Libros de Cajamarca - 2008

Ir a Carátulas de libros          Ir a Página Literaria

Ir a Presentación

 

LLAQUE CACHO, Walter. Unidos por la Tierra. Creación del distrito de Chancay en la provincia de San Marcos, departamento de Cajamarca. ©Walter Llaque Cacho. Primera edición, noviembre 2008.

PRÓLOGO

Siempre debemos considerar el lugar donde nacimos, como la patria chica, a la que estamos obligados a querer cada día más y no olvidarla en ningún momento de la vida, pues en ella vimos por primera vez la luz del sol, gracias a la voluntad de nuestros padres, en ella aprendimos andar, a gozar de sus paisajes y de sus sabores, allí hicimos quizás los mejores amigos de la vida, allí recibimos la guía educacional de nuestros primeros maestros, como también aprendimos una y mil travesuras que cuando las recordamos, nos traen la nostalgia de los mejores tiempos. Todo esto me ha llevado a escribir estas líneas para que queden grabadas como parte de la historia de nuestro pueblo; y se sepa cómo se logró obtener el reconocimiento como distrito. Además, para agradecer a todas aquellas personas que de una u otra forma, contribuyeron hacer realidad en anhelo de los hijos de Chancay.

No puedo terminar esta introducción sin mencionar que también la finalidad de este libro es comprometer a todos los niños y los jóvenes chancayanos, para que cada día cultiven el valor moral del agradecimiento y recuerden que cada uno tiene mucho que agradecer y cuidar lo recibido.

Walter Llaque Cacho.

Chancay, noviembre 2008.

Ir al inicio


VILLANUEVA DÍAZ, José. Los tiempos de Benel. Una historia legendaria en Santa Cruz, Cutervo y Chota. Ediciones ACUNTA, Chiclayo, Perú, 2008. 170 Pág. Formato: 14.7 x 20.8 cm.

 

PRÓLOGO

La generosidad del Dr. José Villanueva Díaz me hace debutar como prologuista, asumo el reto con la mayor simpatía, somos amigos y conozco de sus singulares cualidades intelectuales que lo hace el tradicionista chotano más significativo. Dueño de un estilo sencillo, ameno, coloquial, con raíces profundas en el alma de Chota y los chotanos. Costumbres, folklore, usos, anécdotas, decires, fluyen de su pluma con naturalidad prodigiosa para mostrarnos esas estampas tan queridas de nuestra entrañable tierra.

Pepe Villanueva, solvente abogado, periodista exquisito, poeta regionalista, ha unido su destino inexorablemente a la historia de Chota, es su prolijo y original cantor. Quien desee paladear sabor chotano, en el mejor sentido de la expresión, está obligado a leer sus crónicas y poemas que nos recuerdan con emotiva ternura circunstancias lejanas y personajes aparentemente olvidados.

Lo conocí como inquieto sanjuanista, no era un alumno más, pertenece a una familia de intelectuales, cuyo patriarca, el profesor Glicerio Villanueva Medina es el mayor pintor chotano (no me equivoco) quien nació en Bambamarca, pero supo retribuir con creces el generoso afecto con que Chota lo acogió, inmortalizando personajes y paisajes en obras que son patrimonio irredento de nuestra cultura. Él fue pues el fundador de la dinastía de los Glishes: Jaime, José, Estuardo, Guely, Felicia, Consuelo Daysi y René. Ellos han dejado historia en Chota de la segunda mitad del siglo XX y desde Chiclayo, donde están afincados más de medio siglo, van dejando su inspirado talento como parte medular de nuestro acervo cultural.

Las grandes gimkanas, las mejores tardes deportivas, las galas carnavalescas (carros alegóricos, disfraces, máscaras, atuendos para las reinas y damas, carnavalones, etc.), Los aderezos taurinos de entonces (enjalmas, copones), pendones, estandartes, personajes históricos, veladas, kermeses, tienen la marca de este irrepetible clan de talentosos artistas. Los recordamos como los adalides de una preciada avanzada cultural, honesta y fecunda. De entre ellos Pepe, de físico envidiable, insustituible centro foward de los seleccionados de fútbol; palomilla de marca, chispeante, dicharachero, inquieto, enamorado, campechano y serenatero tenaz; a pesar de las mil diabluras que le conocemos, jamás recurrió a truculencias, indecencias o procacidades, tuvo clase; amigo de todos: poblanos y campesinos, gente de a pie y de corbata, tal fue su ligasón con personajes y circunstancias aparentemente intrascendentes, y su minuciosa capacidad de observador, que llegó a deletrearles hasta el alma, ahora nos la muestra en sus evocadores trabajos literarios.

Sus estudios superiores los hizo en el Instituto Nacional de Educación Física y los de Derecho en la Universidad "Pedro Ruiz Gallo" de Lambayeque.

Periodista colegiado y versado comentarista taurino, columnista de "La Industria", redactor de la Revista del Colegio de Abogados de Chiclayo, autor, con sus hermanos, de la revista costumbrista "Albazo", incansable peregrino de Chota, querendón de su tierra y sus paisanos. Este es, a vuelo de bolígrafo, el autor de "Los Tiempos de Benel", interesante libro histórico que ha ido consolidando a través de crónicas publicadas en "La Industria" de Chiclayo durante los años de 1977 y 1978; enriquecidas con testimonios, entrevistas, referencias directas de quienes fueron actores o testigos de la "Revolución Restauradora de Chota"-

Pepe Villanueva, con su obra, está ayudando a reivindicar a Eleodoro Benel Zuluoeta, personaje central de este libro y sus hazañas en aquellos azarosos años, cuando Chota era centro de la tenaz oposición a la dictadura de Augusto B. Leguía.

Las nuevas generaciones de chotanos están revalorando, con orgullo y admiración, la vida y obra de este legendario político y justiciero, que le asignó una nueva acepción a la palabra Bandolero: decidido justiciero que peleó también por la democracia. "Los tiempos de Benel" es pues una acertada elegía al "Rebelde de los Andes" que los chotanos de todo el Perú y allende las fronteras, saludamos alborozados; pues nos ayuda a conocer aún más a este luchador social que orgullosos veneramos en las sagradas notas de nuestro Himno Chotano.

J. HERNÁN GÁLVEZ CORONADO.

 


PRESENTACIÓN

Alguien escribió que “La cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral”.

Cuánta razón encierra este pensamiento que debe llevamos a la re­flexión. Sin inversión en cultura y educación, nunca alcanzaremos a ser el país desarrollado que buscamos los que generamos riqueza y trabajo.

Los Tiempos de Benel, obra que hoy ve la luz -y que esperó por muchos años ser publicada, para conocimiento no solo del generoso y progresista pueblo chotano, sino de todo aquél que lo tenga en sus manos- aparece en un día especial para los que vivimos en esta tierra: el aniversario de Chiclayo.

Los Tiempos de Benel, estoy seguro, ha de contribuir a refrescar la memoria de los sucesos acaecidos en la Revolución de Chota, allá por el año 1924 y que encabezara el doctor Arturo Osores Cabrera, en oposi­ción al gobierno de Augusto B. Leguía.

La publicación nos narra, a través de los escritos del periodista y hombre de leyes José Villanueva Díaz, la legendaria y controvertida personalidad de Eleodoro Benel Zuloeta, emblema y paradigma de la rebeldía chotana, quien luchó por la justicia y libertad de su pueblo.

Con este libro, de 170 páginas, quiero rendir homenaje a quienes, m su entrega cotidiana de diversas formas, han escrito la historia de Chota así como de los pueblos hermanos de Santa Cruz, Bambamarca y Cutervo.

Considero que los empresarios debemos permanentemente aportar a una difusión sostenida de la cultura, que despierta el espíritu y el alma de os los seres humanos.

Recreémonos con los escritos de José Villanueva Díaz y certifiquemos que tuvieron razón Ciro Alegría, Luis Alberto Sánchez, Enrique López Albújar, Luis Jochamowith y otros tantos talentosos intelectuales, que dieron cuenta de Benel como el ciudadano reivindicador de las causas s de su natal, Chota.

Chiclayo, abril de 2008.

Olivio Huancaruna Perales

Presidente del Directorio de Altomayo

Ir al inicio


SÁNCHEZ ZEVALLOS, Edgardo. Un consejo de familia. Martínez Compañón Editores S.R.L.1ra. ed.. Cajamarca, Diciembre 2008. 146 Pág. 14.9 x 20.2 cm.

PRESENTACIÓN

"Un Consejo de Familia" de Edgardo Sánchez Zevallos es una obra sencilla y de sorprendente aparición ante el silencio del género en nuestro medio. Su mensaje permite motivar la sensibilidad colectiva enmarcándola dentro del acontecer histórico - social de los pueblos de América.

El autor da respuesta con esta obra a la resignación de mantener inédita una producción teatral enfrentada con la indiferencia del público y sumida en la quietud de quienes no intentan abordar los problemas de la escena.

Los personajes, a pesar de su figuración simbólica dan la impresión de seres concretos capaces de abordar, con predominio  de  suce-

sivos monólogos, los problemas comunes de las naciones americanas, sojuzgadas por el imperialismo del Tío Sam.

La obra no tiene preocupación argumental y en consecuencia los diálogos quedan minimizados a los parlamentos expositivos de los protagonistas. La intriga se diluye en acusaciones y denuncias sin acciones inusitadas o hechos sorprendentes; los personajes se suceden con el mismo nivel participatorio y el desenlace sin mayores tensiones o relieves formales - en un conjunto de prescripciones conductuales-, revela, por su aspiración ética y patriótica, una clara intención didáctica. Dentro de la organización y desarrollo de la obra late un marcado sentimiento humano y social. Es un gran Consejo de Familia de ámbito continental convocado bajo los cánones de la autoridad judicial, para cristalizar un encomiable propósito y la suprema demanda por la libertad y la justicia de los hombres.

La obra está enriquecida con el dato histórico, el detalle de la identidad nacional y el recuento del pasado en cada país, con personajes y situaciones memorables, virtuosas unas y siniestras otras, pero que en conjunto muestran la real fisonomía y la aspiración política de los pueblos americanos.

El texto está exento de la sátira mordiente o la ironía implacable; sin embargo, dentro de la sobriedad expresiva y la sencillez de estilo no falta la directa denuncia y la contundente acusación a Dn. Sam, el Tutor, símbolo de la ambición, el abuso y la dominación.

Al ponerse en manos del lector la obra "Un Consejo de Familia" de Edgardo Sánchez Zevallos, auguramos que alcance el éxito esperado.

Doctor Luzmán Salas Salas.

Ir al inicio


MENDOZA MALAVER, Paul. Espejo ramaje. Martínez Compañón Editores. Cajamarca, 2008. 170 Pág.

 

 

 

Ir al inicio

ESLAVA IPARRAGUIRRE, Luis. Rostro de las Tardes. 1ra. Edición, Febrero, 2008.

El gran escritor nacional Genaro Ledesma Izquieta, quien tuvo a su cargo la presentación de esta grandiosa obra en el Centro Social Cajabamba en la ciudad de Lima, en febrero del 2008, comenta: "Rostro de las Tardes" es un libro enciclopédico sobre nuestra provincia nunca antes jamás producido. Todas las aristas que ella tiene son tratadas y explicadas con bondad docente. Su autor sigue siendo el maestro de siempre. Ayer en las aulas escolares, ahora a través de las páginas de un libro monumental. Su obra nos lleva a la comprobación que el verdadero docente nunca acaba de enseñar. Tal es el sentido y direccionalidad de la vida dentro de la que actúa con trazo señero este inteligente y sensitivo profesor que nunca se cansa de enseñar, siendo excelentes sus capítulos sobre historia, tales como "La historia de nuestro templo", "Anécdotas de Bolívar en Cajabamba", "La Revolución del 32", "Relación de los diputados y alcaldes de Cajabamba", "Historia de la Plaza de Armas", "Historia de la Beneficencia Pública", y otros relatos. En este sentido, Lucho Eslava es nuestro "Homero" cajabambino.

El autor no se queda únicamente en el relato histórico, sino que pasa a explicar el modo y forma en que se desenvuelve la vida en Cajabamba, lo que viene a constituir el acumulado de nuestras costumbres. Nos lleva a la recreación de los carnavales, la Semana Santa, las serenatas, los velorios, las Navidades, los famosos piqueos cajabambinos, de la no menos famosa reunión amical de la "tres y tres", etc. En estas crónicas el autor se luce como nuestro inmortal Ricardo Palma, a quien llama "El Bibliotecario".

Nada queda desapercibido por su pluma, mostrándonos los lugares de atracción turística de Cajabamba, tales como el valle de Condebamba, las ex haciendas de Jocos, Marcamachay, Araqueda, entre otras; el farallón de Lanla o Peña del Olvido, el damero de Callash, el cerro Chochoconday, la histórica Pampa Grande, la laguna de Yahuarcocha, la Pampa de las Margaritas, los ojos de Lanla, el río Lulichuco y su Asilo de Ancianos, el templo parroquial, y otras linduras.

Desfilan también en "Rostro de las Tardes", los personajes singulares que contribuyeron a tejer las madejas vivas de nuestra historia, entre quienes figuran los baluartes de la lira, el educador Alejandro Lescano, los hacendados de Cajabamba, los compadres, los tinterillos, José Lorenzo Martínez, Juan Antonio Mendoza Magno, los personajes de recuerdo y todos aquellos que el lector irá encontrando en la degustación de estas páginas.

Cajamarca, 22 de marzo del 2010.

Ir al inicio


LEÓN CABANILLAS, Waldo. Un Justo Delirio. Cajamarca, Perú. Fondo Editorial de la Municipalidad Provincial de Cajamarca, 1ra. Edición, Agosto 2008. 143 Pág.

El escritor y crítico don Eduardo Gonzales Viaña califica a Waldo León como un autor de “fuerza y poder, y que su obra trasciende las propias fronteras de la vida y nos lleva a habitar la vieja casa que todos tenemos escondida en el corazón”.

“De carácter obviamente personal, estas historias ingresan en la vida de una familia peruana y, más allá del destino de sus protagonistas, nos hacen recordar las que conocemos, y nos impregnan de nostalgia. Como la música, la nostalgia congela estas páginas y nos junta con las que presentimos”.

Cajamarca, 10 de marzo del 2010.

Ir al inicio


HORNA CHÁVEZ, Jorge. Árbol de atisbos. Lima, Perú. Arteideas Editores, 1ra. Edición, Diciembre 2008.

Ir al inicio


VILLANUEVA CRUZADO, Jorge Wálter. Aldeana. Cajamarca, Perú. Editora Gráfica del Norte, 1ra. Edición, 2008. 22 p. 20.2 x 14.2 cm.

Prólogo

Difícil tarea prologar un poemario cuando se cree que la poesía no necesita palabras preliminares que la expliquen por la subjetividad de su origen. Aun así, y considerando que la palabra es la materia prima con la que trabaja el poeta para extemalizar ideas y sentimientos, los entendidos habrán de juzgar el manejo que el poeta hace del verbo. Hablarán entonces de la forma, que en nuestro caso, en la poesía de Jorge Villanueva, supera con creces al fondo debido a la riqueza de la expresión y al fluido ritmo interior.

Los sentidos versos muestran a un escritor en el camino de la superación, su poesía va adquiriendo la madurez que da la entrega, la constancia y la preparación, asimismo, va consolidando un estilo propio que hace de él un notable representante de la poética cajamarquina.

Jorge Villanueva es un siempre motivado vate. Tiene un acendrado interés por la creación poética, amén de una destacada sensibilidad artística y el talento natural para la escritura y la declamación. Su formación cristiana le permite entregarse con devoción a la labor literaria para ofrecemos cada

vez los mejores frutos de su inspiración. Jorge se sabe poeta, vive en poesía, sus ojos y su corazón ven y sienten poesía en todo acto. Esta innata y esencial cualidad nos pone enfrente de un poeta de verdad. Su historia personal ha templado su espíritu, Jorge es pues un navegante para cualquier mar, un caminante capaz de transitar sereno y tolerante los senderos de las despedidas, los atajos de la soledad o las inmensas avenidas de los sueños y de la conciencia.

La intensidad de su latido hace realidad esta tercera publicación: "Aldeana", pues ya antes nos ofreció el placer de leer "Hojas Frágiles" y "La Calle es un Lugar".

En Jorge Villanueva un reconocimiento a todos los hermanos que han asumido la responsabilidad de vivir en esta tarea trascendental que es hacer poesía. Poesía que aparte de forjar la cultura de nuestra región sirve también para ir al encuentro del equilibrio existencial.

Jorge Villanueva es el poeta enamorado y, en Aldeana, así como en sus anteriores libros dedica muchos temas a la mujer y al amor, así lo evidencian los poemas "A la Madre de los Dolores", "Hilandera", "Muchachita del alba", "Domitila" "Amada sin sombra", entre otros.

Este nuevo libro está dedicado a la mujer, a la mujer sencilla y humilde de nuestra andina realidad. Valga decido, la mujer, en su condición de madre, esposa, o fémina, es un ser especial en la poética de Jorge Villanueva y el estro del poeta le ofrenda reverencia y honra. Su concepción mística de la mujer le otorga una cosmovisión poética de la generación de la vida y de la existencia. La mujer infunde en el alma del poeta la sensación de infinitud frente a la temporalidad del ser humano. La mujer es galaxia, amanecer, "vientre estelar que multiplica el tiempo", luz, inmensidad, luego es tierra, corazón, amor; allí está Eva, poema que expresa la necesidad universal de trascender, en el sentido de rebasar los límites de las humanas experiencias. Allí la necesidad de oración y culto que Jorge transforma en poesía.

Por la calidad de su obra literaria Jorge Wálter Villanueva Cruzado tiene ganado un merecido sitial en el parnaso literario de nuestra región.

Termino el introito de este manojo de bellos poemas con versos del autor:

Te escribo hoy esta carta de sed y silencio,

agua fresca y sólida en todos los manantiales

………………......................

A ti, que has enterrado el anverso recuerdo.

A ti, que has preguntado la alegría de un beso.

En ti derroto las nostálgicas plazas.

Contigo se abre un nuevo libro,

                                                         una bella distancia.

Cajamarca, febrero del 2008

Carlos Cabrera Miranda.

Ir al inicio


CUERVO BLANCO EDICIONES, Literatura Actual de Cajamarca. Poesía Actual de Cajamarca Nº 01, Jesús, Cajamarca, Perú. 1ra Edición, 2008. 63 p. 20.2 x 14.4 cm

 

Con la publicación de la "Poesía Actual de Cajamarca Nº 1" se inicia una nueva era de la Literatura Cajamarquina por la confianza y garantía que inspiran las personalidades que integran el Consejo Editorial de Cuervo Blanco Ediciones: Manuel Rodríguez Gutiérrez, Adolfo Pajares Velásquez, Horacio Urteaga Becerra, Ramón Acuña Gálvez, Walter Castillo Rodas, Bethoven Medina Sánchez y Víctor Amado Portal a quienes les felicitamos y agradecemos por brindarnos esta Antología de poetas cajamarquinos y les deseamos mucho éxito en este gran proyecto. Carátula: Crepúsculo - óleo / tela. Mario Urteaga. [28/12/2008].

Ir al inicio


TIRADO MEDINA, Britaldo. Escalera al Arco Iris. Callao 04. Lima, Ediciones MARIBELINA, Casa del Poeta Peruano. 1ra. Edición. 2008. 64 pp. CADELPO Nº 103. 21 X 14.7 cm.

Queriendo explicar

Lo más difícil en la poesía y en cualquier campo, es ha­blar de simismo. Y siendo nimio, es lógico que nadie hable de mí.

Diré entonces que nací en Alto Perú, Bambamarca, allí donde hay que trabajar duro para salir adelante; donde el hombre se sostiene sobre el arado con su yunta abrien­do surcos, y «el tuco» premonitorio, dando vueltas en los días negros.... Llegué al mundo en casa de mis abuelos y como la partera vivía lejos, tuvo que “juntarme” mi abuela.

Un día escuché de mis padres que, cuando tenía un año, estuve a punto de morir; los ladrones se habían robado nuestra única vaquita... y claro, ¡cómo extrañaba la leche el muchacho!

Recuerdo que mi primer texto lo hice en la escuela. Me apena que no guardara ese poema; pero por el perfume que aún guardo, sé que lo escribí esparcido sobre margaritas.

De la poesía no se vive, claro está, pero ésta me llena, me hace más humano y, como con una escalera, alcanzo la ener­gía haciéndose parte de mi vida. Desde estas alturas avizoro el colorido existencial propio y el de mis hijos, como de los hom­bres en general y pienso que es momento de sacar a luz mis producciones y compartirlas con ustedes.

Por eso, sintiendo luminosos colores con la poesía, es­cribí “Escalera al arco iris”. Y lo hice casi asaltando la inocen­cia de los niños, ofreciendo la belleza de la palabra para que sueñen en un mundo mágico, porque así lo siento en mis paisa­jes lúdicos que conservo, como el de tantos niños de este mun­do. Este candor intenso y travieso de mi poesía, pienso que está revestido de un lenguaje sencillo para el aula y el deleite de los adultos.

¿Quién no jugó al trompo, a la cometa, a la ronda? ¿Quién no soñó con tanto juego, con tanta ternura en su infancia y aún adulto?

No puedo dejar de transitar - en este libro - por el bos­que de la naturaleza, para defender la vida y convertir al ser más pequeño e insignificante, en objeto de poesía. Porque sé que la poesía infantil aparte de ser recreativa y educativa, debe servir para sentir dónde nos lleva el sendero de luz, la felici­dad, la alegría y la vida misma; a tener un mundo nuevo y mejor donde la humanidad deje de morir de tristeza y soledad.

Entonces, que estos versos variados y distintos, sean pel­daños para llegar al hombre, o mejor dicho, al niño que guar­damos todos en la despensa de la ternura. Y sólo siendo como niños, entraremos al reino de los cielos. Y es que la inocencia es la única escalera válida para este caso.


Comentario:

Escalera al Arco Iris, engrandece el mundo de la Literatura Cajamarquina, está conformada por dos partes, la primera con poesías sencillas, comprensibles y educativas, con motivaciones naturales, propias de los pueblos andinos y encuadran en el campo de la Literatura Infantil; la segunda parte con una temática más profunda como Dime Jesús, Sentencia, Desde el silencio, que recuerdan nuestras vivencias y nos ofrecen mensajes muy humanos. En la carátula se muestra el óleo Los Constructores, de Femand Léger.

El Dr. José Guillermo Vargas Rodríguez, quien ha prologado su libro, manifiesta: “Britaldo, trata de domeñar la palabra y recurre a su técnica didascálica que hace que su poesía, como es la buena, perfore el alma del hombre que aunque no quiera, o lo niegue, está poblado de niños que habrán de preguntarle: ¿qué mundo me estás dejando?. [28/12/2008].

Ir al inicio


VARGAS RODRÍGUEZ, José Guillermo, De Chala al Corellama. Callao 04, Perú, Ediciones MARIBELINA, Casa del Poeta Peruano. 1ra. Edición. 2008, 71 p. CADELPO Nº 102. 21 x14.7 cm.

Tratando de explicar

Y subía a lo más alto del campanario a tocar a arrebato. / Saramago

Saramago, Premio Nobel, en una de sus novelas nos hablaba de un hombre que subía al campanario de su aldea a tocar a arrebato, cada vez que había una gran noticia o una vejación al hombre. Algo parecido hemos querido hacer con el presente poemario: DE CHALA AL CORELLAMA, dos puntos geográficos bucólicos esenciales de este noble y generoso pueblo orlado de capulíes, bollos y wiros de mayo.

Hay un dicho cierto y antiguo: escribe sobre tu aldea y serás universal. Y alguien dijo que hay dos clases de hombres: los horizontales y los verticales. Los horizontales, que parecieran nacer con los brazos extendidos, prestos al abrazo y al entendimiento, como siguiendo la horizontalidad del mar. Son los costeños: alegres y jacarandosos en busca de la compresión. Los verticales, como si tuvieran las raíces en los pies, absorbiendo la savia de la tierra y enriqueciendo su entorno.

Ellos son prestos a la reflexión y al reciclaje del mejor modo entendido, conjugando la soledad de las punas y la soberbia arquitectura de los cerros y montañas. Filósofos por naturaleza, buscan la mirada profunda y la explicación ardiente de la vida, explicándola de frente y sin tapujos. Son los andinos.

Bambamarca, zona andina empinada a 2,500 s.n.m, es una bella región, provincia de Hualgayoc, que se mece en los brazos del fecundo departamento de Cajamarca. Aún más: estratégicamente la rodean pueblos de gran importancia geográfica y comercial como son Chota y Celendín, por nombrar algunos.

En esta geografía se desarrolló la cultura de los Qórimarka, teniendo aproximadamente más de 60,000 habitantes, con un 80% de habitantes rurales. Tierra feraz que guarda en sus entrañas vetas riquísimas del más noble metal, lo que hace que las empresas transnacionales y nuestras, se cobijen como vampiros, para extraer la riqueza de su suelo, con todos los trágicos problemas ambientales fáciles de imaginar. Y sin embargo, los problemas de salud y de comunicación, con una aterradora falta de trabajo e ingratitud de sus hijos, laceran el corazón no sólo de los lugareños, sino de la patria toda que ha ido esperando el apoyo estatal de políticos astutos, que sólo se acuerdan de ellos en épocas electorales. Pero Bambamarca se ha empinado sobre este techo, rebelándose a todo asesinato y, emergiendo de toda hecatombe, ha producido extraordinarios intelectuales, poetas y artistas, al lado de estupendos comerciantes que han levantado su riqueza en la costa, aunque después muchos de ellos se hayan olvidado del lugar donde nacieron, viniendo sólo a festejar a su patrona en medio de una parafernalia estulta y orgullosa. La historia de siempre ...

Las necesidades, algunas de ellas arriba descritas, hicieron que el bambamarquino buscara su oxígeno de prosperidad en las costas del Perú, autoemigrándose a las ciudades de Lima, Trujillo y especialmente Chiclayo (a donde llegaron mis padres). Tal vez por eso, en base a una solución social, la idiosincrasia del bambamarquino sea extrovertida, jacarandosa, franca, como si a su verticalidad, le añadiera la horizontalidad de la costa. Es decir: la profundidad de sus montañas, mirando a pecho descubierto los espejos de las inmensas playas del mar. El bambamarquino así, es profundo, reflexivo y a la vez alegre como un huayno bailado en un sólo pie.

Acabo de regresar de Bambamarca después de más de 60 años, y en donde tuve el inmenso privilegio de haber sido declarado Hijo Ilustre, más por generosidad que por valía. Pero dolorosamente me di cuenta que nada había cambiado. Las mismas artríticas carreteras, las mismas calles aunque sin los grifos de agua en las esquinas y emergiendo de cuando en cuando, como hongos, edificios de cuatro y cinco pisos, como si la modernidad quisiera insultar la humildad de un pueblo tan bello como orgulloso. Yo vi en mi niñez, cómo se hacían los miserables enganches con camiones repletos de gente que iban en busca de trabajo, a las haciendas costeñas. Hasta ahora resuenan en mis oídos el llanto de las mujeres e hijos despidiendo al familiar que se iba tal vez sin señas de regreso. Y en la casa, donde me arrullara mi abuela, y desde donde divisara la bucólica campiña de la hacienda Chala, se encontraba ahora poblada de un mercado que deliraba en caos y suciedad, en lo que fuera otrora el «Mercado del ganado».

Sus calles convertidas en una república fenicia con viejos y jóvenes mercaderes, las bellas costumbres ancestrales, mujeres bellas, pero envejecidas por la angustia y la pobreza; y el río cantarino que la abrazaba y dialogaba con el puente Corellama, había perdido su cristal corriente y discurría en sus aguas el veneno de la mortal metalurgia. Estremecido, entonces, me gritaba en mis adentros: ¿quién me quitó mi Bambamarca?

Sin embargo, Bambamarca en su interior, como un viejo puquial, vive y se empina a través de sus artista y poetas, que son la creación más pura de un pueblo, lo que reafirma -como un locuaz silogismo que no pudieron asesinarla. En este marco evocador, bello pero atosigado de problemas, un grupo de sus hijos más puros, cometen la locura, al lado de su «Ioquísimo» Alcalde, de celebrar el 1er. Festival Internacional de Poesía, agrediendo a los pusilánimes y fenicios, con la contundente frase: LA CULTURA, DENTRO DE LA CANASTA FAMILIAR. Por eso se hace este evento dedicado a un excelente pintor don ARNULFO VASQUEZ VASQUEZ, y lo hacen, para gritar desde su campanario arrebatado (como el campesino de Saramago), que Bambamarca jamás murió y que vive a través de sus 16 poetas aquí presentes. Naciones de varios puntos de Latinoamérica acuden a ratificar la grandeza de este pueblo, y a colocarla como un faro cultural de veras interesante.

Pero los vates bambamarquinos, saben la antigua historia de tener un hijo, sembrar un árbol y escribir un libro para pasar a la posteridad. Y lo hacen comunitariamente, a sabiendas que escribiendo sobre su pueblo, se volverán universales. Porque sus textos simples y humildes, van incendiados de fervor y ternura, la misma que les dieran sus padres y estas benditas, férvidas tierras.

Resumo. Lo que tenéis en la mano es apenas un florilegio que reúne a un grupo de aedas bambamarquinos, de diversa tesitura, celebrando sus mitos y leyendas, sus pensamientos, querencias, alegrías y reflexiones filosóficas, todos con un gesto bellamente exagerado, de invitamos a abrazarlos, a quererlos. Todos, como Jhon Maragall, hablando como cantando desde la abundancia del corazón, afrontando el rostro desconocido de las palabras y sin temerlas. Hay simplicidad verbal, cierto, con voces algunas verdaderamente sorprendentes, que se abren como un torrente de agua que se vuelca sin dubitaciones y sin retruécanos alquimistas. Pero cuidado. Hacer lo más fácil es a veces lo más difícil. Aquí lo más bello y trascendente que tiene Bambamarca: sus poetas. Estúdienlos, recítenlos y ámenlos.

Ergo, no hay aquí una intención academicista ni la procaz intención de presentar a geniales y extraordinarios vates. ¡Qué va! Sólo nos anima la ensoñación y la rebelde nostalgia por un pueblo que arrulló nuestros primeros años de una agridulce infancia. Y sobre todo, para enrostrar a sus hijos que no todo está perdido y que es muy cierto aquello que dijera el poeta argentino Oscar Menassa: SI ES POSIBLE EL POEMA, ES POSIBLE LA VIDA. Por lo demás, bienaventurados los pueblos que aman a sus poetas. ¡Salud!!

Dr. José Vargas Rodríguez.

Hijo ilustre de Bambamarca.


Comentario:

El Dr. José Guillermo Vargas Rodríguez  es natural de Chiclayo, conoce mucho del Perú y por ende de Bambamarca-Cajamarca, en su brillante antología "De Chala al Corellama" reúne a 15 poetas de Bambamarca o que radican en Bambamarca que toman como fuente inspiradora en sus poemas su paisaje, sus mitos y sus leyendas, volcando sobre ellos sus aspiraciones, sus quejas y sus alegrías.

Aquí encontramos bellos poemas de Magdiel Azula, Segundo Campos, Jorge Luis Caro, Carlos Dané, Wilberto Llanos, Oscar Mejía, César mejía, Marcos Riojas, Wilmer Saldaña, Chanel Saldaña, Alberto Silva, Henry Silva, Britaldo tirado, Edar torres y Roberto Zelada.

[28/12/2008].

Ir al inicio


AGUILAR AGUILAR, Santiago. Tempestad de la nada. Celebración de vida 1958 – 2008. Trujillo, Perú, Industria Gráfica Libertad S.A.C., 1ra. Edición, 2008. 729 p. 20.4 x 14.9 cm.

La presentación de “Tempestad de la nada” de don Santiago Aguilar fue un suceso sin precedentes en el mundo literario cajamarquino, congregó a poetas y escritores de de todo el territorio peruano y que el Dr. Luzmán Salas Salas nos los recuerda y lo inmortaliza con letras doradas en su excelente comentario VIII Encuentro Regional de Escritores: Balance y perspectiva que lo publicamos oportunamente en esta página.

“Tempestad de la nada. Celebración de vida 1958 -2008” compila toda la obra poética de don Santiago Aguilar, a ello se debe el subtítulo “Celebración de vida” y la integran Tinieblas elegidas (1965), Mito (1966), Confesiones fuera de almanaque (1970), Barajas para ganar y vencer el tedio (1972), Semillas al viento (1978). Coral de roca (1984), Puerta de espera (1992). La celebración continua (2000). La celebración continúa (2007). Celebración del memorial oculto (2007) y Tempestad de la nada (2008).

El gran escritor Walter Curonisy, refiriéndose a la obra de don Santiago Aguilar, manifiesta: “Los lugares poéticos donde nadie ha caminado, solo Él los camina. Lo avanzado ni lo fatiga, lo motiva a seguir andando, la cortedad del decir no lo inhibe, lo insta a seguir diciendo, su poesía es una forma aparicional del conocer, donde la palabra se vuelve absoluta... infinita.”

Su obra integra es relevante, pero lo más relevante es el Agradecimiento (Pág. 7), todos los párrafos empiezan implorando a Dios de los Cielos, el primer párrafo es una verdadera oración cristiana: “Padre Eterno Gracias te doy por haberme dado en tu hijo Jesucristo a mi mejor amigo, permitiendo que me acompañe y, con tu bendición, ilumine mi destino para plasmar en estos versos mis humanas inquietudes, para ofrecerlos como una  celebración de la vida que me has dado como una tempestad en la nada.”. [11/05/2009].

Ir al inicio


Ir a Carátulas de libros          Ir a Página Literaria

Ir a Presentación