económico de Cajamarca estuvo precedido de un lapso de recuperación de la economía departamental (1895-1920) de la grave crisis que afectó a Cajamarca, la guerra con Chile y la pugna interterrateniente de José Mercedes Puga contra Miguel y Lorenzo Iglesias, lapso en el que la infraestructura portuaria del puerto de Pacasmayo y la línea ferroviaria del ferrocarril Pacasmayo-Chilete ya se encontraba plenamente rehabilitada, así como también buena parte de la red de caminos de herradura. Posteriormente se construyó el aeropuerto de Shultín y se inició la construcción de las carreteras carrozables del departamento, obras civiles que dinamizaron el comercio longitudinal y transversal de Cajamarca y el espacio norperuano, reactivándose, consecuentemente, el agro y la economía departamental de Cajamarca.

El dinamismo de la actividad comercial y el boom de las exportaciones del azúcar de caña de la costa norte, del látex del caucho de Iquitos y el Putumayo así como de la artesanía textil, de sombreros de fibra vegetal y productos agropecuarios Cajamarquinos originaron un largo período de auge socioeconómico de Cajamarca de más de dos décadas. El departamento de Cajamarca recupera su posición geoeconómica estratégica en el norte peruano y la ciudad de San Antonio de Cajamarca se constituye en el centro de convergencia comercial de las grandes rutas comerciales: la longitudinal de la sierra y de la transversal al oriente amazónico, de igual manera Cajamarca se constituye en el paraíso de las inversiones y de la inmigración extranjera.

La ruta comercial transversal hacia el oriente se constituye en la ruta interoceánica más grande de América del Sur y los productos cajamarquinos de exportación utilizan el puerto de Pacasmayo y el Océano Pacífico para los mercados de América en la Cuenca del Pacífico y también por Iquitos y el río Amazonas hacia el Océano Atlántico para los mercados europeos. El puerto de Pacasmayo se constituye en el puerto exclusivo de Cajamarca para ^a exportación de los productos bandera de Cajamarca.

La integración interna del departamento de Cajamarca así como al espacio norperuano se fortaleció otorgando seguridad alimentaria y viabilidad al modelo exportador norperuano, surgiendo una generación empresarial cajamarquina que compitió con el empresariado extranjero. Augusto Gil fue el empresario emblemático del auge cajamarquino, además se evidencia el fortalecimiento de la institucionalidad pública y privada. La violencia política, el bandolerismo, el abigeato y la montonera terrateniente se combatieron drásticamente para otorgar seguridad ciudadana y pacificación territorial del departamento de Cajamarca.

La ciudad San Antonio de Cajamarca se constituye en uno de los importantes focos culturales del norte peruano en donde se inicia el vigoroso movimiento indigenista en la pintura peruana; el cine teatro Cajamarca se constituye en uno de los grandes teatros del norte peruano donde se realiza una intensa actividad cultural: teatro, zarzuela, ópera, cine, conferencias magistrales, concursos literarios entre otras actividades y el periodismo promueve una intensiva actividad literaria surgiendo prestigiosos poetas y escritores cajamarquinos con valiosos aportes a la cultura nacional. Así mismo todas las ciudades del departamento acusan un embellecimiento urbano, en especial, la capital departamental. Las remodelaciones de los espacios públicos y casonas se realizan bajo nuevas concepciones arquitectónicas como el neoclásico tardío y el vanguardismo, de notable influencia europea.

El sostenido auge del departamento de Cajamarca empezó a declinar progresivamente debido a un conjunto de factores determinantes que se sucedieron inicialmente en los años de la década de 1930 y con mayor fuerza en los años de la década de 1940, cuyos efectos impactaron negativamente en la economía departamental y cambiaron radicalmente la historia económica de Cajamarca.

Efectivamente, estos factores determinantes fueron: el fin de la extracción del caucho del Putumayo y su comercio en la ciudad de Iquitos, originando la desactivación de la ruta interoceánica en el tramo de Iquitos, Brasil, Océano Atlántico, Europa, afectando el comercio de productos bandera de exportación de Cajamarca, especialmente sombreros de Celendín. La guerra Perú - Ecuador en 1941, que originó la pérdida de los mercados de Loja, Cuenca, Quito y el puerto de (Guayaquil, afectando el comercio de productos textiles, sombreros, artesanía en general de San Miguel, Hualgayoc, Chota y Cutervo. La construcción de las carreteras de Olmos, Porculla, Jaén, Corral Quemado en 1944 y la construcción de la carretera Panamericana Lima - Tumbes en 1945, originaron la desactivación de la ruta comercial longitudinal de la sierra y la ruta comercial al oriente amazónico, respectivamente, afectando seriamente a la actividad comercial de Cajamarca y modificando definitivamente el mapa de las rutas comerciales del norte peruano.

Las consecuencias fueron catastróficas para el departamento de Cajamarca porque se perdieron las grandes rutas comerciales y se originó el crac del comercio; se pierde, además, la posición geoeconómica estratégica departamental y el centro de convergencia comercial, así mismo se registra el éxodo de empresas, empresarios y capitales nacionales y extranjeros, la pérdida del mercado externo para los productos bandera de exportación cajamarquina, originado miles de artesanos desocupados y finalmente la desactivación progresiva del ferrocarril y el puerto de Pacasmayo.

Al crac del comercio, los efectos siguieron en cadena impactando en todos los sectores económicos del departamento de Cajamarca, como la actividad agropecuaria, artesanía, la pequeña industria emergente, los servicios de hospedaje; hoteles, restaurantes, arrieraje y sector financiero, entre los más importantes, originando una prolongada crisis que se agudizó progresivamente hasta 1993.

La crisis del agro cajamarquino, principal actividad del departamento, no se superó, por el contrario, continuó agudizándose hasta convertirse en una actividad antieconómica. El establecimiento de la empresa Nestlé en Cajamarca, en 1946, no generó el esperado desarrollo del agro porque el cambio agrario de agricultura por ganadería lechera originó la desocupación de miles de campesinos y el carácter extractivo del proyecto de la empresa Nestlé no generó valor agregado de una sólida industria láctea cajamarquina.

En 1956 la celebración del centenario de creación del departamento de Cajamarca fue una ocasión perdida para la inversión en proyectos de desarrollo estratégico de Cajamarca. Los proyectos que se ejecutaron fueron especialmente proyectos de desarrollo urbano de la ciudad San Antonio de Cajamarca como capital del departamento.

La importación de productos agroindustriales en la década de 1950 y 60 eran considerables para otorgar seguridad alimentaria al país y cubrir la demanda de alimentos del mercado nacional a precios reducidos comparativamente con el producto nacional, impactando negativamente en el agro cajamarquino y originando una segunda crisis agraria departamental.

Ante el impacto de la segunda crisis del agro cajamarquino, los terratenientes no tuvieron otra opción que vender sus tierras con el propósito de obtener liquidez monetaria y atenuar la grave situación económica, originado una intensa parcelación de haciendas que alcanzó el millón y medio de hectáreas, iniciándose de esta manera la disolución de la gran hacienda cajamarquina; otra de las formas de monetizar la economía rural y urbana fue el fortalecimiento del narcotráfico con centros de producción en el área rural y centros de comercialización en el área urbana. La Reforma Agraria, especialmente el D.L. 17716, transformó radicalmente la estructura de la tenencia de la tierra en Cajamarca, adjudicándose 508,602 de tierras a 37 cooperativas, dos SAIS y cinco comunidades campesinas, lográndose disolver definitivamente la gran hacienda cajamarquina y fracasando totalmente en el propósito de lograr la modernización y el desarrollo agrario de Cajamarca, generando la tercera crisis del agro cajamarquino con secuelas irreversibles que se manifestaron en el desborde emigratorio de cajamarquinos fuera de Cajamarca, escapando de la crisis y en busca de trabajo y mejores oportunidades. La cifra de emigrantes es impresionante, entre 1961 y 1993 es de 1'298,766 cajamarquinos que salieron.

La reducida inversión pública en proyectos de infraestructura vial durante este período generó la desarticulación total del departamento de Cajamarca, llegando casi a la desintegración departamental en la década de los años 1980 con el proceso de regionalización. La pobreza departamental avanzó inconteniblemente. Durante la dictadura militar en 1972, Cajamarca ocupó el cuarto lugar como el departamento más pobre del Perú y el primer lugar como el departamento con mayor número de pobres, que ascendía a 645,300 habitantes, que significaba el 70 % de la población en estado de pobreza.

La década de 1980 - 90 se inicia con el fin de la dictadura militar y el inicio del terrorismo de Sendero Luminoso, el fenómeno del Niño en 1982 - 83, dos gobiernos democráticos y concluye con la más severa crisis económica del país, acentuándose, aún más, la crisis en el departamento.

Finalmente, en el curso de los tres primeros años de la década de 1990, Cajamarca sufrió los días más dramáticos de la segunda mitad del siglo XX, abrumada por la crisis más severa, invadida por la epidemia del cólera y acosada por el terrorismo de Sendero Luminoso. Pero cuando todo parecía estar perdido surge la explotación aurífera de minera Yanacocha y cambia el curso de la historia económica de Cajamarca, en el cual todavía está inmersa.

Estos dos procesos económicos que ha tenido Cajamarca en el siglo XX se detallan en el presente estudio que, estoy seguro, estimulará el análisis y la discusión de la problemática actual del departamento de Cajamarca y sus grandes proyectos de desarrollo estratégico aún pendientes.

Evelio Gaitán Pajares

Cajamarca diciembre de 2018.

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N.R.: Expreso mi agradecimiento al Lic. Evelio Gaitán Pajares por su gentileza en obsequiarme un ejemplar de su libro Cajamarca siglo XX auge y crisis 1900-1993.

Juan C. Paredes Azañero.

Nota: El libro se encuentra en venta en el Patio principal del Complejo Monumental de Belén de Cajamarca.

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CABRERA MIRANDA, Carlos Ernesto. El Venadero y otros cuentos. Primera edición. Setiembre 2018. Crear´t S.R.L. Cajamarca, Perú.

Los cuentos que reúne “El Venadero y otros cuentos”, (KN Editores), de Carlos Cabrera Miranda, se convierten en una suerte de antología personal del autor; un sólido y esencial repertorio de cuentos que, producto del talento unido a su buena estrella, le permitieron ser galardonados en importantes certámenes literarios, y antologados en numerosas publicaciones ; gracias al diestro manejo de la palabra, la habilidad para caracterizar a sus personajes, los niveles poéticos y destellos filosóficos que elevan su calidad literaria; argumentos que ratifican al autor como uno d los más importantes narradores de la literatura actual.

Quince relatos maravillosos que invitan al lector a explorar recrear, principalmente, el fascinante mundo andino: sus creencias, enigmas, el mundo material y el mundo sobrenatural; la ficción o la realidad que se mezclan en la vida diaria. Encontramos también relatos sobre la violencia subversiva, el amor como esencia de loa vida; la pesadilla o el sueño, y fútbol.

El autor nos dice: “Espero que los relatos que he elegido motiven el espíritu del lector. Hasta aquí, mis cuestiones frecuentes: el dilema metafísico, el mundo misterioso y paralelo, el arcano enigma de la lama humana, la sierra andina y los cielos interiores, el difícil oficio de vivir, y el fútbol.”

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LOZANO, Cristian. Caminando hacia la creatividad. Primera edición. Noviembre 2018. Soluciones publicitarias 29. Cajamarca, Perú. 62 pág. Tamaño 14.3 x 20.9 cm.

Presentación. Es la que se incluye en Ángeles de Otoño.

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BRAVO ORDAZ, Milton. El jardín de las poesías. Primera edición. Noviembre 2018. Soluciones publicitarias 29. Cajamarca, Perú. 128 pág. Tamaño 14.3 x 20.9 cm.

Presentación. Es la que se incluye en Ángeles de Otoño.

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ORTIZ ZAMORA, Doan. Signos del pantano. Primera edición. Noviembre 2018. Soluciones publicitarias 29. Cajamarca, Perú. 74 pág. Tamaño 14.8 x 20.9 cm.

Presentación. Es la que se incluye en Ángeles de Otoño.

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MIRANDA QUIROZ, Willy. Réquiem por Jim. Primera edición. Noviembre 2018. Soluciones publicitarias 29. Cajamarca, Perú. 78 pág. Tamaño 14.3 x 20.9 cm.

Presentación. Es la que se incluye en Ángeles de Otoño.

Proemio

Dei fortioribus adsunt. A mi madre, Delia, en consecuencia, por todo.

A mis hermanos, lección perfecta de aprecio y su magia en extravagancia cotidiana.

A mis amigos por el asombro distraído de su confianza.

A la memoria de mi abuelo materno Horacio Quiroz V., a quien le debo la fuerza irresistible de la lectura y el arrebato de la escritura.

A la memoria de mi padre, Manuel, por hacerme entender que, siendo mundos aparte, no fue demasiado tarde el poder reconciliarnos.

A la memoria indestructible de este sueño.

A los todos los presentes y pretéritos por los silencios breves o prolongados, a su merecida indiferencia que devuelvo con amnesia y olvido.

A las miles de horas de escuchar música que me enseñaron que la derrota aún no tiene canciones.

A los años de lectura que me enseñaron que una sola vida no basta.

A todos y a todas que, con fugacidad exacerbada, su ausencia me ha de causar.

A todos los actos y hechos envalentonados por el olvido.

A mis muros de hormigón. A mis fantasmas, mis deudas y mis culpas.

A la incertidumbre de las cosas y el deseo.

Apaciblemente dormidos con un pliegue horizontal en forma de sonrisa en la boca. Y con la cola en vertical suspendidos entre dos aguas en el sueño ingrávido de las ballenas…

w.m.

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OBLITAS CARRERO, Juan. Ángeles de Otoño. Primera edición. Noviembre 2018. Soluciones publicitarias 29. Cajamarca, Perú. 152 pág. Tamaño 14.3 x 20.9 cm.

PRESENTACIÓN

Por segundo año consecutivo, el Gobierno Regional de Cajamarca llevó adelante el Concurso Regional "Vanguardia Literaria Cajamarquina", cuyo objetivo ha sido promover la difusión de la creación de los escritores cajamarquinos, verdaderos trabajadores de la cultura y de la identidad de nuestra tierra.

Gracias al apoyo de la Asociación Regional de Inte­gración Cultural de Cajamarca (ARICC), constituida por distinguidos intelectuales de nuestro medio, este nuevo concurso ha tenido el éxito esperado, pues, ha contado con ochenta participantes de las diversas provincias de nuestro departamento, que entregaron lo mejor de sus creaciones en los géneros de poesía, cuento, novela, teatro y ensayo, haciendo difícil la tarea de los jurados calificadores por la demostrada calidad de sus trabajos.

Luego de una rigurosa calificación se han elegido cinco trabajos para ser publicados por el fondo habilitado a la Gerencia Regional de Desarrollo Social, gracias a la iniciativa y tesón a favor de las tareas culturales del consejero regional por la provincia de Jaén, profesor Ulises Gamonal Guevara.

Al igual que en el concurso del año pasado, 2017, los libros ganadores serán distribuidos gratuitamente en las bi­bliotecas escolares y municipales de la región Cajamarca, con el propósito de incentivar el buen hábito de la lectura entre las nuevas generaciones, en la medida que estamos convencidos de que dicho hábito sólo puede instalarse en los que recién se inician en la lectura, cuando ella resulta una actividad gozosa y de pleno enriquecimiento espiritual, que sólo se alcanza cuando aquello que se lee es de buena calidad y está vinculada al contexto cultural y social del lector, como ocurre con los libros que aquí presentamos.

Es importante resaltar, además, que, en los dos concursos organizados por el Gobierno Regional de Cajamarca, se ha premiado con la publicación de los trabajos ganadores a autores que por primera vez han alcanzado la luz editorial, a pesar que ellos y otros concursantes tenían suficiente méritos estilísticos y temáticos como para ser reconocidos por el gran público. Circunstancia que sólo demuestra que en Cajamarca hay dignos continuadores de escritores consagrados como Amalia Puga, Mario Florián, Luis Urteaga Cabrera, Mariano Ibérico Rodríguez y tantos otros que al­canzaron, en su momento, las más altas cumbres de la lite­ratura nacional.

De hecho, la presencia y continuidad de una corriente literaria cajamarquina es también un signo del dinamismo social y cultural de una región que, a pesar de algunos grandes nombres, no figuraba precisamente entre las regiones que más creatividad y cultores presentaban en el contexto nacional, tal vez por el hecho que los artistas no tenían los apoyos suficientes para alcanzar la ansiada publicación de sus trabajos. Circunstancia que ha motivado al Gobierno Regional para que, en cumplimiento de sus competencias de promoción de la cultura y educación regionales, pudiera complementar otros esfuerzos realizados desde pequeños fondos editoriales municipalidades y universitarios que, en los últimos años, con gran esfuerzo, están ofreciendo al gran público lo que Cajamarca crea y produce.

Se trata, en efecto, de poner un granito de arena, no sólo en la tarea de alentar a los trabajadores del arte y la cultura cajamarquina, sino también en el esfuerzo por solidificar los sentimientos y valores de nuestra identidad cajamarqui­na, que se refuerza precisamente a partir de lo que puede ofrecer la literatura regional: el conocimiento y la reflexión sobre nuestra realidad social, natural y cultural, la difusión de nuestra peculiar idiosincrasia, así como de la riqueza expresiva y enteramente humana de nuestro lenguaje, fruto de la fusión en el tiempo de las lenguas originarias de esta tierra (cufie, chacha, quechua en sus diversas variantes) con el castellano antiguo y moderno, que nos han dado una ma­nera totalmente reconocible de hablar en nuestro país.

Antes de terminar esta nota introductoria. queremos agradecer a los miembros del jurado calificador, a nuestros aliados estratégicos, los intelectuales de ARICC, a los directivos de las Unidades de Gestión Educativa Locales de Cajamarca y a los trabajadores de la Gerencia Regional de Desarrollo Social comprometidos con la tarea de garantizar el éxito del concurso regional Vanguardia Literaria Cajamarquina 2018. También extendemos nuestra nota de grati­tud a la voluntad política del Gobernador Regional, profesor Hilario Porfirio Medina Vásquez, por las transferencias presupuéstales necesarias para realizar sin contratiempos esta tarea.

Y, finalmente, queremos agradecer y felicitar a todos los escritores y artistas que participaron del presente concurso, especialmente a los ganadores, cuyos libros estamos publicando, por su dedicación y compromiso para engrandecer la cultura y la literatura regional, así como para reforzar nuestra identidad cajamarquina, exhortándolos a continuar en esa lucha.

Cajamarca, noviembre de 2018.

CÉSAR AUGUSTO ALIAGA DÍAZ

Gerente Regional de Desarrollo Social

Gobierno Regional de Cajamarca.

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N.R.: Expreso mi sincero agradecimiento al Sr. Ever Ruiz Regalado por haberme obsequiado el Kid de libros ganadores del Concurso Regional "Vanguardia Literaria" 2018, acción que me ha permitido publicar las carátulas.

Juan C. Paredes Azañero.

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PROLOGO

Los hombres quisieran ser dueños de su destino, sin em­bargo, solo alcanzan a ser piezas de un drama en el tablero de la vida y que, a manera de ajedrez, hay alguien supremo que está ideando cuál será tu camino, en qué momento los amores han de llegar al fondo de tu ser y cuándo deberán partir, muy a pesar de las insinuaciones de calma, en que todo pareciera recomponerse, como el sol que balbucea al acercarse la tarde.

Ángeles de otoño es la historia de amor de Onírico, que siendo un adolescente se abraza pasionalmente al enjam­bre de la literatura y con la misma intensidad ama la música, y es por eso que lidera un proyecto ambicioso de llevar su bello arte por otras partes del mundo. En este ínterin, el protagonista se ve involucrado en los fiascos de un pri­mer amor, que marca una huella profunda en su corazón, no obstante, la realidad en la novela se ve superada por el misterio y la ficción, donde el personaje pareciera estar signado a vivir rodeado de hechos inexplicables y fortuitos.

Una segunda oportunidad en el amor renueva la esperanza en Onírico, pero en el decurso de la historia, la chiquilla que remueve por un momento y despeja las sombras de su pasado, no es sino, la inocente mujer que trae la clave del antes y el después del protagonista. Onírico es el tipo de persona que intenta luchar contra las fuerzas del mal, y aun cuando se deprime profundamente, tiene en algunos miembros de su familia un aliciente que lo devuelve a la vida. Es un muchacho que ama la lectura y admira a al­gunos de sus maestros, por eso se inclina a la docencia, y concluye su carrera como profesor de Literatura.

En toda la trama de Ángeles de otoño, la presencia de la madre y de la mujer en el entorno familiar es fundamental. Pues no deja de ser fuente de consulta, de complicidad y consuelo para Onírico. El protagonista celebra la felicidad de su madre, comparte sus éxitos con ella y espera con ansias concluir sus estudios superiores para retribuir todo su esfuerzo y cariño; pero desafortunadamente en la cua­drícula del tablero, alguien le dice que no. El jaque mate acaba con sus ilusiones y solo se cumple lo que está señalado. Los tres pétalos de rosa, finalmente, son los espectros de los ángeles de su vida, que acaban con una estación difícil y penosa, pero que, al fin y al cabo, traen consigo la posibilidad de una nueva primavera.

El autor.

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QUIROZ MALCA, Haydeé. CAJAMARCA otras miradas etnohistóricas. Primera edición. Noviembre 2018. Imprenta de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, Perú. 292 pág. Tamaño 19.5 x 26.2 cm.

Presentación

El Gobierno Regional de Cajamarca instituyó en 2017 un pequeño fondo para publicar, anualmente, al menos un libro que refleje la historia y la cultura de los cajamarquinos, siempre que hubiese sido escrito por algunos de los grandes autores de nuestra región. Se trata de una iniciativa que denominamos Biblioteca Clásicos de Cajamarca. En su primera edición publicamos una selección de la obra poética de Mario Florián, Premio Nacional de Poesía y auténtico representante la poesía indigenista del norte del Perú. En este segundo año nos comprometimos a publicar, con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, el volumen que continua al texto denominado Miradas

etnohistóricas a Cajamarca, el cual reúne un conjunto de trabajos del doctor Waldemar Espinoza Soriano, prolífico historiador nacional que ha dedicado muchos años de su larga experiencia como investigador y docente a recuperar tópicos esenciales de la historia de nuestra región.

Tanto el primer como el segundo libro, que ahora presentamos, reúnen aportes significativos para conocer el rico legado histórico, social y cultural de los pueblos que habitaron el territorio regional de Cajamarca. Su conocimiento es la base natural para la recta postulación del proyecto de desarrollo sostenible de nuestra región, pues no hay presente, ni menos futuro, sin pasado. Esta publicación aporta, además, a la comprensión de la historia de los Andes del norte del Perú, zona tan poco estudiada en un ambiente académico que ha privilegiado, hasta ahora, al centro y sur de nuestro país.

La recuperación de la memoria histórica es un aspecto fundamental en un proceso como el que vive actualmente la región Cajamarca, caracterizada por el protagonismo de clases y sectores sociales hasta ayer subalternos, pero que han irrumpido en la escena política y social para poner en la agenda pública la situación y el destino de las poblaciones rurales todavía mayoritarias en nuestro departamento. Protagonismo político y social que ha sido acompañado de una voluntad manifiesta para recuperar su identidad cultural, heredera de los pueblos originarios que habitaron este territorio. Esta recuperación de identidad debe realizarse tomando en cuenta la tradición oral, el reconocimiento de sus instituciones supérstites y el conocimiento de los trabajos académicos como los que con tanta seriedad y responsabilidad ha producido el profesor Espinoza Soriano, caracterizados no solo por la emotiva reconstrucción de los acontecimientos sino también por recoger la voz de los propios actores de la historia, sobre todo de aquellos a los que Nathan Wachtel llamó «los vencidos», cuyo eco resuena todavía en las reivindicaciones de los pueblos de la actualidad, en la medida que todavía «no hay justicia», como lo reclamaba el viejo cronista indio Guaman Poma de Ayala.

En consecuencia, es un honor emprender esta aventura editorial conjuntamente con la Decana de América, sobre todo si estos textos serán distribuidos gratuitamente a las bibliotecas de los cole­gios públicos y de los municipios de nuestra región, con el fin de poner en las manos de estudiantes, maestros y público en general un extraordinario, material que nos aproxima al rico pasado de los pueblos de Cajamarca, tanto los originarios como los que llegaron después para producir ese complejo mestizaje de los cajamarquinos de hoy.

CESAR AUGUSTO ALIAGA DÍAZ

Gerente Regional de Desarrollo Social

Gobierno Regional de Cajamarca.

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Introducción

Esta compilación de la valiosa obra de Waldemar Espinoza sobre la norteña región de Cajamarca complementa y nos permite ampliar nuestras visiones sobre la historia regional, con respecto al volumen titulado Miradas etnohistóricas a Cajamarca, recientemente editado.

Sin embargo, antes de hacer comentarios sobre el contenido quisiera explicar el contexto de esta continuación del mencionado libro. Fue precisamente en su presentación en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos donde, además de los notables comen­taristas, tuvimos la presencia del decano de dicha facultad, Dr. Julio Mejía Navarrete; el autor, Dr. Waldemar Espinoza Soriano; el director del Archivo Regional de Cajamarca, profesor Evelio Gaitán Pajares; y el gerente regional de Desarrollo Social del Gobierno de Cajamarca, Dr. César Aliaga Díaz. Con ellos conversamos sobre los textos que en la primera compilación habían quedado pendientes. Debido a que no fue posible incluir todo el valioso material sobre Cajamarca en un solo volumen, se acordó un convenio de colaboración para la edición del libro que ahora publicamos. Considero que los acuerdos entre la universidad y diversas instancias públicas y de la sociedad civil se deberían continuar impulsando, en el entendido que desde la UNMSM estamos interesados no solo en crear conocimiento, sino también en difundirlo. Por esa razón se pone en circulación la memoria histórica de los pueblos y las regiones, con el objetivo de impactar en la ruptura de los modelos de colonialidad del poder, asociada a la del saber, como lo señalaba el maestro Aníbal Quijano en varios de sus textos. Este rol de la universidad como espacio de generación de conocimiento quedaría incompleto sin la divulgación del mismo.

A continuación quisiera señalar algunos elementos relevantes del texto, como invitación y motivación a su lectura crítica. Una demostración de la seriedad de los argumentos de Waldemar Espinoza es el sustento documental que sistemáticamente adjunta a sus trabajos. Esto nos permite un doble ejercicio metodológico. Si bien por un lado es factible captar la posición y lectura del autor, entendiéndola en su contexto respectivo, también nos posibilita ensayar nuevas interpretaciones de los procesos estudiados, con renovadas miradas, dados los avances que se tienen desde la propia disciplina histórica y sus afines, como la lingüística, la arqueología y la etnografía. Ello enriquece el ejercicio de la interdisciplinariedad y las nuevas lecturas.

Un elemento importante de la obra de Espinoza en conjunto es que nos presenta actores, grupos sociales de pertenencia y territorios diversos. Se incluyen tanto a los varones como a las mujeres, lo mismo con respecto a aquellos que ostentaban poder como a quienes luchaban en contra de los abu­sos. Sus adscripciones eran diversas: europeos, indígenas, población de origen africano (mulatos, ne­gros y una serie de categorías coloniales), mestizos y criollos. No obstante, sus pertenencias étnicas, no aseguraban, necesariamente, el apoyo a sus grupos básicos de adscripción. Waldemar Espinoza muestra cómo cada quien actuaba según su posición de clase, es decir, de acuerdo a intereses diversos, en complejos juegos de alianzas y conflictos. La inclusión en uno u otro grupo no implicaba —indefectiblemente— actuar en favor de este. Podríamos señalar que Waldemar Espinoza, tal vez sin proponérselo, nos brinda, desde la etnohistoria, lo que Aníbal Quijano señalaba como «colonialidad del poder» o la gesta de los colonialismos internos producto del complejo modelo colonial, que se inició en el siglo xvi y que se mantiene vigente en muchos casos, con matices de modernidad. El conflicto desatado a partir del choque entre el esquema de organización andino y la imposición española por efecto de la conquista se evidencia en las quejas de los caciques frente a los abusos de los encomenderos. Por el seguimiento de estos pleitos, podían llegar hasta Lima, la capital virreinal, para manifestar su reclamo. Los actores sociales nunca soportaron la imposición del modelo occidental pasivamente.

En varios de los artículos de este volumen, Waldemar Espinoza, al igual que en los textos de la primera compilación sobre Cajamarca, se concentra en la participación de varones y mujeres en las luchas, alianzas, conflictos y liderazgos históricos. En algunos capítulos, la presencia protagónica de las mujeres es significativa en los grupos de los dominados y los dominadores. Además, matiza sus adjudicaciones a lo que ahora llamaríamos etnias o «pueblos»[1] diversos y analiza un complejo tejido de alianzas entre ellos, donde las mujeres tenían participaciones heterogéneas, como en el caso de las blancas y sus esclavas mulatas en contra de los indígenas, o el de una mujer que lidera un movimiento indígena en Chetilla. Del mismo modo sucede con doña Lucía de Carguaraico, cacica principal de Cajamarca, quien les habría arrebatado las tierras de Cachil, Salario, Chorrillo y Motil a los comuneros de Contumazá con el pretexto de una composición. Sin embargo, esta participación en la historia no se limitó a las mujeres poderosas; el autor también nos da información sobre la revuelta que realizaron los indios mitimaes de Chetilla, capitaneados por la indígena Juana Bautista, quienes manifestaron su tremendo descontento contra su recogedor de diezmos, el cajamarquino José de Arana y Rojas, de la élite local. En suma, el autor nos presenta a Cajamarca con una multitud de matices de género, pertenencias étnicas, clases sociales, religiones, cosmovisiones, en un ámbito regional bastante extenso.

El presente libro inicia con la tesis inédita Rebeliones y alborotos indígenas y mestizos en la sierra septentrional del Perú virreynal (1756-1821), que el autor presentó —en 1957— a la Facultad de Letras de la UNMSM para obtener el grado de bachiller en Historia. De acuerdo con el propio Waldemar Espinoza, su interés por conocer los movimientos campesinos estuvo en relación con el ambiente político e intelectual de San Marcos de las décadas de 1950 y 1960, en donde el marxismo promovía preguntas y preocupaciones en torno a las condiciones materiales de los sectores popula­res y su potencial revolucionario. Al igual que él, intelectuales como Hugo Neira, Luis Guillermo Lumbreras y Fernando Fuenzalida, compartieron —por esos años— similares inquietudes que tu­vieron como escenario la venerable casona del parque Universitario.

La tesis fue el resultado de un trabajo de investigación de poco más de un año, a lo largo del cual consultó repositorios de Lima, Trujillo y Cajamarca. También visitó las casas y revisó los papeles y documentos de descendientes de los protagonistas de las historias que trata en su estudio. Desde este análisis pionero, el autor delimitó una propuesta metodológica que consistía en escribir etnohistoria de manera procesual, incluyendo a los actores ubicados en diversos estratos sociales y abarcando las regiones del país que habían sido descuidadas por los historiadores, quienes —tendencialmente— se centraron en el sur andino y en la capital.

A pesar de que la tesis fue calificada positivamente por un jurado compuesto por Luis E. Valcárcel, Raúl Porras Barrenechea y Jorge Basadre, Espinoza decidió no publicarla debido a su extensión. Por tal motivo, se mantuvo inédita por más de 60 años. La investigación original está compuesta por el estudio propiamente dicho y un amplio anexo documental que incluye un listado pormenorizado de fuentes impresas y manuscritas, útiles para el conocimiento de la historia de los movimientos campe­sinos en el Perú de los siglos XVIII y XIX. Para esta compilación, y considerando las dimensiones del documento primigenio, el autor ha dispuesto la publicación de la primera parte completa de la tesis, a la cual se ha incorporado una síntesis de la información documental indispensable de la segunda sección. Además, se ha conservado su estilo y procedimiento de citación.

La tesis de Espinoza, a partir de las evidencias sobre la circulación de la información, ayuda a romper nuestros «centrismos» y muestra que las noticias de las rebeliones de otras regiones, en este caso, del sur del Perú, fueron conocidas en lugares aparentemente muy alejados, como Cajamarca y sus provincias. Asimismo, las noticias acerca de lo que pasaba en Europa no solo llegaban a Lima como ciudad capital, sino que circulaban en las provincias y en una diversidad de estratos sociales. Existían múltiples maneras, pero la publicación de pasquines era una de las formas alternativas que podían usarse para favorecer diversas causas. En los tiempos actuales de Internet y la rapidez de la tecnología, pensaríamos que era imposible. Waldemar Espinoza nos demuestra que existieron evi­dencias de una verdadera conmoción popular, en la que la sierra, desde Quito a Trujillo, se planeaba rebelar, animada por las ideas libertarias que provenían de Francia.

He ordenado el resto de los textos de la selección de acuerdo a una secuencia cronológica[2]. Por ello, se comienza con un escrito en donde el autor presenta matices explicativos sobre las causas de la caída del Imperio incaico. Así, se enfoca en los conflictos, las intrincadas redes y las frágiles alianzas que los incas establecieron con los señoríos de la sierra norte, la costa y la ceja de montaña. La llegada de los incas al norte era reciente, en la mayoría de casos apenas cubría un siglo. Esas fueron las razo­nes por las que, a la llegada de los europeos, rápidamente se dieron alianzas casi «naturales», lo cual contribuyó significativamente a la caída del Tahuantinsuyo. También nos recuerda que, después del primer año de presencia europea, los señores regionales se fueron haciendo conscientes de la dimensión de la presencia de los colonizadores y sus extremos modelos de explotación.

A continuación, se incluye un artículo en donde Espinoza describe pueblos y espacios poco co­nocidos, como son las actuales provincias Jaén y San Ignacio, ubicados entre la sierra y la selva alta. Afirma que dichos grupos fueron casi totalmente eliminados y que él solo pudo reconstruir su deve­nir gracias a las fuentes escritas de los siglos XV y XVI. Se concentraron preferentemente en las cuencas de los ríos Chuquimayo o Chinchipe, Chirinos, Tabaconas y al oeste del Marañón. Su organización no era centralizada y la invasión europea originó en ellos un grave trastorno psicológico y biológico. El trabajo obligatorio y forzado en los lavaderos de oro, la imposición del tributo de corte medieval, así como el sarampión y la viruela, poco a poco acabaron diezmándolos.

El siguiente apartado lo dedica al seguimiento de un grupo mitma y a su persistencia y luchas a lo largo del tiempo: la etnia Chilcho, proveniente de Leimebamba, lugar cercano a la jurisdicción te­rritorial de la ciudad de San Juan de la Frontera de los Chachapoyas. El autor obtuvo los datos de los diversos escritos y expedientes donde estos pobladores denunciaban los abusos y luchaban para que respeten sus tierras asignadas por Huayna Cápac, si bien ya habían sido reubicados en varias de las actuales provincias de Cajamarca, por ejemplo, la propia capital, Chetilla y Celendín. A la llegada de los conquistadores europeos, estos no lograban —y tal vez no les convenía— entender el modelo de población mitma que, asentada en regiones lejanas al núcleo territorial de su pueblo base, conservaba sus pertenencias y obligaciones con sus curacas. En el caso de los chilchos, esta situación fue propicia para que diversos grupos, desde españoles y mestizos avecindados en Cajamarca, así como algunas autoridades indígenas, les quisieran arrebatar su propiedad usando diversidad de argucias legales y de fuerza. Las reacciones y reclamos fueron liderados igualmente por personajes diversos, entre los que sobresalió una mujer, en el contexto de las luchas por evitar el cobro de tributos. Es una historia muy interesante y Waldemar Espinoza la culmina narrando la condición de estos grupos en el siglo XX.

Asimismo, se presenta una breve historia de San Isidro del Huauco, actual capital del distrito de Sucre en la provincia de Celendín, texto con el que el doctor Espinoza demuestra su capacidad para transmitir información a un público masivo, ya que esta fue escrito a pedido de los profesores de dicho distrito con el fin de enseñar la historia de este poblado.

Finalmente, en el último trabajo compilado, se hace mención del escritor Abraham Valdelomar, quien hizo un recorrido por el país asumiendo que se debía iniciar la difusión de sus ideas liberales, en contra de los modelos de sumisión y condición feudal o semifeudal. Así, comienza sus viajes en Cajamarca, donde se había propuesto leer un discurso incendiario que escribió para defender a los indígenas de los abuso de gamonales, aristócratas y burgueses; no obstante, nunca se atrevió a pronunciarlo.

Quisiera finalizar estas líneas agradeciendo la generosidad que en todo momento ha mostrado el Dr. Waldemar Espinoza Soriano en la preparación de esta compilación. La misma diligencia fue de­mostrada por el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNMSM, Dr. Julio Mejía Navarrete; el gerente regional de Desarrollo Social del Gobierno de Cajamarca, Dr. César Aliaga Díaz; y el director del Fondo Editorial de la UNMSM, Mg. David Velásquez Silva, quienes han hecho posible, por una suma de voluntades, que se trascienda la burocracia y que esta publicación se haga realidad en un muy poco tiempo. Por otro lado, es imposible olvidar el desinteresado apoyo de los amigos cajamarquinos, en especial Víctor Hugo Velázquez Cabrera y Sofía Velázquez Núñez, quienes participaron en la entrevista que cierra esta compilación. De igual manera, extiendo las gracias a Daniel Sáenz More, quien seleccionó y gestionó las imágenes que ilustran el inicio de alguno de los capítulos, así como la cubierta de la obra.

HAYDEÉ QUIROZ MALCA[3]

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1 En el sentido que propone Rita Segato en La crítica de la colonialidad en ocho ensayos. Y una antropología por demanda (2015). Buenos Aires: Prometeo.

2 Debo señalar que el enfoque metodológico del autor hace que inicie sus textos refiriendo fuentes del siglo xv y avance hasta donde la documentación que le permitió.

3 Docente e investigadora adscrita al Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Estudios Regionales (CICSER) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Además, es profesora visitante en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

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RAMOS TELLO, Glendy Z. Azul de luna. Primera edición. Noviembre 2018. Servicom Brophy EIRL. Cajamarca, Perú. 60 pág. Tamaño 10.4 x 14.5 cm.

El placer de la luna

El arte solo tiene un fin, recrear en la mente los placeres del Universo. Y se establece Universo como un Todo, una realidad tanto física como abstracta, pues gracias a las letras el ser humano ha conocido no solo ciudades, personas, construcciones y ruinas, sino que logra sensaciones que van mucho más allá del simple entendimiento.

Los poetas son una clase aristocrática dentro del mundo de la Literatura. Los vates conocen cada palabra del diccionario, el origen de los nombres, la historia detrás de cada expresión, y en unos cuantos versos nos transportan a un espacio secreto, donde las sensaciones son potenciadas y donde la lógica no existe, ese mundo fantástico es el arte.

Glendy Ramos en su poemario expresa las sensaciones de vivir en busca de un amor, o del sentimiento que te

liga a las personas a través del tiempo, donde lo más importa es el recuerdo del efímero sueño de un beso. La poesía de Glendy, nos muestra escenas oníricas, evocaciones; y cada poema es la sucesión de metáforas del ardiente fuego consumiendo las almas aprisionadas por intensas pasiones que marcan la existencia. Una vida sin placeres, no vale la pena vivirse, una vida sin poesía es más que triste.

La poeta Glendy Ramos es una convencida del poder creador de la poesía, de la infinita posibilidad de crear mundos fantásticos gracias a las letras, a ese juego perfecto de enlazar sonidos, de darle al caos un orden, y darle forma a una emoción tan primitiva como el amor.

El amor es motivo de polémica, los científicos luchan por investigar las obscuras leyes que lo gobiernan; los teóricos de la sociedad buscan respuestas frías y claras, con precisión matemática y hasta distorsionada sobre los efectos de ese sentimiento en la comunidad. No pocas religiones en el mundo tiene al amor como centro de filosofías. Pero son los poetas, en este caso Glendy, quienes más se acercan a ese místico mundo donde todos anhelamos llegar.

Glendy utiliza para darle forma a sus versos, a un ser mágico, a quien contemplamos con deleite: la luna. “¿Qué luna radiante nos alumbró y bendijo nuestro amor?” La Luna, ese personaje intrínseco en las relaciones de amor, la Luna aquel satélite que pareciera Dios ha colocado en la obscura galaxia para iluminar el camino de los amantes. No hay poesía amorosa sin esa evocación sagrada, sin ese astro rey de los amoríos, sin la Luna no hay amor.

Para la creación y perfeccionamiento de estos versos, sin duda, Glendy contempló la Luna, o estuvo bajo su embrujo, de otra forma no existe una lógica respuesta para aseverar que la poesía de Glendy no solo es intimista, sino generadora de un grato placer, el placer de leer sobre el amor.

Por alguien, que al leer tus poemas, se enamoró más de ti, preciosa Glendy.

Autor Anónimo.

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Prólogo

Azul de Luna. El título del poemario se constituye en la primera metáfora del libro. Valiéndose de dos elementos simbólicos se construye una hermosa figura abierta al sentimiento y la interpretación. Así, Glendy Ramos, expone su sensibilidad, revela que su formación profesional de artista plástico le permite otros trazos, y ahora delinea románticos versos que constituyen su nuevo libro.

La metáfora que nomina al libro nos lleva a la noche, pintada por el resplandor de la luna azul. Este es el escenario en donde se desarrolla la trama y el argumento de este poemario que nos cuenta una historia de mujer. Los versos caen como luz de luna pulsando el sentimiento universal, antiguo y enigmático espasmo humano: el amor; que para cada ser siempre es un sentimiento nuevo, vigente y único.

El libro consta de treintaicuatro poemas cuya continuidad y unidad temática son vertidas por una voz que nos va llevando con un lenguaje sencillo y transparente al interior de un corazón enamorado que sufre en su entrega. Podemos considerar la secuencia poética como un solo poema construido desde muchos textos reunidos por un solo sentimiento: en esencia, es el sentimiento de angustia y lejanía del ser amado que se traduce en desamor. Y es que el amor es una moneda de dos caras: alegría y tristeza; deleite y dolor, sensualidad y desgano; erotismo y frialdad, mutua entrega o indiferencia. Como todo en la vida, cada cosa guarda dentro de sí su propio contrario, su propia contradicción, su opuesto, que dialécticamente provocará la superación. Esto sucede en la sentida poesía de la autora, en cuyos poemas encontramos la aflicción que conlleva un amor no correspondido, pero que no terminan en decadencia o derrumbe; en el sufrimiento bulle la esperanza pintada de pasión, entrega y sensualidad. Y nada hay más abarcador que el amor, que todo lo soporta y lo sublima.

Encontrarte / sentirte / amarte t es mi anhelo mi ansia mi afán / como el sediento espera un oasis / como el ciego una luz / como un arroyo que quiere ser mar.

……………………..

Callé, simplemente callé / para que me ames solamente / callé, cualquier palabra estaba demás.

En esta unidad dual: sentimiento y realidad, aparecen las figuras de la luna y la noche: la noche azul, la luna azul. Así, la lucha interna que vive la mujer enamorada se replica en el ambiente exterior, en la noche del mundo real. El simbolismo poético es genuino; y es que el color azul encarna todos los sentimientos que van más allá de la simple pasión y que permanecen en el tiempo, es decir lo eterno, la divinidad, la inteligencia; pero, del mismo modo y por contradicción, el azul representa ingenuidad, tristeza, nostalgia.

Lo mismo pasa con la luna como personaje o símbolo. La luna es a la vez alegoría de la muerte y de la vida. Las fases de la luna corresponden figuradamente al proceso de la vida humana en un proceso cíclico; el mundo se destruye y se crea periódicamente. La luna, por otro lado, simboliza el poder femenino, es la Diosa Madre, y es la oposición del sol que simboliza el poder masculino. La luna es el ojo de la noche y el sol es el ojo del día.

...la noche será un abismo/ donde despeña la luna / mi corazón/ tú di ras/que me despedi llorando / como luna de noche azul.

Diríamos entonces que, en la metáfora general del poemario, la luna representa a la poetisa, a la autora, a la mujer. Y el azul de luna es la tristeza, la angustia que desborda de sus sentimientos en la noche de su desamor. Un auténtico poemario en voz de mujer.

Siento tu ausencia en esta noche / como un rayo de tristeza en la tormenta / de mi pecho apagado / lloro tu despedida a lo lejos / como un pañuelo mojado y frío /siento tu indiferencia como sombras del camino / pero más siento tu amor / rayos de luna azul en mi interior.

Virtudes de poeta, eximia declamadora, artista, promotora cultural; Glendy Ramos tiene ganado un sitial preponderante en el parnaso literario de la poesía. Poesía, talento y pasión artística que le han permitido llevar nuestra cultura por diversos lugares irradiando su luz de luna azul.

por otros rumbos otros senderos / irá tu corazón al andar / y te verá desde lo alto la luna / esa luna que soy yo.

Carlos Ernesto Cabrera Miranda

Escritor.

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NR.: Expreso mi agradecimiento público a la Sra. Glendy Z. Tello Ramos por obsequiarme un ejemplar de su poemario Azul de luna.

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LEZAMA TIRADO, Juan Francisco. Conversaciones con el Che - Cincuenta años después. Primera edición. Octubre 2018. Editorial Arkabas SAC. Lima, Perú. 210 pág. Tamaño 13 x 20 cm.

Agradecimiento

Mi agradecimiento a:

El filósofo, doctor Carlos Suárez Arcos, catedrático de la Universidad de Las Tunas, Cuba, por cuya sugerencia nacieron estas páginas.

El crítico de arte, profesor Ramiro Paredes Santolalla, por su permanente y valioso asesoramiento y por la corrección del texto.

El profesor, poeta, Alberto Alarcón, por la corrección gramatical.

El escritor y doctor Carlos Espinoza, autor de los libro s Haya a quema ropa y Eguren oracular, entre otros, por haber tenido la generosidad de facilitarme, desde París, por intermedio del profesor Ramiro Paredes Santolalla, copias del poema original «Réquiem del Che», que el líder indoamericano Víctor Raúl Haya de la Torre estaba escribiendo y dejó sin terminar, y que se incluye en los anexos.

El pintor y escritor Luis Alarcón, autor de las imágenes de carátula y contracarátula.

Prólogo

Hace sesenta y cinco años, dos jóvenes soñadores se encontraron en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), ambos con ideas y actitudes rebeldes que los sublevaban debido a la situación de injusticia social que imperaba en casi todos los países de Indoamérica.

Hace cincuenta años, uno de esos personajes, Ernesto Guevara de la Serna, conocido como el «Che Guevara», fue acribillado a balazos en la sierra de Bolivia. Con su muerte se desvanece su sueño de realizar la revolución violenta en esta parte del continente.

El testimonio que da Francisco Lezama Tirado de las con­versaciones que tuvo con el Che Guevara abre nuevas puertas para entender la historia de las luchas por la justicia social de nuestros pueblos en el siglo XX.

RAMIRO LEONCIO PAREDES SANTOLALLA

Trujillo, 2018


Explicación

Las conversaciones que se relatan en las siguientes páginas no iban a ser conocidas aún porque, considerándolas como parte de mi vida privada, estaban destinadas a ser un capítulo de mis memorias, asumiendo que la vida me regalara un tiempo para redactarlas. Pero sucedió que, por extrañas circunstancias, conocí al profesor doctor Carlos Suárez Arcos, ilustre filósofo cubano y catedrático en la Universidad de Las Tunas, quien ya tenía conocimiento de mi amistad con el Che. Al conversar conmigo, insistió en que las redactara y las diera a conocer. Pasado medio siglo de nuestra última conversación y vencido el plazo de nuestra mutua promesa de mantenerla en secreto, accedo a la grata sugerencia del doctor Suárez, narrándolas en tercera persona para poder conservar, en algunos párrafos, mi libertad de autor.

Retroceder en el tiempo y rememorar escenas ocurridas hace sesenta y cinco años, algunas cuando no se tenía la más mínima sospecha del camino que iban a recorrer los personajes; o cincuenta años otras, cuando uno de los personajes ya estaba en la historia, no es tarea simple. Por suerte, en mi memoria vibran constantemente muchos de los acontecimientos de mi ayer con tanta nitidez como si los estuviera viviendo hoy. Quizá se me hayan escapado algunos términos o algunas frases, pero el contenido fundamental se mantiene. Por eso me arriesgo a darlos a conocer ahora, intentando cumplir mi com­promiso con la mayor fidelidad posible.

En realidad vi al Che solo cuatro veces. Las dos primeras en reuniones convocadas por él a estudiantes latinoamericanos para escuchar sus versiones sobre la situación social de sus países —particularmente de cuatro por los que él había viajado recientemente—, durante las que habló poco; su objetivo era escuchar. En la tercera sí, solamente él y yo, hablamos de todo un poco, y nos despedimos porque se preparaba para un largo viaje. Por supuesto que me llamó la atención su fuerte interés por conocer la situación social de nuestros países —particularmente porque él no tenía militancia partidaria en ningún partido político y poco o ningún interés en lo relativo a su profesión. Algo más de trece años después, cuando él ya era un personaje histórico, concurrí a su llamado y lo encontré obse­sionado por la revolución continental; quería la libertad de su Argentina y de su Latinoamérica, defendiendo, extendiendo y desarrollando la revolución de su querida Cuba. Discrepamos en la forma y en las circunstancias, pero él estaba seguro de una victoriosa expansión revolucionaria continental.

Equivocado o no, nadie podrá negar su generosa y heroica entrega, con todo lo que tuvo en sus mejores años, por una justa causa en pro de la liberación de los pueblos. Procedente de una familia con muchas aspiraciones y con excelentes relaciones sociales, pudo haber tenido un brillante porvenir en el ejercicio de su profesión, pero dejó todo para entregarse a una dramática lucha por la conquista de la justicia social. Como a pocos, la historia recordará siempre al Che, por haberse dado en forma total, absoluta; por haber ofrendado su vida tratando de cons­truir un mundo en el que las generaciones del futuro, en vez de llorar sus miserias, vivan cantando canciones de libertad.

Desde estas modestas líneas rindo mi fervoroso homenaje al amigo, al hermano, Ernesto Guevara de la Serna, Che Guevara, al que un 9 de octubre de 1967 le quitaron la vida por amar a los que sufren. Murió por ellos, no por él.

EL AUTOR.

NR.: En un gesto muy peculiar el autor del libro Dr. Juan Francisco Lezama Tirado obsequió un ejemplar a todos los asistentes. Por lo que a mi corresponde le expreso mi agradecimiento ya que me permite incluirlo en esta sección Carátulas de libros de la Región Cajamarca.

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GARNETT, Miguel. Flechazos de graffiti verbal. Primera edición. Octubre 2018. Martínez Compañón Editores S.R.I. Cajamarca, Perú. 60 pág. Tamaño 13.1 x 20.7 cm.

PROEMIO

Ríos de tinta han sido gastados sobre el tema de la poesía, sin embargo, esta sigue siendo un concepto mercurial que escapa de una definición precisa y, por eso, estoy de acuerdo con el poeta inglés A. E. Housman que dijo: "La poesía me será difícil definirla, como sería para un perro sabueso definir una rata.1 Podemos referimos al vocablo griego para creación como el origen de nuestra palabra poesía, y tiene razón aquel conferencista que dijo en el Ateneo de Madrid en 1921: "La Poesía es el lenguaje de la Creación"2. Crear es la tarea de todo literato y el valor de esta tarea es ilustrado ampliamente por el Dr. Mario Vargas Llosa en su Conferencia Nobel de 2010, "El Elogio de la Lectura y la Ficción", donde dijo que la creación tiene una dimensión subversiva: "Quienes dudan de que la literatura, además de sumimos en el sueño de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresión, pregúntense por qué todos los regímenes empeñados en controlar la

conducta de los ciudadanos... establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes"3

El pensador George Steiner insiste que creación es más profunda que invención, porque lo que es creado "abre un campo nuevo".4 Pero, enseguida, surge la pregunta: ¿crear qué? ¿Crear algo en consonancia con, o en contra de, la razón? Pregunto esto porque se ha dicho que "la poesía es un desafío a la razón".5 La buena poesía no es demasiada explícita, más bien es implícita, y su uso del lenguaje se aleja del lenguaje común. El lenguaje cortan es razonable y explica lo que se ve. Se mantiene en la superficie, o el exterior, de las cosas. Es ajeno a lo implícito, a la intuición o a lo que en inglés se llama insight -visión hacia lo profundo del interior-, Cuando se habla de la poesía, el insight es esencial, porque "en todas las cosas hay una palabra interna, una palabra latente, que está debajo de la palabra que las designa. Esa es la palabra que debe descubrir el poeta".6 O, como ha dicho otro autor: “La poesía es y será siempre una iluminación interior, una videncia, un transporte exaltado que eleve el alma a la región de lo esencial. Lo expresa Gerard Manley Hopkins en su poema “La grandeza de Dios": "Vive en lo más hondo de las cosas la frescura más amada".8 En “Vallejo Iluminado", del Dr. Luzmán Salás Salas, escribe Jorge Díaz Herrera A modo de saludo: “El lenguaje articulado (y sobre todo el lenguaje poético) es un universo muy amplio que exige de sus lectores, a la vez que una especial atención, una disposición a adentrarse emocionalmente en la propia emoción del poeta con el convencimiento de que la razón puede llegar a comprenderla pero no sentirla; es decir: la poesía, como toda manifestación artística, más que apreciarla con razones se la aprecia con emociones."9

He aquí mi problema como escritor: veo, describo, e intuyo algo de la tarea del poeta, pero siento que no logro aquella profunda penetración metafórica que la poesía requiere. Me quedo con el significado directo y primario de la palabra: lo racional más que lo emocional. Toda poesía válida tiende al último límite de la imaginación10, y hasta allí no llego. Por eso, siempre he desistido de llamarme poeta y considero que más que poesía, mis escritos son graffiti verbal, palabras que expresan realidades, que tienen un mensaje directo y sin metáforas, pero sin metáforas, sin mayor insight. Sin embargo, sí, quiero ver y describir escenas y situaciones que requieren mucha más observación, comprensión y profundización que lo que ofrecen himnos a la belleza externa o al sentimiento amoroso. La injusticia social y económica ofrece un rico campo de reflexión. En ese sentido, sí quiero penetrar la realidad y expresarla, y esto lo digo en el primer poema de «Ha colección: “Si Quiero Ser Poeta”; y espero que sea en algo la postura que tuvo el gran poeta Mario Florián cuando dijo: “Mi poesía no es solamente la de proporcionar gozo estético a los receptores o la de cumplir una función de placer... La ideología de mi poesía... es la humanización del hombre, de la sociedad".11 O, como diría César Vallejo: “El literato de puerta cerrada no sabe nada déla vida... No se puede separar la poesía de le viva vivida en su plenitud e intensidad."12 Esta realidad es reflejada en muchos de los salmos que no solo alaban a Dios, sino también reclaman la justicia, la solidaridad y la redención humanas. Esta gran variedad la encontramos en Jas obras de Shakespeare donde la belleza de este mundo está pintada con palabras sublimes. Hay reflexiones profundas sobre la condición humana -como en Hamlet-, el amor sublime entre Romeo y Julieta, más los celos y la sed de venganza en Otelo. Se presentan las ansias del poder en Maófreth y Julio César, más las estupideces de la senilidad en El Rey Lear. En El Mercader de Venecia hay una profunda reflexión sobre la misericordia. Pasamos de los palacios de los reyes a los campos de batalla y de los bosques encantados a los burdeles: Nos reímos, lloramos y pensamos con un elenco de personajes que Calderón de la Barca llamaría El Gran Teatro del Mundo.

En nuestro mundo hay hermosas madrugadas y crepúsculos espléndidos, con su amplia paleta de colores. Éntre tantos animales, peces y aves, hay gracia. Hay música, ballet y arte. Sí, la lista de lo bueno es larga y formidable y debe ser el trasfondo de las reflexiones que presento aquí; pero estoy convencido de que nada bueno se gana a la postre cuando negamos mirar lo malo en la realidad y la historia. Entonces, mientras soy consciente de la belleza y de la sublimidad de nuestro planeta, a la vez soy consciente de lo negativo. Pienso en Alemania, un país bello, lleno de logros artísticos y filosóficos; la cuna de Goethe, de Kant y de Hegel, de Beethoven, de Brahms y de Bach. En Múnich nació el Rey Ludwig II, patrono de Wagner y creador de los sueños en piedra: Neuschwanstein, Linderhof y Herrenchiemsee, y fue esta misma ciudad el escenario de las primeras manifestaciones nazi, bajo el liderazgo de Adolf Hitler quien tomó, democráticamente, las riendas del poder a fines de enero de 1933. Muy pronto se desató una ola de violencia contra los judíos, los comunistas y cualquier otro opositor político. Para lograr esto, los líderes del partido nazi contaban con el temor y, sobre todo el silencio, de la mayoría de la población.

Uno de los silenciosos fue el pastor luterano Martín Niemóller. El vio con buenos ojos al ascenso al poder de Adolf Hitler, porque pensaba que este iba a proteger los valores cristianos que los comunistas y socialistas habían atacado dureante los años veinte. Entonces, cuando se desato la ola de violencia, Niemóller se sentía totalmente decepcionado; sin embargo, no protestó abiertamente. Conforme avanzaba la década de los años treinta, aumentaba la violencia contra los judíos y, el 10 de noviembre de 1938, ocurrió el Kristallnacht -La noche de los vidrios rotos-, como una especie de obertura a la deportación en masa de los judíos a los campos de concentración y a las cámaras de gas. Esta persecución y masacre de los judíos es conocida como La Shoa -El Holocausto-, En 1939 llegó la guerra y luego, en 1944, Niemóller participó en la Operación Valkirie -el complot fallido para matar a Hitler-, La mayoría de los participantes en el complot fueron ejecutados, pero el pastor fue encarcelado y sobrevivió, siendo liberado al final de la guerra por los Aliados. Fue entonces que escribió un poema que vino a ser el más famoso de los poemas sobre el Holocausto:

Primero, vinieron para los judíos

y no hablé,

porque yo no era judío.

Luego, vinieron para los comunistas y no hablé,

porque yo no era comunista.

Después, vinieron para los sindicalistas y no hablé,

porque yo no era sindicalista.

Ahora han venido para llevarme a mí

y ya no hay nadie

que hable por mí.

Aquí no hay ninguna metáfora, sino todo es directo; cada estrofa un flechazo, y con este poema en mente, medité sobre la "Parábola del Buen Samaritano". La primera parte dice: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos asaltantes que, después de despojarlo y golpearlo sin piedad, se alejaron dejándolo medio muerto. Un sacerdote bajaba casualmente por aquel camino y, al verlo, se desvió y pasó de largo. Igualmente, un levita que pasó por aquel lugar, al verlo, se desvió y pasó de largo". Es muy probable que aquel día la arena y las rocas a los costados del camino mostraban toda aquella belleza especial y característica de un desierto; mientras los dos hombres que no actuaron no eran malos, sino pasivos. Como funcionarios del templo de Jerusalén, no podían arriesgarse a ser contaminados por lo que parecía ser un cadáver.

Con estos escritos en mente, he reflexionado sobre lo que está pasando actualmente en nuestro mundo contemporáneo. Con distintos trasfondos de la belleza del planeta, hay olas de violencia ante las cuales la mayoría de la población mantiene silencio. No aprueba lo que sucede, pero tiene temor y no habla; no actúa. Así, se permite que los conflictos con todos sus secuelas de muertes, de violaciones, de torturas, de destrucción, de las demandas de pagar cupos y coimas, más los asaltos, las injusticias y la continua violación de los derechos legítimos de los ciudadanos, avancen diariamente. El que calla, otorga.

Ahora, llamo lo que está escrito en este librito “Flechazos en blanco y negro de graffiti verbal" y espero que provoquen reflexión y aun acción de parte del lector. Algunos flechazos han sido presentados anteriormente en distintas publicaciones; otros, son nuevos.

Miguel Garnett,

Cajamarca, setiembre de 2018.

CITAS

1.   Revista “Orfeo”. No. 1, Oct. 1963, Santiago de Chile.

2.   Internet: Vicente Huidobro. “Conferencia en el Ateneo de Madrid, 1921".

3.   Internet. Premio Nobel de Literatura, 2010.

4.   George Steiner, “Crammars of Creation". Faber & Faber, 2001, Londres, RU. Pág. 14.

5.   Internet. Vicente Huidobro.

6.   Ibid.

7.   Manuel Moreno Jimeno. Revista “Esparavel". No. 28, Nov. 1968, Bogotá, Colombia.

8.   Gerard Manley Hopkins. Sacerdote jesuita inglés. 1844-1889.

9.   Jorge Díaz Herrera. “Un Saludo" en el libro "Vallejo Iluminado", Luzmán Salas Salas, UPAGU, Cajamarca, 2018.

10.  Internet. Vicente Huidobro. "Conferencia en el Ateneo de Madrid, 1921".

11. Cf. Manuel Pantigoso. “Mario Florián. Poeta de Piedra y de Paloma Revista “Nosotros", Lima, 1990. Página 21.

12. Internet. "Frases de Vallejo".

13. Evangelio según San Lucas, 10,30-32.

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NR.: Expreso mi agradecimiento al Padre Miguel Garnett por ese gesto tan generoso de obsequiar un ejemplar de su libro Flechazos de graffiti verbal a todos los asistentes al gran homenaje que le tributó el Colectivo Cultural de Cajamarca y Amigos del Padre Miguel Garnett.

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CABRERA MIRANDA, Carlos Ernesto. El viento y la piedra. Primera edición. Agosto 2018. Cuernavaca, Morelos, México. ISBN: 978- 607- 420- 234- 2. 92 pág. Tamaño 15 x 21 cm.

El viento y la piedra.

Libro ganador del Premio de Poesía Editorial Praxis 2017.

El acta del Jurado estableció que el poeta nacido en Cajamarca Perú, obtuvo el primer y único premio del concurso.

Señala:                                                                         

“En la Ciudad de México, el 6 de octubre de 2017, el jurado del concurso del Premio de Poesía Editorial Praxis 2017 declaró ganador al trabajo presentado con el nombre de El viento y la piedra, con el seudónimo de André Guidé —que una vez abierta la plica resultó ser de Carlos Ernesto Cabrera Miranda— por considerar que a través de su lenguaje sencillo y transparente el libro acerca al lector a lo profundo de la naturaleza humana en su perenne diálogo con su entorno. A lo largo de las páginas una voz constante nombra lo ancestral del

paisaje y la geografía, por medio de variaciones que dan cuenta de las distintas aristas de la piedra, testigo callado del paso del tiempo y las generaciones.

En un ejercicio de asombro sostenido, el poeta teje las imágenes que recrean el cotidiano encuentro con los elementos de una naturaleza que se sabe sagrada, cantada y trabajada por los antepasados, y forja una poética que busca, por medio de la memoria, el encuentro con los otros”. Acta firmada por Víctor Rivera, Araceli Muñoz y Mario Roberto Morales miembros del Jurado”.

Respecto a su poemario galardonado, Cabrera afirma: “El viento y la piedra son dos elementos de la naturaleza con los que convivimos; a ellos, a su presencia e influencia en nuestras vidas va dirigida la poesía, porque en toda senda habrá una piedra y en cualquier ruta nos soplará el viento. Ellos son los personajes principales del poemario. Sin embargo, hay un trasfondo simbólico en el conjunto: se contrasta de manera poética la dualidad: materia y mente, cuerpo y espíritu; relacionando al cuerpo con la piedra y al espíritu con el viento.

En torno a estos elementos telúricos: el viento y la piedra, se va desarrollando las disquisiciones sobre la dualidad del ser y de la vida: lo concreto frente a lo abstracto, lo palpable y lo intangible, el cuerpo y el espíritu, la vida y la muerte, el movimiento y lo estático, los ciclos y la eternidad”.

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SALAS SALAS, Lusmán. Vallejo iluminado. Poemas seleccionados. Interpretación y análisis. Primera Edición. Julio 2018. Impresión: Martinez Compañón Editores S.A.C. 196 Pág. 14.7 x 20.8 cm.

PRESENTACIÓN

El renombrado escritor y promotor cultural cajamarquino, Luzmán Salas Salas, va a ser reconocido en la Feria del Libro de Cajamarca, edición N° 3, 2018; acontecimiento cultural en el cual Luzmán ha tenido una participación y presencia importantes. Y, precisamente, en ese significativo reconocimiento, se va a ponderar su trayectoria literaria a lo largo de varias décadas de producción.

En el libro que estamos presentando, Luzmán se acerca a una- interpretación muy completa (“redondea mejor la antología didáctica que Vallejo requiere”, nos dice el crítico Ricardo González Vigil) de los poemas escogidos del gran vate peruano y universal, César Vallejo. Por su parte, Jorge Díaz Herrera, también eminente literato cajamarquino, añade que “este libro de Luzmán Salas Salas pone en evidencia las

preocupaciones de un valioso y dedicado lector y estudioso de la obra poética de César Vallejo y de quienes han reflexionado acerca de su poesía, por lograr que jóvenes y adultos tengan una ventana más abierta, que permita la luz necesaria para ver con mayor claridad lo que César Vallejo guarda o expresa en ese universo tan lleno de sabiduría y de tierna belleza que él creó”.

La Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo, a través de su Editorial Universitaria, tiene también un camino recorrido en la edición de una cincuentena de libros, algunos de ellos de Luzmán Salas, como su lograda obra “La prosa de los cajamarquinos”. Por eso, hoy, nos sentimos orgullosos de seguir apoyando su creación. Y, por supuesto, nos aunamos al merecido homenaje que está recibiendo por su obra, a lo largo de su fructífera existencia, como poeta, ensayista, crítico literario, periodista, docente universitario y dilecto amigo. Al decir de muchos especialistas es el escritor que más ha investigado, valorado y difundido la producción literaria de Cajamarca.

Homero Bazán Zurita

Presidente del Comité Editorial

Editorial Universitaria UPAGU

Cajamarca, julio del 2018

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PRÓLOGO

Aunque existen numerosas antologías de la obra poética de César Vallejo, la que ahora nos entrega el destacado crítico literario Luzmán Salas Salas sobresale como la que mejor introduce al universo creador del máximo poeta peruano, una de las cumbres mayores del idioma español y de la poesía contemporánea del mundo entero.

Haciendo gala de la penetración crítica y el dominio de la bibliografía que caracterizan a cada uno de los estudios que ha publicado hasta ahora (particular relieve poseen sus aportes sobre los poetas y los prosistas cajamarquinos), Luzmán Salas Salas comenta esclarecedoramente todos los poemas escogidos, los cuales ilustran excelentemente los temas principales de Vallejo, así como la evolución tanto ideológica como estética que lo llevó desde el original posmodernismo de Los heraldos negros al inclasificable vanguardismo (“poesía nueva” en la sensibilidad, no en la aplicación de fórmulas o recetas de los grupos vanguardistas de entonces) de Trilce (para muchos, el poemario que ha efectuado la mayor revolución lingüística, lógica, ética y estética en el idioma español). Para luego plasmar la hazaña posvanguardista del lenguaje dialéctico de Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz, una poesía del cuerpo donde la tensión intensísima de sus recursos expresivos retrata la existencia alienada del presente y apuesta por el “hombre nuevo” del futuro: hombre-masa, planetariamente solidario, Voluntario de la Vida que vencerá a los “heraldos negros que nos manda la muerte”, a los “nueve monstruos” de la sociedad capitalista y a los “Voluntarios de la Muerte” en la guerra civil española.

Resaltemos la claridad expositiva y la orientación didáctica de la contribución de Luzmán Salas Salas. Y es que Vallejo es un poeta muy difícil, empero deseoso de comunicarse con todos los seres humanos, con especial preferencia por los excluidos y los “desgraciados” (para “el analfabeto a quien escribo”, afirma en España, aparta de mí este cáliz). Los especialistas debemos asumir el reto de transmitir nuestro conocimiento no solo a los lectores eruditos y sofisticados, sino a todas las personas.

Esa meta ha inspirado a varias ediciones anotadas de Los heraldos negros, Trilce (verbigracia, la realizada por Marco Martos y Elsa Villanueva) y España, aparta de mí este cáliz (en primer lugar, la de Juan Larrea) y estudios introductorios al conjunto de la poesía de Vallejo; entre ellos, los pioneros libros de Luis Monguió y Andró Coyné, el estudio introductorio de Roberto Paóli a su traducción de Vallejo al italiano, Cómo leer a Vallejo de Alberto Escobar y César Vallejo en su poesía de James Higgins.

Hace treinta años el Banco Central de Reserva del Perú nos editó una Antología didáctica de Vallejo, con comentarios muy breves a cada texto; otro tanto había hecho Julio Ortega hace cincuenta años, en un volumen de la Editorial Universitaria (Lima). En esta ocasión, Luzmán Salas Salas redondea mejor la antología didáctica que Vallejo requiere para la enseñanza escolar y universitaria, brindando un material crítico más desarrollado sobre cada poema seleccionado.

Ricardo González Vigil

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A MODO DE SALUDO

Una palabra tiene muchos significados (connotaciones- polisemia) que se precisan según el contexto en el que se la emplea. La palabra es un símbolo y, como tal, es un ser independiente de la cosa significada. Por ejemplo, si yo digo cielo, y se me da por pensar en qué tiene que ver el cielo con esa manera de llamarlo, llegaré a la conclusión de que el cielo cósmico que yo miro y la palabra con la que lo nombro son totalmente independientes. En el idioma inglés cielo se dice: sky, en el alemán hiemel, en el polaco niebo, en el latín caelum... Y en cualquiera de esos y otros casos sucede lo mismo. Pero donde la palabra adquiere su mayor independencia y a la vez su mayor significado o fortaleza es en la poesía. Porque la poesía rompe la quietud del diccionario y, así como una piedra agita la tranquilidad o reposo del agua estancada, la emoción o la pasión del poeta alborota todos los significados de las palabras que emplea y las viste de un sentimiento tan singular que el lector siente oírlas por primera vez. ¿Por qué? Porque el reino de la poesía es la libertad, la imaginación, la energía interior de quien la crea. Cuando Gustavo Adolfo Bécquer exclama en sus Rimas: Por una mirada un mundo; /por una sonrisa un cielo;/ por un beso... ¡yo no sé/ qué te diera por un beso. Hace referencia al cielo cósmico y al mundo interior o la fuerza inmensurable con la que él ama, y quizá a algo más.

Otro ejemplo del habla común: i) La quiero... 2) La quiero matar. El mismo verbo (querer-quiero) adquiere valores distintos y hasta contrapuestos en ambas oraciones. La intención de quien las expresa es completamente antagónica.

Quizá por esta naturaleza de poseer múltiples rostros, la palabra hace que el lector de poesía encuentre en los versos del poeta un significado muy particular que, en muchas ocasiones, puede escapar a su comprensión y a su sensibilidad. Razón por la que en dichas circunstancias resulta necesario no solo una mayor concentración del lector sino incluso una información acerca del mundo interior del poeta o de las circunstancias que dieron origen o lo motivaron a emplear tal o cual término.

El lenguaje articulado (y sobre todo el lenguaje poético) es un universo muy amplio que exige de sus lectores, a la vez que una especial atención, una disposición a adentrarse emocionalmente en la propia emoción del poeta con el convencimiento de que la razón puede llegar a comprenderla pero no a sentirla, es decir: la poesía, como toda manifestación artística,, más que apreciarla con razones se la aprecia con emociones. Más que explicarla racionalmente se la recibe o rechaza como un sentimiento que nos llega desde un mundo interior distinto al nuestro con el que bien se puede o no coincidir.

En cuanto a la inmensurable poesía de César Vallejo, el lector, llámese alumno, maestro, padre de familia..., se encontrará con un lenguaje tan novedoso que incluso puede llegar a extraviarse. Razón por la cual la presencia de un buen lector, que a su vez tenga vocación pedagógica, como es el caso de Luzmán Salas Salas, resulta necesaria y oportuna. Las publicaciones de Luzmán Salas han hecho evidente su talento y su incesante dedicación no solo a estudiar y difundir la producción de los escritores regionales sino también la de pertenecientes a múltiples ámbitos. Son numerosos los autores que le deben a su talento y generosa entrega de maestro el haber no solo difundido sus creaciones literarias sino haberlas hecho llegar a la comprensión y sentimiento de sus lectores. Mérito que especialmente los maestros de los diferentes niveles educativos deben agradecer.

Este libro de Luzmán Salas Salas pone en evidencia las preocupaciones de un valioso y dedicado lector y estudioso de la obra poética de César Vallejo y de quienes han reflexionado acerca de su poesía por lograr que jóvenes y adultos (llámese alumnos, profesores o padres de familia) tengan una ventana más abierta, que permita la luz necesaria para ver con mayor claridad lo que César Vallejo guarda o expresa en ese universo tan lleno de sabiduría y de tierna belleza que él creó.

El propio autor de Vallejo Iluminado. Poemas seleccionados. Interpretación y análisis da la bienvenida al lector anunciándole lo que ha de hallar en estas páginas tan gratas y pedagógicamente elaboradas para compartir con quien o quienes las lean los múltiples caminos que ha tenido que transitar para llegar al convencimiento no solo de la grandeza de la poesía de Vallejo sino de la necesidad de apreciarla mediante “el análisis e interpretación solamente (de) algunos poemas de Vallejo, extraídos de sus principales obras poéticas”

El lector hallará en este libro una manera lúcida y sensible de apreciar el valor de los poemas escogidos, lo que no significa que tal apreciación se estanque en este modo de ver que manifiesta Luzmán Salas pues, por efecto multiplicador que toda lúcida reflexión despierta, quien aprehende los caminos por los que los poemas escogidos han sido analizados tendrá un buen referente para abrir sus propias vías en cuanto se refiere a comprender y sentir la poesía de César Vallejo, si no en su totalidad por lo menos en una considerable extensión.

Para que el objetivo de este libro llegue a cumplir el fin que su autor se propone, Luzmán Salas Salas ha sumado a sus propias opiniones o puntos de vista las opiniones o puntos de vista de diversos estudiosos que manifiestan su parecer acerca de los contenidos de los poemas escogidos, refiriendo además esclarecedoras situaciones anecdóticas que motivaron a Vallejo a escribir sus versos.

“Son ingredientes de este contenido múltiple: emoción lírica, raíces andinas y americanas, experiencia vital, originalidad, religiosidad cristiana, dolor, vida, muerte, queja, reproche, culpa, humanismo, amor y solidaridad, esperanza, ternura, nostalgia familiar, tradición cultural, sensualismo, oralidad, imágenes y metáforas sugerentes, aparente absurdo, lenguaje renovado y expresivo, etc.”, refiere el autor en la introducción de esta obra.

Las apreciaciones de Luzmán Salas Salas, conjuntamente con las de los diversos autores citados, amplían la claridad que poemas de tan profundos y múltiples significados exigen para contemplar con mayor acierto ese paisaje universal de la poesía vallejiana que, por ser tan inmenso, parece a veces tan lejano y esquivo a su comprensión.

Luzmán Salas, que tiene acostumbrado a sus lectores a importantes y claros estudios acerca de las obras literarias más significativas de su región y del Perú en general, ofrece en esta ocasión una guía de verdadero maestro para que quienes han leído a Vallejo lo vuelvan a leer con mayor detenimiento, contando esta vez con experiencias y juicios valiosos que permitan a los lectores, cualquiera que fuese su edad, a contar con mayores recursos intelectuales así como con anécdotas esclarecedoras que permitan comprender y sentir con mayor plenitud lo que el inmensurable poeta César Vallejo quiso dejarnos como herencia de su mundo interior, que de upa u otra manera viene a ser, como lo han manifestado notables estudiosos, el mundo interior de todo un pueblo (el nuestro), que por la profundidad y excelencia estética alcanzada se torna universal, abarca el orbe.

Vallejo Iluminado. Poemas seleccionados. Interpretación y análisis, de Luzmán Salas Salas, es una acertada y motivadora invitación, a estudiantes, maestros, padres de familia y lectores en general, a considerar y construir nuevos caminos para llegar a sentir y comprender la gran poesía de Vallejo mediante una nueva lectura de la eternidad de sus versos.

Jorge Díaz Herrera

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AGRUPACIÓN DE ESCRITORAS NORTEÑAS. Herederas del viento. Comité Editorial: Consuelo Lezcano Ruíz, Nimia Morales Villar y Socorro Barrantes Zurita. Primera Edición: Agosto 2018. Impreso en: INDUGRAF EDITORES S.A.C. Lima, Perú. 284 Pág. 17 x 24 cm.

AGRADECIMIENTOS

La edición de este libro ha sido posible, gracias a la colaboración de algunas instituciones, empresas y personas generosas, que comprendiendo el necesario e impostergable rol de la mujer en la literatura, nos han apoyado económicamente y con su valioso aliento de sacar adelante esta difícil tarea. A todas y todos ellos nuestra inmensa gratitud, por hacer posible dar este libro a Cajamarca y la Región Norte del Perú.

Nuestra gratitud y reconocimiento a los pintores y artistas, Renato Chávarri, Ever Arrascue, José Luis Chávez, Joan Alfaro, Daniel Cotrina, Socorro Sattui, Gloria Espinoza, Gerardo Chávez, Pablo Amaringo, Oscar Allain, Ignacio Merino Muñoz, Danilo Hilario, Aquiles Rondán, Víctor Amado y las ilustraciones extraídas de la internet.

Agradecimientos especiales a:

Teresa Guerra García Cueva de Nache

Presidenta Honoraria de la ADEN

Rosa Castañeda Gamarra

Presidenta de la Asociación de Familia Sana

Flora Terán de Celis

Gerenta de Celis Distribuciones SAC

Lilian Marisol Cruzado Vásquez Cruzado

Consejera Regional de Cajamarca

Agrupación de Escritoras Norteñas Núcleo Trujillo

Natalia Huaccha

Regidora Provincial de Cajamarca

César Aliaga Díaz

Gerencia Desarrollo Social Región Cajamarca

Luis Bernardo Guerrero Figueroa

Presidente Directorio de SEDACAJ.

PROLOGO

Cerca de ochenta voces norteñas -femeninas todas- reúne sus diversos matices en un solo libro para rendir un justo y merecido homenaje a la maestra y amiga: TERESA GUERRA GARCÍA DE RODRÍGUEZ NACHE. Hija, hermana, esposa y madre que ha transitado múltiples caminos, dejando en todos ellos signos y huellas de su temple batallador profundamente humano. Como profesional, combatiente política, luchadora social, mujer de paz, de arte y de cultura, sus actos hablan por ella y nos la presentan como es: espíritu inquieto y visionario que supo responder con Intensidad y altura a los desafíos de su época. Mujer, ante todo y sobre todo, fue ella quien nos convocó fraternalmente y, de esa convocatoria, nació la Agrupación de Escritoras Norteñas del Perú, más conocida como ADEN con sus respectivos núcleos en cada región. Y es su persona enérgica que, de manera constante y amorosa, sigue animándonos a consolidar y enriquecer el camino iniciado.

"Todo existe por la palabra" porque la palabra en si misma se sostiene y se funda. Son ecos antiguos que nos llegan desde el libro del Génesis, pero cuánto tiempo ha tenido que transcurrir para que la mujer tenga acceso al derecho elemental de la palabra y luego exista. Pues, ahora, en virtud de ese derecho, muchas mujeres norteñas rompen el silencio y empiezan a cantar como saben hacerlo. Apegadas, unas, a los moldes clásicos y tradicionales; otras, a los cánones modernos y postmodernos; en versos cortos o largos, o en prosa contundente nos dejan constancia expresa de su sentir único e irrepetible, cada una revela su propia identidad a través de la palabra. "Mujeres de agua, fuego, tierra y viento" (que me perdone Socorro Barrantes por tomar el título de su libro), teniendo como arquetipos a Eva, María, Sofía, Micaela y otras más, desde la intimidad del hogar o la cátedra de la universidad, ellas platean sus anhelos y pulsiones, sueños y esperanzas, coherencias y contradicciones, encuentros y desencuentros, triunfos y derrotas; comparten el inocultable amor a la madre, al hijo, al compañero, a la naturaleza, al terruño, al pueblo, a la humanidad entera. En otras palabras nos hablan de su adhesión a la vida y su rechazo a la muerte.

Al celebrar nuestras Bodas de Plata como ADEN PERÚ, la presente antología constituye un documento de amor y gratitud. Amor a la poesía y gratitud a la mujer que, con su ejemplo (por eso la llamamos maestra), nos enseñó a creer en nosotras y en la vida.

El Núcleo de Cajamarca, responsable de la edición, agradece a todas las escritoras que respondieron gentilmente a nuestra convocatoria y pide disculpas por algún error u omisión involuntarios que pudieran darse. Y a nuestros amables lectores, les recomendamos que se acerquen al espíritu de este libro no con el ánimo de enjuiciar sino con la recta intención de entender el alma femenina, condenada muchas veces al anonimato o relegada a un segundo plano por débil, amable y generosa. Y, a través de la compresión de lo femenino, tratemos de valorar el sentido maternal de los seres y las cosas que nos rodean. Solamente así mejoraremos nuestra sociedad, civilización y cultura; reduciremos los efectos dramáticos y trágicos de la agresividad, competitividad y violencia y volveremos a fijar nuestros ojos, con dulzura y reverencia, en la santidad de la vida, asegurando la supervivencia de nuestro hermoso planeta al que tanto torturamos y exprimimos.

El viento sopla donde quiere y como puede, sin ninguna barrera que se le oponga. Brisa tenue, ráfaga discreta o huracán temible todo el mundo sentirá su paso o su presencia. Herederas del Viento, permaneced fieles a vuestros sueños y, desplegando las alas de su canto, buscad siempre las alturas que, es así, como os quiere y concibe TERESA GUERRA GARCÍA a quien, en coro y con fraterno abrazo, le decimos: ¡muchas gracias, Teresita!.

Nimia Morales Villar

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DIRECCIÓN REGIONAL DE EDUCACIÓN CAJAMARCA. Letras Cajamarquinas: Antología de autores cajamarquinos contemporáneos. Primera Edición. Cajamarca, enero 2018. Impreso en los talleres gráficos de Gráfica Guadaña. 122 Pág. 16.7 x 23.4 cm.

PRÓLOGO

La Magia de la oralidad cajamarquina se nutre de la composición de palabras de sus autores para poder comunicar y expresar su obra. Los cuentos orales alcanzan su máxima expresión al pasar por el temperamento del artista, del poeta y del maestro de escuela, que anuncia con sus historias (como el pregonero de un circo) un abanico de sensaciones tanto aterradoras y filosóficas como de belleza apacible. Describe paisajes serranos, verdes praderas, ríos infinitos, y personajes, fruto de la imaginación pueblerina: Duendes, Hadas, Minshulas y Shapingos que se muestran al lector para hacerlo comprender la grandeza de nuestro folclore mágico, transcrito a través de nuestras letras cajamarquinas.

Este primer volumen, esfuerzo conjunto de rescate de tradición, recopilado y seleccionado por los Especialistas de la Dirección de Gestión Pedagógica de la Dirección Regional de Educación Cajamarca, lo presentamos ante el joven estudiante cajamarquino, como un recurso pedagógico para la apropiación de la lectura. Sus páginas expresan el latido y la sabiduría de las trece provincias cajamarquinas a través de nuestros autores contemporáneos, desde el clásico al moderno y necesario escritor que nace de las aulas, y que contribuye poco apoco a la codificación de nuestro pasado y la construcción de nuestra identidad cultural.

Al leer las historias fantásticas que se rescatan de nuestro bagaje tradicional, escondido entre las narraciones aquí vertidas, contadas en algún paraje del cuarto de la cocina, a la luz de una lamparilla o fogata o bajo un cielo donde titilan las estrellas, abrigados al calor del relato; el narrador y los oyentes, con sus ponchos en nuestro clima frío o simplemente sentados en el suelo con prendas ligeras en cálidos terruños; con la misma mirada ensimismada en ese viaje de fantasía donde resaltan multicolores paisajes, descritos magistralmente, cual pinceladas diestras que sólo la imaginación puede pintar en un sin número de rostros que denotan diversa expresión: alegría, sorpresa, enfado, desidia, temor; es así que se muestran, según avanza el camino de la fantasía del narrador de cuentos, niños, jóvenes, adultos y ancianos desfilan por la pasarela de un mundo paralelo al real donde lo imposible muestra su posibilidad.

Cajamarca en toda su región inspira composiciones llenas de experiencias, enriquecidas por múltiples y maravillosos espacios que combinan en sus paisajes cubiertos de aire, tierra, fuego y agua una alquimia fusión que hace estallar la oscura noche con su narración; maravillados se encienden u absorben en la nueva experiencia que anidará por siempre en la mente de aquellos seres que con aquella naturaleza diversa conviven y se ven seducidos a contar historias.

Es así cómo se produce este libro: significativo regalo de nuestros narradores contemporáneos para las generaciones venideras de nuestro pueblo nace constantemente de una renovación cultural, muestra el legado que recibe y que promete incrementar participativamente, alimentándolo con textos descriptivos, cuentos, narraciones y obras que dan comienzo a esta compilación.

Nuestros invitados a esta fiesta literaria conviven con variadas realidades e idiosincrasias. Son las trece provincias que conforman nuestra región las que muestran sus características narrativas en donde vierten sus experiencias, cruzándolas con las tradiciones mágicas de miedo e irónica alegría, también del pícaro narrador pueblerino que recorre de este a oeste y de norte a sur, el territorio cajamarquino.

Un sin número de postulantes, novatos en estas lides han sido invitados a la misma tertulia con experimentados autores que hacen de esta obra una combinación encantadora, enriquecida con la expectativa de preguntarse al voltear cada página ¿Cuál es la emoción que la siguiente lectura me traerá consigo?. En algunas será el asombro, en otras el delirio y en otras un fruncido ceño; pues al respetar la forma en que se han escrito se ha dejado intacta la intención que los autores han deseado mostrar al lector.

Esta obra nacida de la imaginación de un equipo de literatos y educadores amantes de su pueblo y que constantemente miran asombrados la riqueza que es pertenecer a esta maravillosa región con singulares características, con una vasta historia de notas temperadas e insólitos bemoles, con paisajes embriagadores, multicolores y diversos, con una fauna que vuela, camina, corre y se arrastra produciendo elucubraciones sonoras, en un sinfín de cálidos y fríos parajes; se espera que tenga el efecto de alimentar el hábito de la lectura en los jóvenes; importante para transportar el saber y la riqueza cultural de un territorio bendecido y único, para así poder describir sus formas y paisajes, que han influido en sus habitantes brindándoles una personalidad única y diversa.

Esperamos que al comenzar la lectura de este libro, estemos concientes de lo que a aquí compartimos, valorando el corazón, la mano, el papel, los colores y especialmente el tiempo que cada autor ha tomado, para que el lector pueda disfrutar.

 

Dina Elizabeth Vigo Chahuara

Especialista en Educación

Comunicación - DRE Cajamarca

 

 

                 Jhony Campos Alva                                                     James E. Becerra Becerra

              Especialista en Educación                                                Especialista en Educación

      Cultura y Deporte - DRE Cajamarca                                        Arte - DRE Cajamarca

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GARCÍA TIRADO, Evelyn. Génesis: Crónica de una familia. Primera Edición. Lima, julio 2018. Editorial Arkabas SAC. 360 Pág. 13 x 19.9 cm.

Génesis trata de la historia de una familia norteña (desde 1872 hasta 1942). Los eventos transcurren en la campiña de Cajamarca. Asombran las escenas de romance, extraídas de costumbres lugareñas, que huyen de los clichés para mostrarnos un humor sutil. Como en todo pueblo el clima se construye con música, danza y espíritu mágico religioso. Hechizos, sueños, guerras, brujos, santos, ángeles y demonios modelan el discurso y el paisaje. Sin proponerse tocar lo «real maravilloso» de la narrativa de Gabo, nos aproxima a ella, aunque la magia subyace en la mente colectiva.

La novela tiene atmósferas prolijamente construidas, una evolución de cambios en la que no se altera esa extraña y fascinante propensión a la esperanza. Quien ha seguido bien la buena prosa del boom sesentero y, más aún, bebido del buen aperitivo de la cuidada letra de autores como Azorín, no puede dejar de sorprenderse del revelador valor de la «forma de contar» de la autora.

Evelyn García nos obsequia una historia regional y universal a la vez, con el añadido de un diccionario de topónimos, palabras quechuas, cajamarquinismos y coloquialismos que sirven para interiorizar el mundo que presenta.

Raúl Mendoza Cánepa

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ABANTO MARÍN, José Lidio. La metamorfosis del hermano Hilario. Primera Edición. Lima, agosto 2018. Imprenta Editorial Pachakuteq. 158 Pág. 14.5 x 20.4 cm.

PREÁMBULO

LA METAMORFOSIS DEL HERMANO HILARIO es un relato sobre la conducta de un religioso, quien -ante el poder de un gamonal- opta por la vida cómoda a costa de la miseria de su feligresía La luz salvadora -que en él ven los desposeídos sirvientes de una hacienda andina- se apaga como la flama de una simple vela. Y una vez más experimentan la frustración en sus anhelos de ser libres.

El autor, desde su niñez y hasta los primeros años de su juventud, trabajó al lado de los hombres del campo -humildes minifundistas y peones de las haciendas de entonces, donde se nutrió con la savia de ese mundo del que da testimonio en sus obras.

Sus estudios de periodismo los cursó en la Pontificia Universidad Católica del Perú, donde obtuvo el título de Periodista Profesional con la tesis: Carácter y problemas del periodismo en los pueblos jóvenes de Lima.

En la capital peruana se empapó de la cruda realidad que sufren miles de provincianos, quienes -tras abandonar el campo, que a su vez ha sido abandonado por los gobiernos de tumo- llegaron con el sueño de labrarse un porvenir menos penoso. ¡Y se dieron contra la inmensa muralla de la ignorancia, el egoísmo y el racismo del mundo limeño frente a la terrible tragedia del hombre andino! Mundo citadino que fue perdiendo las batallas y quedó concentrado en un minúsculo núcleo de ese inmenso enjambre de asentamientos humanos de «todas las sangres».

Cuando se inicia en la labor periodística en un diario limeño, entusiasmado cree tener la ocasión de defender a la clase explotada... ¡Sueño iluso!: sus notas -desde el primer día- se estrellan contra los muros de los dueños del país, dueños -a su vez- de los «grandes» medios de comunicación y dueños, al mismo tiempo, de la «libertad de prensa», moldeadores de la «opinión pública». Entonces, sus pasos empiezan a ser marcados y sus cuartillas vuelan al tacho de basura (aún no existía la papelera de reciclaje del mundo computarizado). Esta trágica realidad lo llevó a difundir sus trabajos en revistas y periódicos del interior del país y en publicaciones populares -que en un gran número- circularon dirigidos por audaces y aventureros hombres de prensa. Algunos de cuya hermosa pléyade de comunicadores sociales, por decir lo menos, dos décadas más tarde, pagarían con meses y años de prisión y hasta con sus vidas.

Su prolífica labor periodística se difundió por algunas emisoras, mediante programas radiales, como: La voz de los pueblos y Un minuto con las provincias; a través de una serie de periódicos y revistas, como: Horizontes pasqueños, Labor, Temas, La voz de Pasco, Panorama peruano, Amanta, Púriq, El provinciano, Panorama universitario, La voz, El Sol..., y una multitud de publicaciones que -bajo su asesoramiento- circularon en los diferentes asentamientos humanos de Lima y Callao y en algunos departamentos.

En este ambiente enriquece su experiencia, gracias a esa gama de comunicadores sociales que surgen como hongos ante la necesidad de dar a conocer sus múltiples problemas que aquejan a sus barrios y que la «gran prensa» se niega a difundir, porque «no es noticia».

Como dirigente popular ha desarrollado una ardua labor en pro de los desposeídos. La antesala (que forma parte de La hija del cura) refleja parte del intenso drama que le cupo experimentar como tal.

N.R.: Expreso mi agradecimiento al escritor José Lidio Abanto Marín por el obsequio de un ejemplar de su novela La metamorfosis del hermano Hilario.

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CABANILLAS BECERRA, Gladis del Pilar y LÓPEZ ALVA, Ruperto. Chasca. Novela del Ande. Primera Edición, mayo 2018, Edición: James Becerra Becerra. Impreso en: Kalissa Producciones. Tembladera, Cajamarca, Perú. 44 Pág. 14.0 x 18.8 cm.

 

PRÓLOGO

Hay que tener “Corazón de Poeta” y ser la mujer de la mirada de los ojos verdes; para regalamos una historia como la que, por una deferencia especial, llegó a mis manos desde tierras cajamarquinas, cruzando la frontera sur de mi País. Es que las historias que nos cuentan de libertades, de sueños y correrías infantiles, de animales y seres humanos retozando juntos y a sus anchas en los campos floridos y generosos, mientras coloridas y bulliciosas aves nos cantan que el mundo es de todos, ya no nos llegan como hace años, como cuando aún no nos dejábamos atiborrar de “modernismo”, de tecnología de último cuño que nos ha hecho olvidar que un día respirábamos aire puro y nos alimentábamos del

verdadero amor, de ese que nos regalaron los seres que cobijaron nuestra niñez nuestros años de enamoramiento juvenil, del amor de los seres que nunca traicionan: padres, abuelos, las verdaderos amigos.

“Mujeres cajamarquinas / ya se olvidaron de hilar / ahora viven choteando / todas con buen celular”.

“Chasca” nos traslada sutilmente a ese mundo ahora olvidado. Y atando nos lleva a ese lejano pasado, la máquina del tiempo llega justo, cuando se celebran tradiciones campesinas, quizá milenarias; de las que en muchos sitios aún se resisten a ser engullidas por los tiempos, por la modernidad. Tradiciones que los autores, de forma magistral pero sencilla, nos desmenuzan líricamente para situamos en medio de la algarabía que traían las retretas, los bailes, los juegos populares, los torneos galantes, el rodeo, las corridas de toros; el traje de fiesta, la alegría en el alma, ha ilusión en el corazón.

Solo que las historias de amor, más aún cuando están salpicadas del desamor, del odio, de la venganza, de la sinrazón; han de parir siempre alguna historia de tragedia. De esta historia llena de fantasía y colorido campesino, ha de nacer Chasca, “La hija del arcoíris”. Entonces la historia nos embarca en el bus de la nostalgia y nos extrae de las alturas andinas. Otro ambiente, otro entorno, otra forma de luchar, otra forma de vivir... o de morir.

El amor, sin embargo, nunca deja de rondar las páginas de nuestra historia, pero también la tristeza y el dolor. El despertar del corazón, es el más sublime salto a los avalares del sentimiento; pero así mismo, casi siempre es el que no se olvida, el que nos transforma en seres invencibles, el que nos arroja sin armadura a las fauces del mundo que nos rodea y que sin duda venceremos. Así mismo es el amor, así lo concibe Chasca, nuestro personaje lleno de ternura y de esperanzas, porque “somos pasajeros / de amores inciertos / que los lleva el viento”.

Y el viento de la tragedia nunca deja de soplar fuerte en la historia de Chasca. Adentrémonos con Gladis del Pilar Cabanillas Becerra y Ruperto López Alva, los autores de la obra-, y acompañemos a los personajes con los que nos será muy fácil identificamos sin apenas damos cuenta, recorriendo las líneas de esta novela que no solo nos cuenta una historia de amores y tragedias, sino que nos lleva de la mano por las costumbres y tradiciones andinas que tanta falta nos hace rememorar. Porque eso somos los pueblos andinos, de cualquier parte y cualquier color, recuerdos y nostalgias, música y canciones, risas y lágrimas, amores y traiciones.

Marco Alulema Miranda Macas

Morona Santiago-Ecuador.

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CASTILLO DÍAZ, Elmer. Castillo de cuentos. Primera Edición 2018, Diseño y pre prensa: KN Editores. J & O Editores Impresores SAC, Lima, abril 2018. 96 Pág. 14.9 x 20.6 cm.

 

Agradecimiento

Nunca hay que dejar de agradecer a la vida; cada ma­ñana es un buen momento para decir: ¡Gracias! Gra­cias vida, por tener la oportunidad de, aún, compartir con la familia y los amigos.

Gracias vida, por darnos el tiempo de hacer lo que nos gusta. Hay que sacarle provecho a lo que nos que­da de vida, porque quién sabe lo que nos espera: de repente, la Nada.

Y esta vida es hermosa porque aún tenemos a per­sonas que nos las hacen mejor.

En esta gratitud, dedico este libro a Valeska, Vania, Sebastián y Mayra Alessa, mis nietos.

Elmer

PRÓLOGO

Ingresemos al “Castillo de cuentos” como quien se ingresa a un reino: al feudo del Huauco. De este pue­blo han salido para el mundo hombres de preclara inteligencia, talante comercial y dotes artísticos, expandiendo su fama por el orbe. Este recinto terrenal, principalmente, es el que inspira a Elmer Castillo, le brinda el argumento de sus textos y de su propia vida. Para él la existencia tiene otros ángulos, a menudos nostálgicos, tragicómicos, anecdóticos, que atesora para plasmarlos oportunamente en sus cuentos.

El Huauco, distrito andino pleno de verdor, de belleza andina y calidez planetaria, es el grandioso escenario donde los personajes transitan, viven y sienten, y conviven y presienten, y Elmer hace buena literatura de la vida cotidiana. Elmer Castillo palpita literatura. Escribe lo que ve y escucha. Sus cuentos, su pluma, se nutren de la vida en el pueblo, sus acaeceres y vivencias.

Así, su literatura trasciende vitalidad porque el escenario, los personajes y las historias afloran de su entorno real. Es el registro, la pincelada social y psicológica que nos presenta para conocer a través de ella a su pueblo. Elmer se solaza y pretende que a través de sus escritos, los lectores puedan rememorar lo suyo y gozar, en su recuerdo, de los días en sus calles, en sus caminos y en sus campos. Este libro es una forma de reencuentro de paisanos; reencuentro en el tiempo, en el lugar preciso. Con aquellos que ya nos dejaron es un reencuentro en el alma.

Este es un libro grato. En el sentido de gratitud a la tierra natal, al pueblo de los ancestros; un tributo a su lugar. Grato, asimismo, en el sentido de agradable, porque el Tío Julio Borera nos arrancará sonrisas, así como la tía Luzgarda, el Cojo Velasco, el tuerto Chuquiruna, la tía Matilde, los Rocotos y otros cuentos. Sentiremos nostalgia con el tío Remigio Centenario y la tierna historia de los perros Joven y Bolas; y nos preguntaremos sobre el destino y fragilidad de la vida en el notable relato “La metralla y el alma”, que narra los avatares policiales en la época del terrorismo. Y no podía faltar historias del corazón: El rapto de Proserpina y Obsesión, brillantemente narradas.

El libro contiene bellas ilustraciones de artistas sucreños: Max Malaver Silva y Abdón Díaz Chávez. Además se han considerado fotografías galardonadas en el Concurso de Fotografía Ananau, referentes al Huauco. Sirva pues, la literatura, para hacer del arte un instrumento de unidad.

Elmer escribe con estilo breve, alegre, coloquial y con picardía. Con frases certeras y directas, en una época de afectación de las maneras, de imitación de gustos, modas, lenguaje, estilos y snob social e intelectual; mimetismo vano e insulso que atenta contra nuestra idiosincrasia e identidad. Elmer pinta con franca naturalidad y notable sencillez ese retrato so­cial y humano donde cada vecino, cada alma, tiene sus propios rasgos, imagen e historia, conforme a los dones que la vida le concedió, marcadas en sus vir­tudes, defectos, o en sus rasgos físicos. Ha consolida­do un estilo que le es propio, sobrio, conciso. En su pluma la narración transcurre con estricta elegancia, sin innecesarios recovecos literarios, sin reflexiones o conclusiones que abunden en lo que le corresponde al lector, y así nos lanza el anzuelo de palabras y dis­traídos, inadvertidos, terminamos asidos de la fibra con que habrá de atraparnos.

Elmer Castillo, huanuqueño-sucreño, es un escritor importante en el seno de una literatura celendina llena de escritores importantes. Articulista notable, evocador, crítico, melancólico, cómplice, amante de la lectura, de la vida política; dirige la Asociación Cultural Letras Huauqueñas, valorando, rescatando y promoviendo la cultura nacional.

Después de Lircay y otros cuentos, de las Witotadas que continuarán ad infinitum, y decenas de puntuales y magistrales artículos, Elmer Castillo nos entrega este “Castillo de cuentos”. Nuevo libro que confirma sus cualidades de buen narrador y que reafirma su vocación de cronista, segador de anécdotas, ensayista de la vida diaria, tradicionalista. Redactor nato, que engarza con lógica y lucidez las ideas y describe con claridad situaciones y personajes que reiteran la finura con que, como un coleccionista de retazos cotidianos, nos comparte en forma clara y amena su vivencias transformadas en retratos de su pueblo y de su gente, que hoy penden dentro de su Castillo, iluminados, para la posteridad.

La gente de Sucre y Celendín; los hijos, nietos y posterior descendencia, verá a sus ancestros, verá su historia humana en los relatos y poemas de sus escritores, cuyas páginas se convierten en el Álbum Familiar, que forma ya parte del patrimonio cultural de su pueblo y del país.

Este mágico Castillo de Cuentos se erige para sobrepasar los linderos locales; su altura, agilidad y fluidez anuncian a su autor largos y lejanos caminos por recorrer; por ellos andará con su libro, su Castillos de Cuentos y un cigarro.

Parabienes Elmer, amigo de siempre.

Cajamarca, mayo de 2018

Carlos Cabrera Miranda

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NR: Expreso mi agradecimiento publico al dilecto escritor Elmer Castillo Díaz, por las consideraciones a mi persona y por el obsequio de sus libros "Lircay y otros cuentos" y "Un castillo de cuentos".

Juan C. Paredes Azañero.

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CERDÁN MORENO, Carlos Alberto. Esos libros que lees y otros ensayos. Segunda Edición, Cajamarca, abril 2018. Pardys Imprenta y Servicios. 72 Pág. 14.8 x 20.9 cm.

 

Índice

Presentación ......................................................... 7

Curiosidad.............................................................. 11

Esos libros que lees ................................................ 15

La mota y la bola de papel .................................... 21

El agua del baldecito ............................................. 25

Adiós al concolón ................................................... 29

La sopa que pierde su sal ....................................... 33

Enfriar el café ........................................................ 35

La bomba que deja de bombear ............................ 39

Profeta en tierra ajena: el efecto Coriolis  ............ 43

Una casona pesada ................................................ 47

Besos eléctricos ...................................................... 49

Televisor en blanco y verde ................................... 51

El arco iris ............................................................. 55

El crepúsculo, la hora mágica ............................... 59

El rayo verde, un fantasma ................................... 63

Gotas de lluvia en cámara ..................................... 67

NR: Felicitamos al Ing. Carlos Alberto Cerdán Moreno por la pronta publicación de la Segunda edición de su ensayo ganador del Concurso Regional "Vanguardia Literaria Cajamarquina 2017". Un mejora sustancial que aprecio es la inclusión de las fotografías a colores y en papel couché, asimismo, expreso mi agradecimiento público por el obsequio de 20 ejemplares de esta edición, que serán entregados a los visitantes de CaSu en un próximo sorteo público con los libros: Cada vez una canción de Andrés Valdivia Chávez; Cien llamas en el llano... de William Guillén Padilla, y, Esos libros que lees de Carlos Alberto Cerdán Moreno.

LÓPEZ ALVA, Ruperto. Kunturmasha. Impreso en: Kalissa Producciones. Tembladera, Cajamarca, Perú. Edición mayo, 2018. 262 pág. 14.5 x 19.5 cm.

PRÓLOGO

La obra de Ruperto López Alva tiene una exquisitez literaria de remembranzas y amores de muchos poetas y escritores a su tierra natal llamada Contumazá; amantes de los paisajes que se quedaron tatuados en sus almas desde pequeños y que reclama con angustia el respeto por la naturaleza

Evocan en sus poemas la belleza del horizonte andino, en ocasiones sienten la soledad y el amor en el alma, entonces escriben con ternura, expresando la dulzura inmensa de la poesía contumacina que invade la nostalgia del ser...

Poetas de versos bruñidos y decantados, con maravillosas metáforas que adornan cada uno de ellos y brotan de su espíritu embriagado de amor.

Maestros de profusa imaginación que vuela alto cual cóndor de los Andes en busca de nuevos horizontes

para compartir sus sueños y trascender con su lírica, para eternizarse en las mentes y en los corazones de quienes lean sus poemas.

Interpretan en cada poema los ímpetus del alma, en donde se entrega a la contemplación y a sublimar los recuerdos, buscando el silbido del viento en una rosa, cuando se lleva uno a uno sus pétalos para perfumar el firmamento, las lágrimas en cada hoja cual rocío, el color matizado con los rayos del sol, el canto del ave que pasa entonando su alabanza mañanera, la piedra que silenciosa espera la caricia de la lluvia, la mariposa que se embriaga con el néctar de una flor...

Cada verso es un trino lírico de ruiseñores, la conjugación del dolor y la alegría, de sus sueños y desesperanzas.

Poetas polifacéticos con un lenguaje de inusual belleza y comprenden que nada se logra sin sacrificios y luchas.

Los poetas contumacinos en esta obra buscan dejar en sus versos el aliciente a tanto sinsabor que se halla en el mundo actual, el ejemplo de buscar en la literatura ese oasis que acrecienta la sed de felicidad que tanta falta hace a la humanidad, exaltar la belleza de sus terruños donde quedó impregnada el bullicio de su infancia.

El poeta, escritor y compositor peruano Ruperto López Alva, con esta obra no pretende brillar solo en el firmamento, deja de ser el sol que da luz a sus lectores con sus cuentos, novelas, poemas y canciones y exige la presencia de otros soles para dar más luz a la humanidad con sus versos o busca ser una estrella más de la noche que junto a la luna adornan el paisaje celestial y que ese lucero contumacino que metafóricamente llamaré cultura y que brilla al amanecer en el horizonte, ilumine por siempre el paisaje matinal de aquella maravilla andina llamada Contumazá.

Que esta obra literaria “Libro de oro” titulada KUNTURMASHA aporte a la convivencia pacífica y un reconocimiento de los valores que posee este gran poeta que lleva en su alma la poesía viva y la sensibilidad de un hombre que sueña con un mundo mejor...

María Hermilda Chavarría Londoño

Licenciada

Poetisa colombiana

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SÁNCHEZ VÁSQUEZ, Luis Alberto. Las monedas y otros relatos. Primera Edición, Cajamarca, marzo 2018. s/d. 60 Pág. 14.5 x 20.5 cm.

 

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SEIFERT, Reinhard. 40 Pintores peruanos. Primera Edición, Lima, febrero 2018. Impreso en los Talleres Gráficos de Aníbal Cueva García. 264 Pág. 14.5 x 19.5 cm.

PRÓLOGO

César Toro Montalvo

Todo arte es un legado del artista. Se hace arte todo empeño que el artista pone de sí en la belleza que de­muestra. Es ineludible destino que el artista por demos­trar que su obra vive cerca y permanente del pueblo, es porque de él se afirma su vigor intangible. El pueblo da lo que el artista necesita. Sin esa fuente humana y de la naturaleza no existiría el artista. Salva al artista cuando el pueblo lo salva. De ese conjunto de expresiones se han pintado cuadros desde la mayor dimensión universal.

Existe vocación por ser pintor. Vocaciones que han dejado sus vidas por crear una verdadera obra de arte. Ser pintor resulta ser un elegido, en esa dimensión, si ser elegido es proyectar su obra desde la lectura del pueblo del que forma parte y conciencia del arte.

El pintor hace de su paleta un arma de los colores de los que se han de forjar las futuras generaciones de pin­tores. El pintor, acaso, habla de sí de lo que el pueblo le concede, de lo que la palabra se hace color de la pala­bra. En ese destinatario, el cuadro expresa mucho, tanto y mucho, como tantos son los deseos que el artista llega al pueblo, raíz del arte humano.

Pintores hay como poetas. Hay poetas que son pinto­res desde que nacieron. Nacieron en el lugar en que han sido creados sus cuadros. Reflejan y plasman los signos Vitales desde el habla de los colores. Están como que discuten, pero son. Vibran en gestos, heredan lugares, dejan legados, se hacen en emblemas, y están como en organización de valores morales. Tienen ideas más que de ideas. Salvan una nación si es que hay que demostrar la belleza, la belleza expresiva de los hombres. El pintor lo sabe. Posee la palabra de los colores. Tiene que pintar.           

Este libro que forma parte de lo que acabo de expresar, habrá de cambiar el destino histórico del arte de nuestro país. Si se le aprecia en conjunto, y desde el contenido de cada cual, 40 Pintores Peruanos de Reinhard Seifert, habrá de constituir uno de los libros fundamentales de la historia del arte peruano contemporáneo. Aunque vasta y a la vez breve, sus páginas ameritan la selección que Seifert ha considerado.     

40 Pintores Peruanos es un libro, que resulta diferente de los que se han publicado dentro del arte en el Perú. Reinhard Seifert en ese desempeño parte desde la elección como fruto de la investigación comparativa, profunda, erudita y polémica. Abre un camino para continuar. Abre un camino para reclamar. Abre un camino desde la verdad artística del Perú. Incita a la curiosidad de leer y saber un poco más del oficio de cada uno de los pintores peruanos, de la que estudia y traza valoraciones. Para tal cometido los divide en pintores difuntos y pintores activos. De ambas maneras, ellos representan el expresionismo y el impresionismo, toda vez en que ambas -aunque no siempre- resultan las nutrientes y el tránsito del arte peruano contemporáneo. Asimismo, y a su vez, subyacen en múltiples casos, representantes del arte del indigenis0mo, del arte febril y contagiante de la costa, de la fortale­za del arte andino de la sierra, y del arte de la Amazonia que posee la fuerza ancestral y mitológica.

La introducción por su proyección de ser, resulta un legado de la verdad del arte peruano contemporáneo. Como pocas veces, hacía falta en la referencia artística de nues­tro país, un estudio introductorio de esta dimensión. Su lectura abre camino a la polémica, si ella constituye un documento de balance crítico sobre aspectos del centra­lismo limeño, los intereses mercantiles que se manejan, “la argolla imperante”; la falta de: “Una nueva carrera académica la del crítico de arte [...] No podemos dejar esta situación -como hasta ahora sucede- en manos de los charlatanes [...] sin preparación intelectual alguna y que únicamente defienden intereses comerciales. La parte académica es la llamada en completar este vacío y ponerse a la altura de un nuevo Perú”, enfatiza y pone en alerta Reinhard Seifert.

La selección de este libro reúne además una biografía bastante sustantiva de muchos Pintores Peruanos, que en múltiples casos presentan signos de datos valiosos, algunos subyacen enriquecidos con anécdotas particulares del pintor, las que a su vez, se incrementan con opiniones críticas y valorativas, incluyendo testimonios personales del pintor.

Los pintores que aquí se reúnen aparecen en orden al­fabético, y están ubicados desde aquellos que han dejado de existir y los que aún están vivos. En este orden aparecen -además de figurar al final del libro, cuadros de los pintores correspondientes, incluyendo un epílogo esclarecedor, y una bibliografía ilustrativa-, de este modo, reitero, aparecen Manuel Alzamora, Pablo Amaringo, Apu-Rímak, BAGATE, César Calvo de Araujo, Teófilo Castillo, Antonino Espinosa, Sérvulo Gutiérrez, Víctor Humareda, Pancho Izquierdo, Víctor Martínez, Teodoro Núñez Ureta, Carlos Quízpez Asín, Bernardo Rivero, Eladio Ruiz, Alfredo Ruiz Rosas, José Sabogal, El Tigrillo, Juan Manuel Ugarte Eléspuru y Mario Urteaga, dentro de los pintores que ya no están. Asimismo incluye a Alfredo Alcalde, Joan Alfaro, Oscar Allaín, Ever Arrascue, Miguel Aybar, Carlos Bernasconi, Chillico, Juan de la Cruz Machicado, Víctor Delfín, Carlos Fuller, Femando de la Jara, Nicolás López, Elvis Luna, Fanny Palacios, Enrique Polanco, Bruno Portuguez, Boris Quinteros, Quispejo, Jorge Rojas, y Brus Rubio, dentro de los pintores en actividad.

. “Los artistas y los pintores -señala Seifert-” de arraigos populares y comprometidos con la lucha de su pueblo rompen los esquemas y ponen su “granito” de arena en humanizar mejor a la sociedad peruana en su conjunto. A estos pintores hay que admirarlos”.

Quisiera destacar entrelineas sobre algunos pintores, los más representativos, de los que destaca Seifert desde los apuntes biográficos o documentales al respecto. Hablar de José Sabogal representa referirse de la cima de la pintura indigenista peruana contemporánea. “Todavía estamos a la espera -confirma Seifert- que nazca otro pintor y artista peruano que en vida fuera tan “cuestionado”,  “polémico” y “trascendente como él”. Asimismo explica que su obra inmarcesible se autodefine con la historia. De allí que Sabogal confirma:

“Somos indigenistas en el justo significado de la pa­labra”. Sobre esta cita, así como las anteriores, y las que continúan corresponden a 40 Pintores Peruanos.

La obra pictórica de Sérvulo Gutiérrez, poliédricamente está trajinada de un expresionismo dramático. Su vida fue “desafiante, atrayente y divertida” asegura Seifert. Pero también estuvo envuelto de bohemia y farándula, con cuadros de paisajes iqueños de gamas radiantes. Hubo en algunos de ellos la vida de la angustia emergente en gestos de modernidad de bares curiosos.

Juan Manuel Ugarte Eléspuru ejerció la pintura expresionista donde aparece la vida indígena oprimida con he­chos andinos, y algo hay del fauvismo como del cubismo asegura Seifert, La versatilidad de ejercicio del artista lo combinó con otros géneros, como lo afirma nuestro autor: “No solo fue pintor, escritor, escultor, grafista, muralista, conferencista, amante del teatro, sinosobre todo-, fue un humanista indeclinable. Renuente a ser enclaustrado en los ismos contemporáneos, su pintura fue expresionista”.

Hablar de Víctor Humareda es ya todo un anecdotario de su vida y obra plástica. Enamorado platónico de Marylin Monroe de quien le inspiro escenas pictóricas dedicada a la diva. Bohemio provinciano en Lima, de vida estrambótica, trasladó gestos en cuadros de escenas puneñas, Reinhard Seifert lo cataloga con altura: “Era bailarín, tanguero, bufón, clown y rabioso, tierno y sensible, duro, sarcástico, e irónico. Las propias contradicciones y luchas internas (sus diablos de la diablada puneña), intactas como siempre [...] Humareda fue él en primera persona y para siempre. Le gustaba la filosofía y el teatro. Fue un hombre culto”.

Imbuido de peruanidad destaca la pintura de Teófilo Castillo de asombroso retratista, impresionista vasto, acaso, existe cierto recogimiento religioso en sus inquie­tudes artísticas, de entre patios solariegos, “tomados de casas monumentales, huertas o vegas”, señala Seifert. Asimismo el colorido impresionista atrae en sus costeñas y serranas.

Todo un descubrimiento y rescate fue la recuperación de la pintura de BAGATE, al que Reinhard Seifert le ha dedicado un bello libro publicado en tapa dura. Pintor cajamarquino de evidente cosmovisión andina realizó cuadros, sobre indios peruanos.

Los dos más grandes muralistas peruanos del siglo XX constituyen Carlos Quízpez Asín y Teodoro Núñez Ureta. El primero fue además un pintor figurativo con tendencia a ser el iniciador de la pintura surrealista. Pintó murales sobre las paredes. Pero Teodoro Núñez Ureta, “es el mejor muralista del Perú”, cataloga Seifert. El mismo Ureta explica su fervor artístico: “He pintado paisajes, marinas, flores, bodegones, retratos, composiciones murales, y he pasado del rápido apunte de un movimiento o de una expresión, a la meditada composición de mi mural”.

Carlos Bernasconi fue pintor y grabador por excelencia. Expresionista, diseñó el arte del hombre del Ande, bien apreciado por poetas como Alejandro Romualdo, Sebastián Salazar Bondy y Carlos Germán Belli. Es de destacar, de otro modo, en la pintura actual a Chillico, memorable caricaturista. Pintó a políticos y autoridades. Seifert por ejemplo lo afirma: “Chillico con su particular estilo recobra con esmero una vigencia en el mensaje que nos hace reír a carcajadas”. Quispejo, destacado por nuestro peruanista, explica: “La magnanimidad del pin­tor se fulgura en el planteamiento anguloso de las formas, en las figuras de los campesinos”.

La trayectoria de Víctor Delfín brilla en la escritura peruana contemporánea. Tanto que Seifert lo saluda fervo­roso: “Solo nos queda quitamos el sombrero ante su obra monumental y comprometida a fondo con la realidad so­cial y política del Perú”. Impresionista colorido resulta la pintura de Enrique Polanco. “Él es uno de los pintores de la Lima marginal”, acentúa Seifert. Acaso domina los colores vivos del mestizaje limeño con acentuada emergencia.

Bruno Portuguez es un excepcional retratista de la pintura peruana contemporánea. Exigente en la versión popular, sus dibujos de energía prismática son crudos y humanos. Seifert recoge en esta afirmación su legado pic­tórico: “Él es un hombre comprometido como pintor y su arte con la lucha social de su pueblo.

No hay otra manera de entenderlo. Para él, no hay arte apolítico, es el interés de la burguesía que exista un arte elitista, excluyendo al pueblo. Se autodefine como un ar­tista popular, un pintor popular”.

Habrá desde luego que destacar este esfuerzo solvente de Reinhard Seifert. Invalorable peruanista de nuestra época tanto o más que su dedicación sobre el Perú es el reflejo y el legado del ejercicio del investigador culto y bien informado, que conoce temas sobre la cultura, literatura, sociología, filosofía, política, pintura y el arte de nuestro país. De allí esta sabia frase suya: “Queda un enorme reto por delante en insistir, persistir, resistir y nunca desistir”. Su libro 40 Pintores Peruanos, referencia obligada, habrá de constituir también una obra tan llena de curiosidades sobre el arte del Perú que suma sus créditos de logrado predicamento dentro de la historiografía del arte peruano que lo identifica con fervor de estudioso y peruanista excepcional.

Ver: Resumen del libro “40 pintores peruanos”

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CERDÁN MORENO, Carlos Alberto. Esos libros que lees y otros ensayos. Primera Edición, Cajamarca, enero 2018. Pardys Imprenta y Servicios. 72 Pág. 14.8 x 20.9 cm.

 

A Juan Paredes Azañero,

inquieto profesor, promotor cultural,

que creyó en este vuestro servidor...

 

PRESENTACIÓN

La producción literaria que con gozo presentamos re­presenta el esfuerzo y mérito de su autor, al ser ganador en el Concurso Regional «VANGUARDIA LITERARIA CAJAMARQUINA 2017», organizado por el Gobierno Regio­nal de Cajamarca a través de la Gerencia Regional de Desarrollo Social y a iniciativa de la Comisión de Educación y Cultura del Consejo Regional.

      El concurso tiene como propósito implementar las Políticas Públicas Regionales, referidas a «... poner en valor el patrimonio cultural, material e inmaterial de Cajamarca» y a «... fortalecer instituciones culturales de la región», previstas en el Nuevo Modelo de Desarrollo Regional Sustentable, que nos permitirá valorar la producción intelectual de connotados escritores y despertar la inquietud en los jóvenes intelectuales.

Es nuestra aspiración que esta iniciativa cultural sea el preámbulo para una permanente y fructífera producción in­telectual a lo largo y ancho de toda nuestra región; que sea un instrumento para conocer, difundir y valorar la creativi­dad y el arte, a fin de trasmitir a través de la poesía, el cuento, la novela, el ensayo y el teatro la belleza de nuestra región; su historia, sus costumbres, hazañas y valores; que afiance nuestra identidad y nos ayude a construir una región con justicia social, equidad y desarrollo sostenido.

Es oportunidad para agradecer a los intelectuales que participaron en este concurso, desafiando la premura del corto tiempo que se tuvo desde su convocatoria, reconocer la labor de la Dirección Regional de Educación y de las Uni­dades de Gestión de Educación Local (UGEL) de toda la región, que no dudaron en colaborar en la difusión y recepción de los trabajos, a los integrantes de la Asociación Regional de Integración Cultural Cajamarca (ARICC), quienes asumieron la delicada tarea de la calificación de los trabajos concursantes. Finalmente, reconocer la dedicación y empeño mostrado por el equipo de la Subgerencia de Desarrollo Social y Humano, de la Gerencia Regional de Desarrollo Social del Gobierno Regional de Cajamarca.

Nos queda la esperanza, el reto y el compromiso de continuar promoviendo y organizando este Concurso Regional «VANGUARDIA LITERARIA CAJAMARQUINA» a fin de que sea una ventana de oportunidad de nuestros intelectuales para cumplir sus aspiraciones de ver impresas sus obras, y contribuir a la difusión de la producción intelectual en la Región Cajamarca.

Carlos Magno Roncal Noriega

Sub Gerente de Desarrollo Social y Humano

Gobierno Regional de Cajamarca

 

Ver: Ceremonia de Premiación

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