Libros de Cajamarca - 1987

 

Ir a Presentación     Ir a Carátulas de libros

 

 

CORTEZ ALVARADO, Blanca Delia. Ofrenda poética a Cajamarca. Cajamarca, Imprenta Editora "Los Andes" S.R.LTDA. 1ra. edic. 1987. 368 Pág. 14.8 x 20.4 cm.

 

 PRESENTACIÓN

Blanca Delia Cortea Alvarado acaba de entregarnos su libro de poemas “Ofrenda poética a Cajamarca”.

Son versas de rima perfecta cuya temática es el amor filial, el sentimiento religioso, con elevación mística e inspiración cristiana.

El poemario revela emoción poética, exaltación de los valores humanos, queja y protesta ante la soledad, el sufrimiento y el dolor del hombre.

Los motivos poéticos son abordados con ternura y delicadeza, cualidades propias de la sensibilidad femenina que osten­ta visiblemente la autora.

Es una voz entristecida y esperanzada, convocatoria de amor y de paz dentro de la convicción cristiana, manteniendo la inspiración mística de otros poetas cajamarquinos como el padre Fray Tarsicio Morí.

El delicado sentimiento lírico de Blanca Delia Cortez Alvarado a menudo se encrespa para dar paso a la sentida queja o la dura protesta como puede advertirse en el poema “A los periodistas Mártires de Uchuraccay”: “En ardua misión a Uchuraccay llegaste / manos salvajes lograron despedazarte / sangre inocente se vio derramada / y se volvió más roja con la madrugada/

Testigos son allá en el Universo / con la ardiente furia de su verso, / las nubes cubiertas de negros velos / y el Cóndor elevándose a los cielos’.

No faltan, asimismo los versos laudatorios y llenos de calor patriótico, o los versos paisajistas como acuarelas sobrias del escenario andino, cuya plasticidad se insinúa en bellas imáge­nes como ésta: “Llega angustiada la tarde / en los brazos de las sombras”

Junto al sentimiento romántico aflora la emoción social en evidente identificación con la suerte de los humildes y desfavo­recidos

Sea bien recibida la “Ofrenda poética a Cajamarca”, de Blanca Delia Cortez Al varado, voz encendida de tierno roman­ticismo y trascendente humanismo.

 


UNAS PALABRAS…

Al tener entre manos el conjunto de versos escritos por Blan­ca Delia Córtese, delicada y sensitiva creadora cajamarquina, se vuelve a reiterar otra vez la circunstancia valiosa en el sentido de que en la Literatura de este Departamento norandino es frecuen­te advertir varias voces femeninas, que ofrecen su mensaje hu­mano a través de logrados versos. Así, desde la época de Amalia Puga de Losada e Irene Pereira nos encontramos con diversas autoras con diferentes estilos y tonalidades. Ello ahora lo certi­ficamos con este libro, que contiene el mensaje de una alma fe­menina c inspirada.

En estos poemas encontramos brevedad del verso y sencillez de la expresión, todo lo que los hace asequibles a todos los pú­blicos. Una serie de signos caracterizan a su estructura, como por ejemplo su predilección por el clásico cuarteto de orígenes setenados en la vieja Literatura Española, y su frecuencia en utilizar la rima consonante en variado molde. Entre sus temas se encuentran con insistencia la admiración estética por algunos parajes bellos del lar nativo, como sus composiciones “A Cajamarca”, ‘‘A los Baños del Inca”, “Cumbemayo”, “Santa Apolonia”, que evidencian el cariño de la autora por esta su tierra, poemas que alcanzan a ser lectura recomendable para aumentar la conciencia integral y el amar al terruño. Algunos motivos cí­vicos también impulsan su pluma al escribir sobre la Enfermería, sobre Perú y Argentina, o exaltando al periodismo hasta condo­lerse por la absurda e injusta tragedia de Uchuraccay. Destacan análogamente su íntimo lirismo y su afecto al hogar, como en su poema “Madre”, y resalta su hondo cristianismo, que alcanza ni­veles místicos en sus versos ofrendados al Señor de los Milagros, o en sus plegarias poéticas. Su esforzada y bondadosa condición de ser maestra rural, de haber dedicado la vida a la enseñanza en nuestras agrestes campiñas le ha sensibilizado el espíritu, lo­grando por una parte, con acendrado interés didáctico, la elabo­ración de fábulas como “La Oveja y la Gallina” o “La Rosa y el Jilguero” de donde extraemos una enseñanza importante para la experiencia vital, o también imágenes campestres, y por otra, un objetivo de homenajear a sus colegas de pro lesión, a los docentes, y allí están sus poemas "Al Maestro Rural”, "Maestro Ce­sante”, "Saludo al Maestro”, es decir exaltando la esforzada y noble figura de ese ser que se dedica a una de las más altas y edificantes tareas que se puede tepe' en el mundo; conservar y trasmitir la cultura y sacar de las penumbras de la ignorancia a niños y jóvenes para dejarlos en el camino hacia su propio futu­ro. La autora demuestra un espíritu afectuoso y receptivo, una actitud generosa como se aprecia en todas las personas dedica­das al Arte, y desea transmitirnos en sus poesías una serie de experiencias y «flexiones que le pertenecen en horas vividas y en pensamiento profundo.

Saludamos estas páginas con toda sinceridad y entusiasmo, porque vemos que el fuego de la poesía aún sigue avivando los espíritus en Cajamarca, en donde necesitamos precisamente de esta clase de entregas para lograr nuestro desarrollo humano, en donde también se ubica el mejoramiento de nuestros espíritus a través del Arte, así como hacemos llegar a tan dilecta creado­ra nuestros votos para que siga escribiendo sobre Cajamarca y el maestro, sobre sus temas humanos preferidos, y que sus rimados y concisos poemas nos sigan llegando en provecho de lo bueno, de lo justo, de la luz y de la pureza.

MANUEL IBAÑEZ ROSAZZA.

 

Ir al inicio

 


Ir a Presentación     Ir a Carátulas de libros