Carátulas de libros de Cajamarca - 2018

 

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Para 2018 se vislumbra un gran año en publicaciones de libros en

la Región Cajamarca, la creación del Fondo Editorial en el Gobierno Regional,

el Fondo Editorial de las Municipalidades Provinciales y Distritales, de las Universidades

y de algunas Compañías mineras que apuestan por la cultura cajamarquina,

es una garantía que debe ser aprovechada por nuestros Poetas y Escritores.

 

Empezamos el 2018 publicando la carátula del libro ganador en el

I Concurso Regional “Vanguardia Literaria Cajamarquina 2017”, categoría Ensayo:

“Esos libros que lees y otros ensayos” del Ing. Carlos Alberto Cerdán Moreno, no sin antes,

reiterarle mi agradecimiento público y sincero por haberme dedicado.

 

Reiteramos nuestra cordial invitación a los poetas y escritores  de nuestra Región

se sirvan alcanzarnos las carátulas y prólogos de sus libros publicados

 -de cualquier año- para difundirlos en esta sección.

 

Juan C. Paredes Azañero.

 Cajamarca, 13 de enero de 2018.

 

SEIFERT, Reinhard. 40 Pintores peruanos. Primera Edición, Lima, febrero 2018. Impreso en los Talleres Gráficos de Aníbal Cueva García. 264 Pág. 14.5 x 19.5 cm.

PRÓLOGO

César Toro Montalvo

Todo arte es un legado del artista. Se hace arte todo empeño que el artista pone de sí en la belleza que de­muestra. Es ineludible destino que el artista por demos­trar que su obra vive cerca y permanente del pueblo, es porque de él se afirma su vigor intangible. El pueblo da lo que el artista necesita. Sin esa fuente humana y de la naturaleza no existiría el artista. Salva al artista cuando el pueblo lo salva. De ese conjunto de expresiones se han pintado cuadros desde la mayor dimensión universal.

Existe vocación por ser pintor. Vocaciones que han dejado sus vidas por crear una verdadera obra de arte. Ser pintor resulta ser un elegido, en esa dimensión, si ser elegido es proyectar su obra desde la lectura del pueblo del que forma parte y conciencia del arte.

El pintor hace de su paleta un arma de los colores de los que se han de forjar las futuras generaciones de pin­tores. El pintor, acaso, habla de sí de lo que el pueblo le concede, de lo que la palabra se hace color de la pala­bra. En ese destinatario, el cuadro expresa mucho, tanto y mucho, como tantos son los deseos que el artista llega al pueblo, raíz del arte humano.

Pintores hay como poetas. Hay poetas que son pinto­res desde que nacieron. Nacieron en el lugar en que han sido creados sus cuadros. Reflejan y plasman los signos Vitales desde el habla de los colores. Están como que discuten, pero son. Vibran en gestos, heredan lugares, dejan legados, se hacen en emblemas, y están como en organización de valores morales. Tienen ideas más que de ideas. Salvan una nación si es que hay que demostrar la belleza, la belleza expresiva de los hombres. El pintor lo sabe. Posee la palabra de los colores. Tiene que pintar.           

Este libro que forma parte de lo que acabo de expresar, habrá de cambiar el destino histórico del arte de nuestro país. Si se le aprecia en conjunto, y desde el contenido de cada cual, 40 Pintores Peruanos de Reinhard Seifert, habrá de constituir uno de los libros fundamentales de la historia del arte peruano contemporáneo. Aunque vasta y a la vez breve, sus páginas ameritan la selección que Seifert ha considerado.     

40 Pintores Peruanos es un libro, que resulta diferente de los que se han publicado dentro del arte en el Perú. Reinhard Seifert en ese desempeño parte desde la elección como fruto de la investigación comparativa, profunda, erudita y polémica. Abre un camino para continuar. Abre un camino para reclamar. Abre un camino desde la verdad artística del Perú. Incita a la curiosidad de leer y saber un poco más del oficio de cada uno de los pintores peruanos, de la que estudia y traza valoraciones. Para tal cometido los divide en pintores difuntos y pintores activos. De ambas maneras, ellos representan el expresionismo y el impresionismo, toda vez en que ambas -aunque no siempre- resultan las nutrientes y el tránsito del arte peruano contemporáneo. Asimismo, y a su vez, subyacen en múltiples casos, representantes del arte del indigenis0mo, del arte febril y contagiante de la costa, de la fortale­za del arte andino de la sierra, y del arte de la Amazonia que posee la fuerza ancestral y mitológica.

La introducción por su proyección de ser, resulta un legado de la verdad del arte peruano contemporáneo. Como pocas veces, hacía falta en la referencia artística de nues­tro país, un estudio introductorio de esta dimensión. Su lectura abre camino a la polémica, si ella constituye un documento de balance crítico sobre aspectos del centra­lismo limeño, los intereses mercantiles que se manejan, “la argolla imperante”; la falta de: “Una nueva carrera académica la del crítico de arte [...] No podemos dejar esta situación -como hasta ahora sucede- en manos de los charlatanes [...] sin preparación intelectual alguna y que únicamente defienden intereses comerciales. La parte académica es la llamada en completar este vacío y ponerse a la altura de un nuevo Perú”, enfatiza y pone en alerta Reinhard Seifert.

La selección de este libro reúne además una biografía bastante sustantiva de muchos Pintores Peruanos, que en múltiples casos presentan signos de datos valiosos, algunos subyacen enriquecidos con anécdotas particulares del pintor, las que a su vez, se incrementan con opiniones críticas y valorativas, incluyendo testimonios personales del pintor.

Los pintores que aquí se reúnen aparecen en orden al­fabético, y están ubicados desde aquellos que han dejado de existir y los que aún están vivos. En este orden aparecen -además de figurar al final del libro, cuadros de los pintores correspondientes, incluyendo un epílogo esclarecedor, y una bibliografía ilustrativa-, de este modo, reitero, aparecen Manuel Alzamora, Pablo Amaringo, Apu-Rímak, BAGATE, César Calvo de Araujo, Teófilo Castillo, Antonino Espinosa, Sérvulo Gutiérrez, Víctor Humareda, Pancho Izquierdo, Víctor Martínez, Teodoro Núñez Ureta, Carlos Quízpez Asín, Bernardo Rivero, Eladio Ruiz, Alfredo Ruiz Rosas, José Sabogal, El Tigrillo, Juan Manuel Ugarte Eléspuru y Mario Urteaga, dentro de los pintores que ya no están. Asimismo incluye a Alfredo Alcalde, Joan Alfaro, Oscar Allaín, Ever Arrascue, Miguel Aybar, Carlos Bernasconi, Chillico, Juan de la Cruz Machicado, Víctor Delfín, Carlos Fuller, Femando de la Jara, Nicolás López, Elvis Luna, Fanny Palacios, Enrique Polanco, Bruno Portuguez, Boris Quinteros, Quispejo, Jorge Rojas, y Brus Rubio, dentro de los pintores en actividad.

. “Los artistas y los pintores -señala Seifert-” de arraigos populares y comprometidos con la lucha de su pueblo rompen los esquemas y ponen su “granito” de arena en humanizar mejor a la sociedad peruana en su conjunto. A estos pintores hay que admirarlos”.

Quisiera destacar entrelineas sobre algunos pintores, los más representativos, de los que destaca Seifert desde los apuntes biográficos o documentales al respecto. Hablar de José Sabogal representa referirse de la cima de la pintura indigenista peruana contemporánea. “Todavía estamos a la espera -confirma Seifert- que nazca otro pintor y artista peruano que en vida fuera tan “cuestionado”,  “polémico” y “trascendente como él”. Asimismo explica que su obra inmarcesible se autodefine con la historia. De allí que Sabogal confirma:

“Somos indigenistas en el justo significado de la pa­labra”. Sobre esta cita, así como las anteriores, y las que continúan corresponden a 40 Pintores Peruanos.

La obra pictórica de Sérvulo Gutiérrez, poliédricamente está trajinada de un expresionismo dramático. Su vida fue “desafiante, atrayente y divertida” asegura Seifert. Pero también estuvo envuelto de bohemia y farándula, con cuadros de paisajes iqueños de gamas radiantes. Hubo en algunos de ellos la vida de la angustia emergente en gestos de modernidad de bares curiosos.

Juan Manuel Ugarte Eléspuru ejerció la pintura expresionista donde aparece la vida indígena oprimida con he­chos andinos, y algo hay del fauvismo como del cubismo asegura Seifert, La versatilidad de ejercicio del artista lo combinó con otros géneros, como lo afirma nuestro autor: “No solo fue pintor, escritor, escultor, grafista, muralista, conferencista, amante del teatro, sinosobre todo-, fue un humanista indeclinable. Renuente a ser enclaustrado en los ismos contemporáneos, su pintura fue expresionista”.

Hablar de Víctor Humareda es ya todo un anecdotario de su vida y obra plástica. Enamorado platónico de Marylin Monroe de quien le inspiro escenas pictóricas dedicada a la diva. Bohemio provinciano en Lima, de vida estrambótica, trasladó gestos en cuadros de escenas puneñas, Reinhard Seifert lo cataloga con altura: “Era bailarín, tanguero, bufón, clown y rabioso, tierno y sensible, duro, sarcástico, e irónico. Las propias contradicciones y luchas internas (sus diablos de la diablada puneña), intactas como siempre [...] Humareda fue él en primera persona y para siempre. Le gustaba la filosofía y el teatro. Fue un hombre culto”.

Imbuido de peruanidad destaca la pintura de Teófilo Castillo de asombroso retratista, impresionista vasto, acaso, existe cierto recogimiento religioso en sus inquie­tudes artísticas, de entre patios solariegos, “tomados de casas monumentales, huertas o vegas”, señala Seifert. Asimismo el colorido impresionista atrae en sus costeñas y serranas.

Todo un descubrimiento y rescate fue la recuperación de la pintura de BAGATE, al que Reinhard Seifert le ha dedicado un bello libro publicado en tapa dura. Pintor cajamarquino de evidente cosmovisión andina realizó cuadros, sobre indios peruanos.

Los dos más grandes muralistas peruanos del siglo XX constituyen Carlos Quízpez Asín y Teodoro Núñez Ureta. El primero fue además un pintor figurativo con tendencia a ser el iniciador de la pintura surrealista. Pintó murales sobre las paredes. Pero Teodoro Núñez Ureta, “es el mejor muralista del Perú”, cataloga Seifert. El mismo Ureta explica su fervor artístico: “He pintado paisajes, marinas, flores, bodegones, retratos, composiciones murales, y he pasado del rápido apunte de un movimiento o de una expresión, a la meditada composición de mi mural”.

Carlos Bernasconi fue pintor y grabador por excelencia. Expresionista, diseñó el arte del hombre del Ande, bien apreciado por poetas como Alejandro Romualdo, Sebastián Salazar Bondy y Carlos Germán Belli. Es de destacar, de otro modo, en la pintura actual a Chillico, memorable caricaturista. Pintó a políticos y autoridades. Seifert por ejemplo lo afirma: “Chillico con su particular estilo recobra con esmero una vigencia en el mensaje que nos hace reír a carcajadas”. Quispejo, destacado por nuestro peruanista, explica: “La magnanimidad del pin­tor se fulgura en el planteamiento anguloso de las formas, en las figuras de los campesinos”.

La trayectoria de Víctor Delfín brilla en la escritura peruana contemporánea. Tanto que Seifert lo saluda fervo­roso: “Solo nos queda quitamos el sombrero ante su obra monumental y comprometida a fondo con la realidad so­cial y política del Perú”. Impresionista colorido resulta la pintura de Enrique Polanco. “Él es uno de los pintores de la Lima marginal”, acentúa Seifert. Acaso domina los colores vivos del mestizaje limeño con acentuada emergencia.

Bruno Portuguez es un excepcional retratista de la pintura peruana contemporánea. Exigente en la versión popular, sus dibujos de energía prismática son crudos y humanos. Seifert recoge en esta afirmación su legado pic­tórico: “Él es un hombre comprometido como pintor y su arte con la lucha social de su pueblo.

No hay otra manera de entenderlo. Para él, no hay arte apolítico, es el interés de la burguesía que exista un arte elitista, excluyendo al pueblo. Se autodefine como un ar­tista popular, un pintor popular”.

Habrá desde luego que destacar este esfuerzo solvente de Reinhard Seifert. Invalorable peruanista de nuestra época tanto o más que su dedicación sobre el Perú es el reflejo y el legado del ejercicio del investigador culto y bien informado, que conoce temas sobre la cultura, literatura, sociología, filosofía, política, pintura y el arte de nuestro país. De allí esta sabia frase suya: “Queda un enorme reto por delante en insistir, persistir, resistir y nunca desistir”. Su libro 40 Pintores Peruanos, referencia obligada, habrá de constituir también una obra tan llena de curiosidades sobre el arte del Perú que suma sus créditos de logrado predicamento dentro de la historiografía del arte peruano que lo identifica con fervor de estudioso y peruanista excepcional.

Ver: Resumen del libro “40 pintores peruanos”

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CERDÁN MORENO, Carlos Alberto. Esos libros que lees y otros ensayos. Primera Edición, Cajamarca, enero 2018. Pardys Imprenta y Servicios. 72 Pág. 14.8 x 20.9 cm.

 

A Juan Paredes Azañero,

inquieto profesor, promotor cultural,

que creyó en este vuestro servidor...

 

PRESENTACIÓN

La producción literaria que con gozo presentamos re­presenta el esfuerzo y mérito de su autor, al ser ganador en el Concurso Regional «VANGUARDIA LITERARIA CAJAMARQUINA 2017», organizado por el Gobierno Regio­nal de Cajamarca a través de la Gerencia Regional de Desarrollo Social y a iniciativa de la Comisión de Educación y Cultura del Consejo Regional.

      El concurso tiene como propósito implementar las Políticas Públicas Regionales, referidas a «... poner en valor el patrimonio cultural, material e inmaterial de Cajamarca» y a «... fortalecer instituciones culturales de la región», previstas en el Nuevo Modelo de Desarrollo Regional Sustentable, que nos permitirá valorar la producción intelectual de connotados escritores y despertar la inquietud en los jóvenes intelectuales.

Es nuestra aspiración que esta iniciativa cultural sea el preámbulo para una permanente y fructífera producción in­telectual a lo largo y ancho de toda nuestra región; que sea un instrumento para conocer, difundir y valorar la creativi­dad y el arte, a fin de trasmitir a través de la poesía, el cuento, la novela, el ensayo y el teatro la belleza de nuestra región; su historia, sus costumbres, hazañas y valores; que afiance nuestra identidad y nos ayude a construir una región con justicia social, equidad y desarrollo sostenido.

Es oportunidad para agradecer a los intelectuales que participaron en este concurso, desafiando la premura del corto tiempo que se tuvo desde su convocatoria, reconocer la labor de la Dirección Regional de Educación y de las Uni­dades de Gestión de Educación Local (UGEL) de toda la región, que no dudaron en colaborar en la difusión y recepción de los trabajos, a los integrantes de la Asociación Regional de Integración Cultural Cajamarca (ARICC), quienes asumieron la delicada tarea de la calificación de los trabajos concursantes. Finalmente, reconocer la dedicación y empeño mostrado por el equipo de la Subgerencia de Desarrollo Social y Humano, de la Gerencia Regional de Desarrollo Social del Gobierno Regional de Cajamarca.

Nos queda la esperanza, el reto y el compromiso de continuar promoviendo y organizando este Concurso Regional «VANGUARDIA LITERARIA CAJAMARQUINA» a fin de que sea una ventana de oportunidad de nuestros intelectuales para cumplir sus aspiraciones de ver impresas sus obras, y contribuir a la difusión de la producción intelectual en la Región Cajamarca.

Carlos Magno Roncal Noriega

Sub Gerente de Desarrollo Social y Humano

Gobierno Regional de Cajamarca

 

Ver: Ceremonia de Premiación

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